Ecuador explotará los pozos de petróleo en el Amazonas

La zona poseería reservas estimadas de 920 millones de barriles de crudo, lo que corresponde a 20% de los depósitos de Ecuador. Diario Financiero 19 de agosto 2013.


Era un plan con buenas intenciones, pero el mundo no quiso sumarse. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, decidió poner término a la iniciativa Yasuní-ITT, cuyo objetivo era proteger la flora y fauna de una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta, con lo que abrió la puerta para explotar los pozos petroleros ubicados bajo tierra.

Luego de que compañías de perforación encontraron casi 800 millones de barriles de crudo bajo el bloque Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT), Correa propuso en 2007 dejar intacta la zona y así evitar la emisión de 400 millones de toneladas de dióxido de carbono.

El proyecto no sólo buscaba conservar la vida silvestre –una hectárea del Parque Nacional Yasuní contiene más especies de árboles que toda América del Norte–, sino también la vida de pueblos indígenas que temen que la explotación petrolera dañará sus tierras ancestrales.

A cambio, el gobierno esperaba ser compensado con US$ 3.600 millones por parte de la comunidad internacional en un plazo de doce años por su contribución a la lucha contra el calentamiento global. El monto corresponde a cerca de la mitad del valor del hidrocarburo debajo del lugar, que se estima sería de 920 millones de barriles de crudo, es decir, 20% de los depósitos de la nación más pequeña de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Sin embargo, en cinco años sólo se habían comprometido US$ 336 millones, principalmente de países europeos y diversos grupos ambientalistas, detalló en abril Ivonne Baki, gerenta de la campaña.

En su discurso el jueves, el mandatario ecuatoriano aseguró que el fondo administrado por las Naciones Unidas sólo había recibido US$ 13,3 millones, lo que representa menos del 1% de su meta.

“El mundo nos ha fallado”
“Con profunda tristeza, pero con absoluta responsabilidad con nuestro pueblo y con la historia, he tenido que tomar una de las decisiones más difíciles de mi gobierno… he firmado el decreto ejecutivo para la liquidación de los fideicomisos Yasuní-ITT y con ello poner fin a la iniciativa”, declaró Correa en cadena de radio y televisión.

El líder socialista agregó que el proyecto “se adelantó a los tiempos, y no pudo o no quiso ser comprendido” por la comunidad internacional. “El factor fundamental del fracaso es que el mundo es una global hipocresía”, manifestó antes de decir que “el mundo nos ha fallado”. El presidente ya solicitó estudios técnicos, económicos y legales con los cuales buscará el apoyo de la asamblea nacional para realizar perforaciones en la zona.

Impacto económico

El plan oficialista llega en momentos en que se pronostica que el crecimiento económico del país se desacelerará por tercer año consecutivo en 2013. “Las necesidades del gobierno de aumentar los ingresos inmediatamente” provocaron la propuesta, comentó a Bloomberg Roger Tissot, director de la consultora petrolera Tissot Associates.

El experto añadió que la administración, que ha casi triplicado el gasto público desde que Correa asumió hace seis años, requiere esos dineros para combatir la pobreza y desarrollar infraestructura.

Correa precisó que las estimadas reservas podrían valer más de US$ 18 mil millones y expresó que era esencial expandir los depósitos de crudo para poder destinar más inversión estatal hacia los más pobres.

La producción petrolera del país se ha estancado en alrededor de 500 mil barriles por día desde 2010, cuando el gobierno obligó a los inversionistas a firmar contratos de servicio menos favorables o abandonar la nación. En los últimos tres años, las compañías del sector no han invertido en nuevas exploraciones. 


Efecto ecológico
Si bien el mandatario indicó que el área afectada corresponde a menos de “uno por mil” del parque, los defensores del medio ambiente están preocupados por el impacto del plan. Poco después del discurso de Correa, se realizaron protestas frente al palacio presidencial.

“Puede ser que el impacto no sea tan perceptible al principio, pero en el largo plazo, uno lo puede notar”, afirmó a Bloomberg Renato Valencia, profesor de botánica de bosque tropical y de ecología de la Universidad Católica de Quito. “La naturaleza siempre pierde con estos proyectos”, destacó Valencia, quien pasó casi dos décadas analizando los bosques del parque con el Instituto Smithsoniano de Investigación Tropical.

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