Hidroelectricidad solo creció 46% en diez años, mientras que el SIC duplicó su capacidad

Volumen instalado a base de agua redujo a 42% su presencia en el sistema. En la última década las unidades carboneras elevaron en 175% sus megawatts de generación. Por su parte, los motores diésel incrementaron su presencia en 582% en una década. El Mercurio, 26 de diciembre 2013.
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En los últimos diez años la capacidad instalada de generación hidroeléctrica ha cedido espacio frente a otras tecnologías.

De acuerdo con un estudio realizado por Electroconsultores, mientras el Sistema Interconectado Central (SIC) -que va de Taltal a Chiloé- duplicó su parque generador en una década, las unidades hídricas elevaron su capacidad en 46%.

Si en 2003 las centrales hidroeléctricas sumaban 4.050 MW, hoy dicha tecnología llega a 5.940 MW. En tanto, el sistema pasó de 6.991 MW a 14.015 MW en 2013, lo que representa un incremento anual de 7% (ver infografía).

El menor crecimiento de este tipo de generación se tradujo en una reducción de su peso a nivel de la matriz. Si en 2003 las hidroeléctricas representaban el 58% de todas las centrales instaladas en el SIC, hoy dicho porcentaje es de 42%.

René Muga, gerente general de la Asociación de Generadoras de Chile, explica que durante la última década solo se han construido las represas Ralco (570 MW) y Angostura (316 MW), lo que evidencia la falta de inversiones en este segmento.

“Con el tiempo se ha hecho cada vez más difícil levantar grandes centrales hidroeléctricas en el país. Ejemplo de eso son proyectos como HidroAysén y Energía Austral, que han debido enfrentar una fuerte oposición, sin lograr desarrollar sus iniciativas”, dice Muga.

Por su parte, el director ejecutivo de Electroconsultores, Francisco Aguirre, asegura que tras la crisis del gas en 2007 la política de desarrollo de la matriz en el SIC se basó en centrales termoeléctricas.

Así, durante el Gobierno de Michelle Bachelet se aprobaron 42 unidades de este tipo, como medida de urgencia para evitar cortes de suministro eléctrico en el país.

La proliferación de centrales termoeléctricas se tradujo en un aumento de las unidades a carbón y diésel. En el caso de la primera, entre 2003 y 2013 su capacidad instalada se elevó en 175%, pasando de 838 MW a 2.304 MW.

Incluso, durante los últimos dos años se han inaugurado las carboneras Bocamina II (370 MW), Santa María (342 MW) y Campiche (270 MW), lo que incrementó fuertemente el aporte de este tipo de tecnologías en el SIC. De acuerdo con los datos de Electroconsultores, las carboneras pasaron del 12% al 16% del total de la matriz del SIC en una década. Y es más, hoy estas tecnologías tienen una mayor presencia que las hidroeléctricas de pasada, que hoy suman 2.215 MW.

En cuanto a las unidades diésel, estas exhibieron un fuerte incremento de 582% en los últimos diez años, tras pasar de una capacidad instalada de 307 MW a 2.094 MW.

Sobre este tipo de centrales, Aguirre explica que la medida más urgente que se tomó tras los cortes de suministro de gas argentino fue la proliferación de motores a petróleo, los cuales podían ser construidos en seis meses.

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