Hallazgo de 1.248 petroglifos potencia nominación de Río de los Cipreses a parque nacional

En la reserva de 37 mil hectáreas ha aumentado la población de las especies más vulnerables, tanto en animales como en vegetación. El Mercurio, 28 de enero de 2013.

En la reserva de 37 mil hectáreas ha aumentado la población de las especies más vulnerables, tanto en animales como en vegetación. El Mercurio, 28 de enero de 2013.


Cazadores y recolectores, muchos años antes de la llegada de los españoles, pasaban por el sector alto del río Cachapoal. Su tránsito quedó inscrito en piedras dispersas en lo que hoy son las 37 mil hectáreas de la reserva de Río de los Cipreses.
La Corporación Nacional Forestal (Conaf) participó en un proyecto que catastró en 2012 estas huellas del pasado. A unos 1.500 metros de altura se encontraron 98 rocas que contienen 1.248 dibujos. Este hallazgo, sumado a su riqueza en flora y fauna, permitiría al área postular para convertirse en el primer parque nacional de la Región de O’Higgins.
El lugar está a 135 kilómetros de Santiago y se llega a través de la Carretera del Cobre. En el camino se pueden ver bandadas de loros tricahue, especie protegida con prohibición de caza.
La entrada está a 900 metros de altura, donde el aroma de los quillayes, maitenes, peumos y espinos dan la bienvenida al visitante. En 2012, la reserva recibió 12 mil turistas, pero se espera un aumento del 10% este año. Si bien hay sitios para acampar, no están permitidas las parrillas, ni tampoco la música estridente. "Esto no es un balneario", indica Pablo Lobos, jefe del departamento de áreas silvestres protegidas de la Región de O’Higgins.
Pero el principal atractivo de esta reserva -denominada así porque protege el ecosistema propio, en este caso, de la zona central- son los petroglifos.
"El hombre ha poblado los cajones cordilleranos desde tiempos inmemoriales, sobre todo aquellas áreas donde la vida silvestre ha prosperado (…) Desde que Conaf llegó aquí se tuvo el cuidado de proteger este patrimonio cultural", asegura el director de Conaf O’Higgins, Jaime Burón.
Los petroglifos se encontraron en el área alta del Cachapoal, especialmente en el sector sur del río del mismo nombre y Río de los Cipreses.
Ante la falta de un catastro, la Conaf apoyó a un estudioso de estas inscripciones, el profesor Juan González, para postular al Fondart y así conseguir recursos para hacer un recorrido en el sector cordillerano.
La segunda parte de esta investigación es la creación de un plan de gestión de elementos culturales, con la colaboración del Museo Regional de Rancagua. El objetivo es determinar cuáles requieren protección, los que pueden ser restaurados y los que están dañados.
Aumento de especies
Este hallazgo se complementa al trabajo de la Conaf en la preservación de la flora y fauna. La institución estudia elevar a la categoría de parque nacional esta reserva, para preservar sobre todo el sector de Maitenes, en el valle de Río de los Cipreses, a 12 kilómetros de la entrada. Así, tendría el mismo estatus de otros parques, como por ejemplo, Torres del Paine.
Los guanacos eran apenas 17 en 1985, pero hoy su población alcanza 180. Se cree que incluso estos animales están conquistando lo que era su sector, incluyendo el entorno del Cajón del Maipo. También se observó la recuperación de los loros tricahue, que de 2.300 pasaron a 3.000 en el mismo lapso.
Los pumas, zorros y güiñas también son parte de este lugar.
La riqueza ecológica de esta reserva se manifiesta también en la preservación de otras especies, algunas de gran belleza como mariposas que no se observan en las ciudades.
 
Recuadro :
CUIDADO
No se puede entrar a la reserva con alcohol. Están prohibidos el fuego y hacer ruido y desorden.

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