Lapidario informe: Plan de Descontaminación de Puchuncaví y Quintero es para 2 industrias… hay 19

"Se pudo constatar el daño ambiental y sanitario causado por las emisiones secundarias fuera de control", señala el documento de la comisión investigadora de la Cámara de Diputados. Responsabilizan a Codelco y al Estado, por la polución en el aire, suelo y fondo marino que afecta a las localidades aledañas a la bahía de Quintero.;La Segunda, 31 de octubre 2012.


En la zona de la bahía de Quintero —donde desde hace años se han registrado importantes episodios de contaminación ambiental— existe un Plan de Descontaminación que data de 1992 y que sólo contempla la existencia de… dos industrias. Es decir, sólo a ellas (actualmente AES Gener y Codelco) es posible exigirles acciones en tal sentido.

Eso, aunque actualmente funcionan 19 fábricas.

Tal es sólo una de las conclusiones de un detallado informe de 100 páginas que los diputados de la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara —en su carácter de investigadora—, emitieron. En el documento, afirman que “se pudo constatar el daño ambiental y sanitario causado por las emisiones secundarias fuera de control, principalmente CO2, que se originan en las distintas plantas del parque industrial, principalmente en la planta de División Ventanas de Codelco. Fugas que no pueden ser controladas debido a la tecnología usada por la empresa”.

Los parlamentarios responsabilizan a la empresa estatal Codelco y al Estado de Chile por la contaminación en el aire, suelo y fondo marino de la bahía de Quintero y localidades aledañas, como La Greda.

El informe fue entregado por parlamentarios de oposición al Ministerio Público el 24 de octubre pasado, para que el organismo investigue presuntas responsabilidades penales de autoridades de gobierno, municipios locales, empresas estatales y privadas. Podría sumarse a la investigación que lleva el fiscal de Valparaíso, Javier Carrasco, contra Gerardo Sánchez, gerente de producción de la Refinería Ventanas de Codelco, y el ex jefe de turno de la planta de ácidos de la misma repartición estatal, Pedro Hernández. Ambos son investigados por 20 delitos culposos de lesiones menos graves de estudiantes y profesores de la Escuela La Greda, que resultaron intoxicados el 23 de marzo de 2011, por dióxido de azufre (SO2), un gas irritante que se genera al quemar o fundir azufre y que provenía de la Fundición Ventanas.
Debilidad de la norma

Tras escuchar por casi un año a diferentes representantes del gobierno de las empresas que componen el parque industrial en Puchuncaví, los diputados aseguran que “falta legislación ambiental” para regular las emisiones de toda la producción industrial asentada frente a los pueblos de Quintero, Ventanas, Puchuncaví y La Greda.

La norma fue creada en 1992 para regular las emisiones de las empresas Chile Gener S.A (actual AES Gener) y Enami, que en 2005 fue adquirida por Codelco. Cada empresa debía emitir sólo 45 mil toneladas de azufre al año y 1.000 toneladas de material particulado.

El problema, explica el diputado y miembro de la comisión investigadora, Enrique Acorsi (PPD), es que “si bien las empresas mencionadas cumplen con la norma, todo el Plan de Descontaminación fue diseñado para las emisiones de dos empresas, en un amplio territorio que limita con las comunas de Puchuncaví y Quintero, donde había posibilidades de que las emisiones se dispersaran en el aire. Pero no da abasto para las 19 empresas que actualmente tienen permiso de funcionamiento en la zona”.

El doctor en Ciencias Químicas de la Universidad Católica de Valparaíso, Waldo Quiroz , dijo en su declaración ante los diputados que “una cosa es que las empresas emitan lo que se permite; y otra cosa es que el efecto de esa emisión, que es una calidad de aire, sea adecuada para la gente que vive allí”.

Los diputados advierten que de seguir el actual camino, llegarán a emitirse 1.250 a 2.500 toneladas anuales de PM10 de aquí al 2020, originadas en “gases derivados de la producción de cemento, carbón, arsénico, mercurio y plomo”.

A esto se suma el PM10 depositado en el suelo y que se comprobó tras las pruebas que hizo la autoridad sanitaria para medir los efectos de la contaminación en los niños de la Escuela La Greda. Además, otro estudio realizado por la Universidad del Mar —financiado por la Subsecretaría de Pesca— advierte problemas también en las áreas de manejo en el mar, que se traspasan a los recursos como locos, lapas, erizos entre otros. Pese a esto, la Subsecretaría sigue arrendando sitios a los pescadores para cultivar moluscos.

Codelco está transando bonos de carbono

Otra preocupación de la comisión fue la posibilidad que tienen las empresas de emitir “bonos de carbono”.

En el caso de Codelco Ventanas, la ley le permite emitir un máximo de 45 mil toneladas al año de dióxido de azufre, pero según los registros de la empresa sólo llega a las 10 mil toneladas al año, permitiéndole transar el resto (30 mil toneladas al año) en el mercado.

Durante la indagatoria de los diputados, el alcalde de Quintero, José Varas, aseguró que “Codelco negoció con Río Corrientes S.A. (empresa dueña del proyecto de la Central Termoeléctrica RC Generación, que se emplazará en la zona saturada de Puchuncaví) estos pasivos ambientales. Era la única forma que tenían para entrar a calificación ambiental”.  
 
 
– Codelco Ventanas ha invertido más de US$ 250 millones en gestión ambiental

En línea de defender la inversión ambiental de Codelco, diferentes representantes de la cuprífera expusieron ante la comisión investigadora.

El vicepresidente de Operaciones Sur Codelco, Ricardo Alvarez, dijo que la inversión en gestión ambiental supera los US$ 250 millones en los últimos 20 años, lo que ha permitido cumplir la norma anual y reducir los episodios de saturación horaria.

Sobre lo ocurrido el 23 de marzo del año pasado —cuando 33 niños y 9 adultos resultados intoxicados por gases en el aire— el gerente de la División Ventanas de Codelco, José Sanhueza, explicó que en procesos de mantención del ducto —que dura dos a tres minutos y se realizan una vez a la semana— se debe levantar la compuerta que evita la salida de gases tóxicos. Al levantar este sello “se genera gran cantidad de gases secundarios que, dependiendo de las condiciones meteorológicas o atmosféricas, puede generar una emanación de gases, fundamentalmente dióxido de azufre, a baja altura, que pueden no difundirse”.

La mayoría de estas mantenciones se hacen en forma controlada y tomando en cuenta el estado de vientos y situación meteorológica. El problema es cuando se generan inconvenientes técnicos en las plantas que obligan a la empresa a revisar los sensores clave del proceso y por ende a destapar el ducto. Esto fue lo que, dijeron en Codelco, ocurrió en el episodio de 2011.

El presidente del directorio de Codelco, Gerardo Jofré, aseguró que tras la emergencia ocurrida en La Greda, la División Ventanas se comprometió a mejorar los estándares medioambientales y que “hay acciones orientadas a mitigar emisiones de gases, de material particulado y otras fuentes de emisiones”.

Diputada Molina: "Hubo estudios que demostraron contaminación, y no se hizo nada" 

Una de las razones esgrimidas en la discusión parlamentaria para responsabilizar al Estado por la contaminación en la Bahía de Quinteros, es la modificación que se hizo en el Plan Regulador Intercomunal de Valparaíso, que permitió pasar de dos empresas emplazadas en la zona, en los años sesenta, a 19 en la actualidad.

En 1984, la zonificación disponía de sólo un espacio para “industria contaminante” (en el límite entre Puchuncaví y Quintero) y una zona de “industria molesta” quedaba frente a La Greda.

Luego de tres modificaciones, en 2002 el Plan Regulador quedó con varios sectores aptos para “industria peligrosa”. También para “molesta”.

Es precisamente este hecho el que genera fuertes críticas. La diputada por la zona y presidenta de la Comisión de Recursos Naturales, Andrea Molina (UDI), afirma que el problema surge por la “despreocupación de los gobiernos anteriores, que no resguardaron la salud de la población de esa zona, y no porque no hubiese información sobre los elementos contaminantes. Hubo estudios que se hicieron en años anteriores, los mismos expertos que estuvieron a cargo los expusieron en la comisión, donde se demostró que había contaminación, y no se hizo nada al respecto, por lo que aquí hay una responsabilidad implícita del Estado y de los que estuvieron gobernando en la época”.

Molina asegura que la normativa vigente señalaba que cada cuatro años debía actualizarse el Plan de Descontaminación, que data de 1992, pero “se hicieron cambios mínimos y siempre aparecían dos empresas. Nunca se incluyeron todas las industrias que se emplazaron en la zona”.

Además, dijo, no se tomó en cuenta que el aumento sostenido de la población provocó que se disminuyera la distancia entre ellos y las zonas industriales.

En cuanto a los desafíos que vienen, la diputada asegura que ahora se debe poner ojo en los cambios del Plan Regulador y también a la nueva normativa que debería entrar en vigencia, como es el caso de la norma de fundiciones —elaborada por el Ministerio de Medio Ambiente— y que sigue en anteproyecto.

La preocupación de Molina son los siete proyectos industriales que ya fueron aprobados en gobiernos anteriores y que sólo “porque es impresentable, no se han desarrollado, pues hablamos de una zona saturada”.

Finalizó: “Las empresas están obligadas hoy a invertir, a como dé lugar, en tecnología para frenar la contaminación y mejorar los planes de mitigación que ya existen en la zona”.   
 
Experto pone en duda resultados de exámenes a niños de La Greda

El doctor en ingeniería y ex rector de la Universidad Santa María, Jaime Chiango, puso en duda los resultados de los exámenes toxicológicos que hizo la autoridad sanitaria en los niños de la escuela La Greda, que señalaron que el arsénico en los menores no superaba la norma. “Se tomó un valor promedio que estadística y toxicológicamente es falso, se debió hacer un análisis a cada niño (…) para llegar a la conclusión para cada caso”, expresó.

Incluso, agregó, los efectos en niños y adultos dependen de los mecanismos de defensa, que en los mayores “ya han madurado”.

 

Comments are closed.