Proyecto permite conservar 2.856 ha de bosque nativo en predios privados

La iniciativa implementada por el Sistema Regional de Areas Protegidas en Los Ríos ha permitido que nueve predios piloto que realizan actividades productivas mantengan la rica biodiversidad que existe en sus territorios. La Tercera, 10 de diciembre de 2012.;

La iniciativa implementada por el Sistema Regional de Areas Protegidas en Los Ríos ha permitido que nueve predios piloto que realizan actividades productivas mantengan la rica biodiversidad que existe en sus territorios. La Tercera, 10 de diciembre de 2012.;


José Riquelme es propietario de la Parcela Los Ciruelos, ubicada camino a la localidad de Malihue, en la ribera norte del río San Pedro, Región de Los Ríos. En ella se produce principalmente actividad ganadera bovina en sus distintas etapas: crianza, recría y engorda. Y aunque tener terrenos planos para que sus animales pasten es crucial en su negocio, se ha negado a hacer lo que otros ganaderos: cortar árboles. De hecho, su parcela cuenta con 23,8 ha de bosque nativo (laurel, lingue, olivillo y mañío de hojas largas) y plantó 950 árboles extras en ocho hileras, con un total de 2.680 metros, para usarlos como una especie de cortina contra el viento.
Su predio es uno de los nueve pilotos que forman parte de la iniciativa Paisaje de Conservación Valle Río San Pedro, XIV Región. Un proyecto sustentable implementado por el Sistema Regional de Areas Protegidas (Sirap), en conjunto con los municipios de Los Lagos y Máfil, que ha permitido que nueve propietarios de predios privados que realizan faenas productivas hayan preservado cerca de 2.856 ha de bosque nativo y serranías al interior de sus terrenos. El objetivo: demostrar que las faenas productivas y la protección de la biodiversidad pueden convivir en armomía.
La coexistencia saludable entre conservación y producción que se ha incorporado en los predios participantes tiene un claro mensaje, asegura Fernando Aizman, encargado de conservación y biodiversidad del proyecto Sirap. “Lo que hemos intentado es romper un paradigma diciéndoles que se puede producir sin destruir. Y a la vez, entendamos que el bosque y su protección es parte del sistema productivo, generándose una relación de sana dependencia entre la protección y el desarrollo productivo”.
Para lograr que la iniciativa fuera exitosa, Sirap identificó siete áreas claves para la conservación de diversos paisajes existentes en la zona por su alto valor en términos de biodiversidad y cultura para la región y el país. Luego de eso, diseñó una estrategia sustentable para que la conservación se diera de manera armónica con las actividades productivas habituales de cada uno de los dueños de los predios. Por ejemplo, varios han aprovechado la tenencia de hectáreas de bosque nativo para fines turísticos.
Para ello, Sirap y los municipios -que actúan como gestores de los territorios de conservación- los han apoyado en el cuidado y reforestación de especies nativas, en la habilitación de senderos y cabalgatas guiadas para turistas dentro de los fundos y en la implementación de cabañas ecológicas. Además, han aprendido otras técnicas sustentables para su trabajado ganadero habitual, como incorporar un buen manejo de los cursos de agua, técnicas naturales de manejo animal y protección de quebradas.
El logro de esta iniciativa no es menor, considerando que en el Valle Río San Pedro el 90% del territorio es privado. De los cerca de 100 predios que existen, varios comparten sectores de bosque de distinto tipo, dedicados básicamente a la ganadería, aunque también con presencia de empresas forestales, como Masisa y Forestal Valdivia.
Esta última suma importantes hectáreas de bosque nativo en su propiedad, por lo que fue invitada a participar del proyecto. Juan Anzieta, encargado de asuntos corporativos de Forestal Valdivia, señala que “como empresa nos damos cuenta de que existen categorías de bosques de relevancia ambiental y social de conservación, generándose un proceso de participación interesante, porque no se puede conservar de manera aislada, sino que es necesario hacerlo en conjunto con otros actores que conviven en una misma zona de alto valor”.
Samuel Torres, ex alcalde Los Lagos, dice que se sumaron a la iniciativa de Sirap, pues “alcanzar equilibrios entre lo productivo y el desarrollo sustentable de una comuna es fundamental. Es importante entender que el desarrollo ambiental no es sólo público, sino que tiene que ver con los propietarios que son privados”.
Moira Henzi Becker, ex alcaldesa de Máfil, añade que proteger la biodiversidad presente en su zona es fundamental y por eso han apoyado al predio de su comuna que se sumó al proyecto “reforzando una visión turística del predio, mientras se sigue con su producción, ya que son actividades compatibles con la visión de conservación de sus bosques”.
Recuadro :
LA CITA
"Mostramos que se puede producir sin destruir y que proteger el bosque es parte del sistema productivo".
Fernado Aizman:,
encargado de conservación de Slrap.

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