Agua en crisis

Columna de opinión de Pedro Serrano Presidente de Fundación Terram publicada en USM noticias 13 de marzo 2013.;


Dice la ciencia que 80% de nuestro cerebro es agua y hasta el 60% de nuestro cuerpo la tiene como principal componente. Somos más agua que carbono. En una gran concentración de humanos hay entonces una laguna enorme de agua. El principal componente de los vegetales y animales que comemos también es agua.

Me imagino que al lector no le quedará duda respecto de la importancia del agua en el ambiente y por supuesto en nuestras vidas. Así ocurre con el aire que respiramos, porque su oxígeno nos mantiene vivos y curiosamente, aun se mantiene libre en la atmósfera. El poder respirarlo limpio es una necesidad vital y por lo tanto, un absoluto derecho. Digamos que es un supra derecho humano, un derecho encima de casi todos, agregando esto a otras entidades planetarias involucradas en respirar.

Comparando, el acceso libre al agua limpia es entonces otro derecho humano obvio, pero parece que en Chile y otros lugares, no es tan obvio, estando el agua de consumo humano en una economía de mercado y en manos privadas, que lo plantean como un negocio. Gran contradicción: un derecho es una responsabilidad estatal, no puede ser un negocio con lucro privado. ¿Se imagina quien lee esta columna, alguna empresa negociando y lucrando con el aire puro de la atmósfera terrestre?

Ahora bien, la cantidad de agua que hay en el planeta es más o menos la misma hace millones de años, está líquida, gaseosa o sólida y varía sus estados de acuerdo a las eras; hoy día está salada en un 98% y el 2% sería agua dulce, la mayor parte restante está congelada, el resto sería agua dulce no tan limpia.

Por aquí se llega al tema que, a pesar de ser el agua un recurso abundantísimo, el agua para consumo humano sana y pura es sumamente escasa (en realidad desesperantemente escasa), el agua dulce limpia está cada vez más contaminada, distante y difícil para muchos seres humanos.

Necesitamos mínimo dos litros, realmente limpios por cada ser humano cada día. Somos siete mil millones de seres humanos y vamos en aumento. Varios miles de millones de humanos tienen problemas hoy con su acceso al agua limpia. Santiago entre otros, por dar un ejemplo cercano, ha sufrido grandes crisis de agua potable en estos meses.

¿Qué pensarán los que tienen el privilegio de darse duchas de 200 litros (media hora), llenando agua limpia, filtrada, floculada, clorada, bombeada, botándola con jabón, champú y restos orgánicos?, ¿Ha pensado Ud. que, cuando “tira la cadena” de su W.C. tecnificado, ensucia con detritos humanos entre 10 y 15 litros de agua potable cada vez?, ¿Y la lavadora?, regar con agua potable, etc. son irracionalidades cotidianas que permite el mercado. El agua se paga, y la empresa lucra. Resulta lógico que la empresa desee que Ud. gaste agua y la pague, ese es su negocio. ¿es racional el esquema, pensando en el derecho humano antes mencionado?. Humanos sin cultura, con dinero, tecnologías obsoletas, empresas que lucran con un mal servicio.

Nueve comunas en Chile superaron el límite de toxicidad del agua potable presentando altas concentraciones de arsénico, sulfatos y nitratos, según mostraron los informes mensuales de calidad del agua que realiza la Superintendencia de Servicios Sanitarios. Santiago crece sin planificación, las redes crecen, las viejas redes no resisten y el agua es la misma y menos, los glaciares de la cordillera de Santiago se derriten y en un año dos aluviones ensuciaron el agua y el sistema no pudo responder.

En Concón estuvimos un año tomando agua con olor y sabor a pantano. En las ciudades mineras de norte los metales pesados llegan al agua de consumo humano. Los nuevos y millonarios proyectos mineros están y estarán sedientos, con un agua cada vez más demandada, difícil de conseguir y más fácil de contaminar río abajo, napa abajo.

Los chanchos de Freirina tomaban agua con metales pesados. El río Aconcagua recibe grandes cargas de relaves y contaminantes, pero alimenta a ciudades grandes y una agricultura extensa. En el sur los cisnes ya murieron, humedal abajo de la papelera y en Punta Arenas el agua de una lluvia arrasó con el centro de la ciudad.

Algo estamos haciendo muy mal con el agua en Chile, hay tecnologías para resolver casi todo, no hay decisión política. El control del agua es un poder segregante, hay cada vez menos reservas reales de agua, obra y gracia del calentamiento global. Aquí hay un derecho humano, absolutamente vital que está en problemas en todos los niveles. Habrá que ver si habrá un gobierno futuro capaz de enfrentar las crisis de agua que ya están aquí y esas que ya se vienen.

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