Estudio de la PUC revela que normativa de diseño estructural es adecuada pero puede mejorarse

A raíz del terremoto de febrero de 2010, el Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) realizó un estudio llamado “Normativa chilena de construcción: antes y después del terremoto del Maule”. Diario Financiero, 04 de marzo 2013.;


En uno de los capítulos del informe, los académicos Diego López-García y Hernán Santa María, abordaron la normativa de diseño estructural que, de acuerdo a sus conclusiones, afirma que “el terremoto dejó en evidencia que la enorme mayoría de las construcciones realizadas resistió bien. Esto quiere decir que la norma, en lo esencial, es una norma adecuada, aunque esto no quiere decir que no sea perfectible”, según señala el investigador asociado del Centro Nacional de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales (Cigiden), Diego López-García.

El ingeniero estructural, que también es académico de la PUC, agregó que “en ciertos lugares de Chile hay que caracterizar mejor la amenaza sísmica, por ejemplo, en ciertas zonas de la ciudad de Concepción. Y otro tema es que algunos detalles de ciertos elementos estructurales, principalmente muros de hormigón armado y muros de mampostería, deben ser mejorados y sobre eso ya hay una nueva norma en vigencia”.

Para el experto, el terremoto puso evidencia que en ciertas zonas del país la amenaza sísmica no era adecuada. Sin embargo, destacó que la normativa de diseño estructural, que establece elementos como espesor mínimo de muros, resistencias de vigas y otros elementos relacionados, es “adecuada”.

“En Chile los edificios están bien diseñados (…) en ciertos casos, ciertos detalles de muros de hormigón armados, no eran correctos. La norma relajaba algunos requerimientos y el terremoto dejó en evidencia que no había que relajar esos requerimientos y, de hecho, estos ya han vuelto a ser incorporados a la norma”, agregó.

El trabajo desarrollado por Santa María y López-García se refirió no sólo a las normas técnicas, sino a las que están relacionadas con estas, al momento de construir. El objetivo de este trabajo fue examinar la normativa vigente tras el terremoto de magnitud 8,8 del 27 de febrero de 2010.

Entre otras conclusiones, el estudio destacó que falta un sistema de revisión de daños post terremoto que debería estar a cargo de ingenieros y encabezado por una entidad gubernamental que haga un catastro nacional después de un movimiento telúrico severo. También consignó que aunque la ingeniería estructural ha mejorado sustancialmente, resaltan medidas como la que estableció la necesidad de que los diseños estructurales, en edificios sobre 5 pisos, tengan que ser revisados posteriormente por otro ingeniero, distinto al que lo diseñó.

 

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