A seis años del primer brote de ISA: aún quedan normativas pendientes

La consultora Globefish, dependiente de la FAO, dice en su último informe que el principal reto de la industria es mantener acotados los costos, dada las nuevas regulaciones, en un ambiente en que se requiere más financiamiento. El Pulso 24 junio 2013.


UE EN julio de 2007, cuando la noruega Marine Harvest reportó el que sería el primer caso de virus ISA en Chile. Tras la conocida crisis que enfrentó la industria producto de esta enfermedad, la autoridad lanzó una serie de cambios normativos. Nuevas leyes y reglamentos con el fin de reducir al mínimo el potencial impacto que pudiese tener otra crisis como la del ISA.

Pese a todo lo avanzado, y que ha significado una importante alza en los costos para las empresas, aún hay normativas pendientes para regular la industria. la principal es el reglamento medioambiental de la acuicultura. Esto, en la práctica, es una adecuación a todos los cambios legales que se han implementado en la industria salmonera. Aquí la discusión es técnica, porque se busca establecer los parámetros con que se medirán las condiciones medioambientales: desde los niveles de contaminación de las aguas a las distancias de los centros para evitar un mayor riesgo sanitario. Su implementación está fijada para 2014 debido a su complejidad, ya que debe ser analizado por el Comité de Ministros.

“Hemos estado trabajando. Hay cosas que son producto de las modificaciones legales y están hechas en la ley. Lo que hay que hacer ahora es una adecuación del reglamento a las nuevas condiciones que estableció la legislación”, explica José Miguel Burgos, jefe del Departamento de Acuicultura de la Subsecretaría de Pesca (Subpesca). Otra de las normas que aún está pendiente es el reglamento de la acuicultura experimental. Inicialmente consideraba actividades como pruebas de vacunas y dietas, pero en el proceso de análisis su radio de acción se ha ampliado. Aquí están involucrados los laboratorios farmacéuticos y los centros de investigación. Según confirman desde la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, la norma entraría en vigencia durante el segundo semestre de este año.

Pese a los obstáculos, también hay nuevas regulaciones que están prácticamente listas, como bajar la burocracia en la relación entre los privados y la autoridad. “Esto va a generar una baja en la recarga administrativa y significará un ahorro de recursos. Esto lo presentaremos a la Comisión Nacional de Acuicultura en julio.

Serán correcciones a la normativa vigente y que apuntan a resolver la burocracia administrativa”, explica José Miguel Burgos.

Ya hay medidas definidas, como aumentar la tecnología en los centros a fin de evitar el papeleo. Por ejemplo, los programas de contingencias podrán estar digitalizados, como también los certificados de desinfección de los tanques y wellboats.

La consultora Globefish, dependiente de la FAO, dice en su último informe que el principal reto de la industria es mantener acotados los costos, dada las nuevas regulaciones, en un ambiente en que se requiere más financiamiento.

El último estudio de la consultora, de junio de este año, destaca la reducción en la producción de Noruega, lo que debería generar un poco de equilibrio en el mercado en 2013. “Se espera que los precios se mantengan relativamente altos en la mayoría de los mercados importantes ( … ). Los productores chilenos se encuentran en una posición más difícil, y tendrán que estar dispuestos a buscar nuevos mercados en el largo plazo dado que su producción sigue en auge”, añade Globefish.

Ovas en la mira

En los próximos meses, Sernapesca realizará nuevamente un análisis de riesgo para todos los países desde donde se está importando ovas para la salmonicultura, incluido Islandia. Esto, luego que la OIE incluyera en su listado de enfermedades la cepa HPR-0.
Esta variante ya era vigilada en Chile pues se le considera como un factor de riesgo en la transmisión del virus ISA.

Sin embargo, en los últimos años los salmoneros se han adelantado a mayores restricciones y han elevado su autonomía en ovas. Es así como en los últimos cuatro años la importación de ovas ha caído 74% Francisco Miranda, gerente general de Mainstream, dice que “esto ha obligado a que las empresas tengan sus propios planteles de reproductores con la limitante de no poder importar ovas de otros países”. El gerente general de Blumar, Gerardo Balbontín, agrega que “es una complicación de corto plazo, pero a la larga debiera tener solución”. Tras la crisis del ISA en 2009, el gobierno prohibió la importación de ovas desde países con enfermedades a peces que no se encontraban en Chile.
Recuadro :
¿Qué ha pasado? El gobierno aún tiene pendientes algunos reglamentos que beneficiarían a la industria salmonera, ya que disminuirían el riesgo sanitario.

¿Por qué ha pasado? La autoridad ha conformado una serie de mesas de trabajo para incorporar en los nuevos reglamentos la visión de las empresas.

¿Qué consecuencias tiene? La autoridad espera en el corto plazo lanzar nuevas normativas, como imponer un mayor tiempo de descanso entre cada ciclo productivo en las concesiones de Magallanes.

CIFRA DE LA INDUSTRIA

74% Ha caído la importación de ovas en los últimos cuatro años debido a las restricciones que ha impuesto la autoridad.

Comments are closed.