Santiago culminaría período de gestión ambiental de invierno sin preemergencias

Por primera vez en 16 años. El resultado responde tanto a medidas de las autoridades, como también a un clima que ha sido más favorable. El Mercurio, 17 de agosto 2013.;


Por primera vez desde la implementación del Plan de Descontaminación de Santiago, en 1998, la capital no presentaría episodios de preemergencia ambiental. Aunque las autoridades del Ministerio del Medio Ambiente aseguran que "no hay que cantar victoria", a 15 días de que termine el período de episodios críticos, hay pocas posibilidades de que haya un alza de la polución sobre los 300 ICAP.

"Es muy poco probable que tengamos preemergencia a estas alturas del año. (…) Ha sido el mejor año en calidad del aire desde que tenemos registro en Santiago", dice el jefe de la División de Calidad del Aire del Ministerio del Medio Ambiente, Marcelo Fernández.

Según las cifras que datan desde 1997 y que incorporan ocho estaciones de monitoreo, las preemergencias constatadas han bajado sistemáticamente.

El especialista destaca que los planes de descontaminación han disminuido los niveles de material particulado grueso (PM 10) y fino (PM 2,5), el más dañino para la salud y que ha bajado en 70%. "Las medidas van produciendo cambios de fondo sobre cómo se hacen las cosas en la ciudad, es decir, cómo se calefacciona la gente, cómo se transporta, qué combustible usa, cómo funcionan las industrias. Todo eso va influyendo".

Aunque lo más visible durante las preemergencias es la restricción de dos dígitos de los vehículos catalíticos, que se aplicó por primera vez en 2001, hay otras de largo de plazo.

En el Plan de Descontaminación de 2010 se identificó al transporte como la fuente más importante de polución, seguida por la industria y el uso de leña.

Fernández menciona que, por ejemplo, desde enero de 2010, la mitad del parque de buses urbano circula con filtro de partículas. Desde 2012, la flota de camiones debe cumplir la norma Euro IV y hay mayor fiscalización a la entrada de camiones con más de 12 años.

Desde julio de este año, hay mayores exigencias en las plantas de revisión técnica para los vehículos catalíticos.

En los combustibles, tanto en diésel como en la bencina, la norma ha obligado la disminución de las emisiones de azufre.

Respecto del factor meteorológico, Fernández dice que hubo un "invierno favorable". El director del Centro de Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello, Marcelo Mena, agrega que en los días de mala ventilación hubo temperaturas más altas, con lo cual la gente no encendía la calefacción a leña. "Eso causaba que los niveles de contaminación no llegaran a niveles tan altos", precisa.

Marcelo Fernández enfatiza que "no estamos diciendo que el problema está resuelto, pero sí que, después de 20 años, Santiago ha reducido el 70% de las partículas más dañinas y que tiene que seguir reduciéndolas. Pero la buena noticia es que Santiago sabe cómo hacerlo".  
 

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