CMPC y Arauco obtienen sello que les abre las puertas a consumidores ambientalistas

Forest Stewardship Council cautela, entre otros aspectos, que haya un mecanismo de resolución de conflictos acordado entre las empresas y las comunidades locales e indígenas. A través de un correo electrónico, el Comité de Certificación de Soil Association Woodmark informó que le otorgó el 10 de septiembre pasado la certificación FSC (que corresponde a las sigla Forest Stewardship Council) a Forestal Arauco, controlada por el grupo Angelini. El Mercurio, 17 de septiembre 2013.;


Forestal Mininco —de los Matte— ya había logrado dicha certificación en diciembre del año pasado, tanto para sus bosques en Chile como en Brasil, pero la noticia sólo se mencionaba en un párrafo de sus estados financieros.

Si se suman las superficies de bosques de ambas compañías, se llega a que más de un millón y medio de hectáreas cumplen con los estándares internacionales de manejo forestal, uso de químicos, normas laborales, y relación con las comunidades y con terceros interesados, entre otros aspectos que conlleva el sello FSC. En términos simples, la certificación implica que el manejo forestal es económicamente viable, ambientalmente apropiado y socialmente beneficioso. La cautela de las dos empresas para informar sobre esta certificación se debe a que están conscientes de que no se pueden descuidar porque las auditorías son anuales y en terreno.

El tono moderado de las palabras de Charles Kimber, gerente de Asuntos Corporativos y Comerciales de Arauco, da cuenta del estado de ánimo de ambos grupos forestales: “El otorgamiento de este sello es el cierre de una etapa —que comenzó en 2009— y, a la vez, el inicio de un desafío todavía mayor. A contar de hoy deberemos ser capaces de continuar con el diálogo, consolidar nuestros cambios y potenciar la mejora continua de nuestros procesos. Solo de este modo podremos cumplir sostenidamente en el tiempo todos los criterios y principios de FSC”.

Aunque es muy temprano para ver efectos comerciales concretos, ya hay señales de que la certificación es valorada por los clientes. El secretario general de Empresas CMPC, Gonzalo García, señala que esto se ve principalmente en Europa, pero también en Asia y Oceanía. “Esperamos abrir nuevos espacios en mercados que han evolucionado hacia FSC como es el caso de fabricantes en Corea, Taiwán, Australia y algunos productores de especialidad en China”, explica.

Son 656.738 hectáreas de bosque las certificadas por el grupo Matte, lo que implica que Forestal Mininco cuenta con un mecanismo de resolución de conflictos. Solo dos mil hectáreas quedaron excluidas de este proceso, pues “estas tierras se encuentran ilegalmente ocupadas por terceros. Son predios donde no existe actividad productiva y no podemos garantizar el cumplimiento de los estándares exigidos por FSC”, aclara García. Al tiempo que agrega que “aquí hemos desarrollado procesos de acercamiento con las comunidades y esperamos que nos permitan construir soluciones concretas”. Aunque también puntualiza que se inserta dentro de una “problemática país”.

El 30 de septiembre próximo se inicia la primera auditoría de seguimiento de la certificación FSC en los bosques de CMPC. El trabajo de campo comienza con un anuncio público a la comunidad y a terceros interesados de que se ha abierto este proceso.

En el caso de Arauco, la superficie certificada abarca el 100% de la masa forestal. “Hemos llevado a cabo un arduo trabajo…, que nos ha permitido certificar en Chile 1.116.788 hectáreas”, especifica Charles Kimber.

Pionera

La empresa chilena que rompió el cerco y obtuvo el sello FSC fue Monteaguila cuando pertenecía a Shell en 2001. Después siguieron Masisa, Bío Bío, Bosques Cautín y Comaco, y hoy suman más de 110 empresas forestales e industriales certificadas en el país. Esto les permite mostrar los mismos pergaminos que multinacionales como Kimberly Clark Co., Stora Enso, Tetrapak International y The Home, y de organizaciones como Green Peace, WWF, Oxfam, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Leftraru, Scuswap Nation Tribal Council y National Aboriginal Forestry Association. Además, tienen acceso a una red de empresas que están comprometidas con usar productos FSC como Disney, HP, Victoria Secret, Ikea, Patagonia y Johnson & Johnson, entre otros.

CMPC y Arauco no entraron de buenas a primeras. Antes intentaron desarrollar y legitimar su propio sello con Fundación Chile (Certfor) a inicios de la década pasada, pero con el paso de los años se dieron cuenta de que el esfuerzo no rentaba porque FSC era la clasificación reconocida internacionalmente.

El cambio de mentalidad tomó su tiempo. No es fácil que una empresa reconozca en su página web, por ejemplo, que “respecto del mundo mapuche, nuestra conducta pasada refleja que hemos sido hijos de nuestro tiempo, pues lo mapuche no ha sido suficientemente visible ni valorado en nuestra gestión”, como actualmente señala la de Forestal Arauco.

Por eso, cuando en 2009 ambas compañías decidieron comenzar el proceso de certificación forestal con Forest Stewardship Council, esta organización internacional supo que había entrado en tierra derecha en Chile.

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