Se endurece la polémica por cierre de Freirina: La Moneda y Agrosuper se sacan los guantes

Empresa recurriría a Consejo de Ministros para revertir resolución que le forzó a cerrar planta y ministra Benítez afirma en una entrevista que Agrosuper miente. El Mostrador, 17 de diciembre de 2012.Ver noticia relacionada:;“Del comité de ministros no esperamos nada en beneficio de la comunidad”;y;“Freirina no hipotecará su futuro por un puñado de trabajo”.;;;;;

Empresa recurriría a Consejo de Ministros para revertir resolución que le forzó a cerrar planta y ministra Benítez afirma en una entrevista que Agrosuper miente. El Mostrador, 17 de diciembre de 2012.Ver noticia relacionada:;“Del comité de ministros no esperamos nada en beneficio de la comunidad”;y;“Freirina no hipotecará su futuro por un puñado de trabajo”.;;;;;


Subió la temperatura en la polémica que envuelve la decisión de Agrosuper de cerrar la planta cerdos de Freirina, paralizando una inversión de US$ 800 millones que tenía como objetivo final mantener la planta más grande del mundo.
La Tercera informa que la compañía recurrirá al Comité de Ministros para revertir la resolución que redujo el límite productivo y puso nueva exigencias. De acuerdo al reportaje, en las próximas semanas Agrosuper reclamará ante el Comité de la resolución que, a su juicio, “atenta contra derechos que ya le habían sido concedidos”.
Además, la empresa clarificó que la planta está parada en forma indefinida, pero no definitiva.
La decisión de cerrar Freirina tensionó aún más una relación ya crispada con el gobierno de Sebastián Piñera y la decisión de recurrir al Consejo de Ministro ahondará esas tensiones.
La semana pasada, el gerente general de Agrosuper, José Guzmán, formuló duras críticas al gobierno, acusándolo de cambiar las “reglas del juego”, lo que hizo inviable que continuara funcionando la planta.
Explicó que hubo cambios profundos en temas administrativos y no ambientales. “En la nueva resolución se nos cambiaron tan significativamente las reglas del juego, no del punto de vista ambiental, si no en el ámbito administrativo”.
Y remató diciendo que “no son las medidas medioambientales las que nos hacen cerrar el proyecto, son las exigencias productivas que no tienen antecedentes técnicos, no tienen justificación… También hay medidas administrativas como construir infraestructura que no tiene nada de medioambiental”.
La respuesta del Ejecutivo no se hizo esperar mucho, y ayer, en una entrevista con El Mercurio, la ministra del Medio Ambiente, María Ignacia Benítez, acusó abiertamente a la empresa controlada por Gonzalo Vial de mentir: “Agrosuper fue la que cambió las reglas del juego”.
Benítez afirma que Agrosuper no cumplió con lo prometido. Sostiene que la empresa no informó a tiempo su problema de los olores y no consideró elementos que estaban en el proyecto original.
“La empresa tuvo un manejo irresponsable de sus inicios”, acusa la ministra y opinó que a lo ejecutivos “se les escapó de las manos”.
Igualmente respondió a la acusación del gerente general, José Guzmán, de que la exigencia medioambiental le redujo la capacidad a la planta: “El informe de Wenck —la empresa estadounidense que asesoró en la revisión— señala que la planta de tratamientos de pudines está diseñada para 80 mil cerdos y no 150 mil, eso para empezar a conversar”.
Asimismo reveló que la Wenck determinó en su auditoría que “no tiene conocimiento de una instalación de producción de cerdos de este tamaño y escala, localizada en un sola área geográfica, en ninguna parte del mundo”.
Benítez aprovechó la entrevista para responder a las críticas del empresariado: “Cada vez que hay un problema la culpa la tiene la institucionalidad ambiental y no se asumen las propias responsabilidades”.
Este ha sido un año negro para Agrosuper, que coronó con el cierre de su mayor inversión en la historia. El caso de Freirina se suma a la investigación por posible colusión en el mercado de los pollos, una compleja colocación de bonos y el análisis de la Fiscalía Nacional Económica a la compra de Sopraval.
Freirina debería convertirse en la más grande del mundo. Los planes eran que la planta eventualmente contribuyera al 25 % de los flujos del negocio de los cerdos. La importancia que la empresa le da al proyecto es tal, que este año decidió no repartir dividendos y destinar la totalidad de las utilidades (unos US$ 200 millones) al plan de inversiones, en el que destaca el desarrollo de la planta faenadora de cerdos en Huasco. Los US$ 214 millones que recaudó con la colocación de un bono a fines del año pasado fueron en su mayoría destinados al proyecto Huasco.
El negocio de cerdos es el principal de Agrosuper, representando un 38 % de sus ingresos al cierre de septiembre de 2011, de los cuales un 58 % se genera en Chile.
La empresa asegura que el cierre no afectará su situación financiera y que tiene los recursos para cubrir su deuda. El mercado parece estar de acuerdo, ya que los bonos no se han movido.
El 28 de noviembre, la agencia clasificadora de riesgo, Fitch Ratings, confirmó el Rating Watch Negativo para los diferentes tipos de deuda que mantiene la empresa, pero advirtió que “resolverá este Watch negativo cuando se aclare el futuro del proyecto agroindustrial Huasco e incorpore en su análisis, potenciales modificaciones en las proyecciones de la compañía”.
Fitch estima que en los primeros 12 meses al 30 de Junio de 2012, Agrosuper generó un Ebitda de US$ 341 millones. En ese período de puesta en marcha, la agencia afirma que el proyecto Huasco “no aportó a la generación operacional de forma relevante, concentrando un 2,5 % de las ventas totales de la compañía, y un 1,6 % de su Ebitda. Este proyecto  implicaba un incremento gradual de su generación de caja a partir de 2013, para llegar al peak a partir de 2018 (Ebitda estimado de US$ 120 millones)”.
De acuerdo a la clasificadora, Agrosuper mantiene un nivel de endeudamiento “moderado”. La deuda financiera a a junio de 2012 era de de casi US$ 800 millones y una caja y valores negociables por US$ 65 millones. En su informe, Fitch estima que esas cifras dan un indicador deuda/Ebitda de 2,5 veces (x) y un indicador deuda neta/Ebitda de 2,3x.
“Dado el plan de inversión a desarrollar, Fitch estimaba que los niveles máximos de endeudamiento se alcanzarían en 2012, reduciéndose en la medida que el proyecto agroindustrial Huasco comenzara a generar flujo de caja. El escenario actual plantea desafíos en términos de la futura generación de flujo de caja operacional y por lo tanto en las reducciones en los niveles de deuda”.

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