Mineras deberán destinar hasta el 15% de su inversión total a cumplir nueva ley de cierre de faenas

Cálculos del Ministerio de Minería estiman que las empresas desembolsarán al menos US$10.000 millones de aquí al 2022. El Servicio Nacional de Geología y Minería recibirá garantías millonarias de las mineras para asegurar, a todo evento, la ejecución de los planes. Trabajarán con la SVS en el manejo de los instrumentos financieros. La Segunda, 23 de noviembre de 2012.

Cálculos del Ministerio de Minería estiman que las empresas desembolsarán al menos US$10.000 millones de aquí al 2022. El Servicio Nacional de Geología y Minería recibirá garantías millonarias de las mineras para asegurar, a todo evento, la ejecución de los planes. Trabajarán con la SVS en el manejo de los instrumentos financieros. La Segunda, 23 de noviembre de 2012.


El pueblo de Andacollo, en la Cuarta Región, tiene una historia minera que dejó una triste herencia: más de una decena de cerros de relaves en el casco urbano que revelan el impacto de la industria.
Situaciones como esta deberían quedar en el pasado tras la aprobación de la nueva Ley de Cierre de Faenas -cuyo reglamento se publicó ayer-, que busca controlar los pasivos ambientales tras finalizar la vida útil de un yacimiento.
En el Ministerio de Minería ya cuentan con cálculos de lo que significará en inversiones para las compañías mineras: demandará un desembolso de a lo menos US$10.000 millones de aquí a 2022.
En otras palabras, calculan que entre 10% y 15% de la inversión total de cualquier proyecto minero estará destinado a solventar un plan de cierre efectivo. Hasta ahora, las empresas sólo debían comprometerse a efectuar sus cierres al momento de obtener la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), lo que señalaba el reglamento de seguridad minera y los propios estándares corporativos de las empresas.
El ministro de Minería, Hernán de Solminihac , sostiene que la nueva normativa permitirá asegurar "un cierre de faenas seguras con respecto al medio ambiente, controlando variables químicas y físicas, lo que permite evitar situaciones del pasado donde Chile se quedó con los pasivos de la extracción".
Comenta que si bien las grandes mineras están preparadas para los nuevos estándares, hay otras que deberán vivir un proceso de adecuación, en especial por los altos montos involucrados en las obras. "Estos planes tienen un elevado costo para las empresas, que desde ahora deberá ser garantizado ante la autoridad, pero esto es relevante para asegurar que, en cualquier caso, se podrá ejecutar el término adecuado de un proceso minero", dice el secretario de Estado.
También desde Minería sostienen que la normativa podría tener efectos positivos ambientalmente, a los que se sumarían el productivo, pues daría un impulso a los proveedores de la minería que ofrezcan servicios de manejo de pasivos y asesorías técnicas. Hoy sólo un 7% de los gastos en proveedores van a cierre de faenas, por lo que hay espacio para crecer.
Para el gerente del área minera de la consultora Golder, Björn Weeks, las empresas tendrán que considerar "desde el momento de armar el diseño de sus proyectos, el cómo cerrar los yacimientos una vez se alcance la vida útil".
Los costos de un plan de cierre, dice Weeks, dependen de las características de las faenas y su ubicación: mientras más cercano a un centro urbano, más complejo y caro puede ser ejecutarlo. Sin embargo, estima que los costos para la gran minería en Chile "pueden variar desde US$90 millones hasta US$300 millones o US$400 millones, en casos de gran dificultad".
Faenas grandes deberán explicar su plan a la comunidad
La abogada de la oficina especialista en medio ambiente, Paulina Riquelme, señala que la ley "clarifica los estándares de cierre, ya no son genéricos. Más allá de declarar que están enfocados a proteger el medio ambiente y la salud de las personas, especifica en dos parámetros: la estabilidad física y la química".
Dice que la nueva legislación busca, primero, entregar una seguridad estructural de las faenas en desuso para evitar colapsos. Segundo, evitar que residuos peligrosos contaminen el agua, aire o suelo.
Para eso todas las compañías tienen que presentar un proyecto a la autoridad que asegure que se cumplirán estas obligaciones. Para las faenas que produzcan más de 10.000 toneladas mensuales de mineral tendrán la obligación de difundir a la comunidad la iniciativa.
Los proyectos nuevos primero se someterán a la evaluación ambiental. Una vez obtenida su RCA, las mineras sumarán un nuevo trámite sectorial con el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) que deberá aprobar el plan propuesto y valorizar lo que costará el cierre.
El rol clave de Sernageomin
No habrá una caja fuerte en las oficinas del Sernageomin, pero sí tendrá la tarea de resguardar millones de dólares. Este organismo será el encargado, según la ley, de las garantías financieras que todas las mineras deberán entregar para asegurar el financiamiento de las obras ante cualquier escenario.
¿Cómo se hará la valorización? A partir de una estimación periódica del valor presente de los costos de implementación de todas las medidas de cierre, así como las medidas de seguimiento y control requeridas para la etapa de post cierre.
El director nacional de Sernageomin, Julio Poblete, adelanta que trabajarán en conjunto con la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) para determinar el resguardo de los instrumentos financieros de respaldo de los mineros.
"Tenemos la aprobación y presupuesto para la contratación de 17 profesionales", dice, entre los que se cuenta un grupo especializado en materias económicas, un campo nuevo para el Servicio.
Cuenta que han trabajado con Codelco, Freeport McMoran o Las Cenizas para analizar sus planes de cierres.

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