Medio Ambiente acusa graves incumplimientos en lechería del Grupo Bethia

Organismo detectó falencia en el tratamiento de purines y problemas con el control de olores en la planta de Ancali, en la ciudad de Los Angeles. La Segunda, 06 de junio 2013.;


Una nueva formulación de cargos realizó la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA). Ahora fue el turno de Ancali, el brazo agrícola del Grupo Bethia, propiedad de la accionista de Falabella, Liliana Solari.

Según consta en un oficio de la SMA, el organismo realizó una fiscalización el 23 de enero pasado en el plantel lechero de Ancali, ubicado en la ciudad de Los Angeles, Octava Región. En la visita, fiscalizadores detectaron incumplimientos a los compromisos adquiridos en la autorización ambiental.

Dice que la empresa no instaló una piscina necesaria para el tratamiento de residuos líquidos y, así, controlar la emanación de olores molestos. De igual modo, faltaron otros accesorios comprometidos por la empresa en su resolución de calificación ambiental para el tratamiento de los purines de las vacas.

El organismo fiscalizador calificó estas omisiones como incumplimientos graves de la compañía ligada a Liliana Solari. Por eso, arriesga hasta la revocación del permiso ambiental para operar la planta, que en total cuenta 2.500 hectáreas y tiene capacidad para ordeñar hasta 7.000 vacas.

La multa que arriesga la compañía asciende hasta las 5.000 unidades tributarias anuales (UTA), cerca de US$ 5 millones.

Al ser consultados, desde Ancali sostuvieron que han puesto en marcha un proyecto consistente en un Biodigestor que usa los purines de las vacas para generar energía renovable. “Viene a ser un gran aporte al medio ambiente, solucionando cualquier disconformidad que eventualmente se pudiere haber estimado, sin perjuicio que Ancali ha dado oportuna respuesta a las no conformidades manifestadas por la autoridad ambiental”.

 

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