La nueva batalla que se libra por la generación de energía solar

En los últimos años, los bajos precios se han vuelto a favor de los sistemas fotovoltaicos, pero los de tecnología de concentración aún tienen sus ventajas. El Diario 30 de diciembre 2013.


En algún momento del próximo año, la estación de energía solar Ivanpah de US$ 2.200 millones de BrightSource Energy estará completamente operativa y empezará a entregar suficiente electricidad “verde” a dos grandes empresas de servicios básicos de California para dar energía a 140.000 casas. Localizado en el desierto de Mojave, 72 kilómetros al sur de Las Vegas, la planta de 392 megawatts funciona como un reflector gigante. Sus 173.500 de espejos solares guiados por computador concentran la luz solar en tres torres de 45 pisos. El calor generado por la concentración de los rayos solares hierve el agua adentro, creando vapor para hacer funcionar las turbinas eléctricas. Extendido en 14.164 metros cuadrados de terreno público, Ivanpah es la mayor planta de su tipo. También puede ser una de las últimas de su tipo construidas en EEUU.

Ivanpah fue uno de los proyectos financiados en parte por los US$ 9.000 millones en fondos de estímulo federal del presidente Obama dirigidos a la energía verde en 2009. Ansiosos por cumplir con los requerimientos de que las compañías de electricidad hasta un tercio de su energía de recursos renovables dentro de la próxima década, las empresas de servicios básicos en California y de otros estados del oeste se apresuraron en firmar acuerdos de compra de energía a largo plazo (PPA, su sigla en inglés) con desarrolladores, incluyendo parques de concentración solar como Ivanpah. En ese entonces, la energía de concentración solar era preferida por muchos desarrolladores por sobre su tecnología rival, los sistemas fotovoltaicos solares (PV, su sigla en inglés), donde los paneles convierten los rayos del sol directamente en electricidad. El sistema PV era muy caro y los grandes proyectos que dependen de los paneles requieren mucho más terreno para generar la misma cantidad de energía en comparación con una planta de concentración solar.

Caída de precios

En los últimos tres años, sin embargo, los aspectos económicos se han vuelto a favor de la tecnología PV. Un exceso de paneles PV, hechos en su mayoría en China, ha hecho bajar sus precios en 62% desde que empezó la construcción de Ivanpah en 2010, cayendo desde los 
US$ 1,87 por watt a cerca de 
US$ 0,71. Aunque al menos otras tres plantas de concentración solar se unirán a Ivanpah para 2016, muchas otras se están convirtiendo a PV o se han suspendido. “Ahora mismo, el sistema PV es la tecnología preferida”, dijo Ben Kallo, un analista en tecnología de energía en Roberto W. Bairs, un banco de inversión de EEUU. Según la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA, su sigla en inglés), el 84% de todos los proyectos solares a escala industrial en desarrollo en EEUU usan PV, mientras que sólo un 16% usa tecnología de concentración. La mayor planta de PV en el mundo, con 5,2 millones de paneles solares, es la estación Agua Caliente en el condado de Yuma en Arizona. Construida por First Solar, el mayor fabricante de paneles solares en EEUU, la planta de energía de 
US$ 1.800 millones tiene un acuerdo de 25 años con Pacific Gas & Electric y ya agrega cerca de 250 megawatts de capacidad a la red eléctrica. Esto aumentará a 290 megawatts una vez que se complete en 2014.

Cambio en la industria

Este cambio hacia el PV ha sacudido a la industria solar, conocida como Big Solar, y disminuyó el triunfo de BrightSource en conectar a Ivanpah. Grandes plantas fotovoltaicas ahora pueden producir energía a tasas hasta 52% más baratas que la energía solar concentrada, según datos de Bloomberg. “Las empresas de servicios básicos tienen muy pocas razones para contratar un proyecto de (concentración) solar cuando pueden contratar un proyecto con sistema PV a un precio más rebajado”, señaló Stefan Linder, una analista de Bloomberg New Energy Finance. La única ventaja que la concentración solar tiene sobre el sistema PV es la habilidad para almacenar energía y distribuirla en la noche o en días nublados. Ese almacenaje no es barato, aunque, no muchos proyectos de concentración de energía lo tienen. Este conflicto ha abierto la puerta a lo que se conoce como generación distribuida, donde los paneles fotovoltaicos en techos generan energía que se consume cerca de donde se produce. Cerca de 90.000 propietarios de viviendas y empresas en EEUU instalaron techos con el sistema PV en 2012, suficiente como para generar 1,5 gigawatts de energía, el equivalente a una gran planta de energía a carbón. Con la instalación en techos y los costos cayendo 15% al año, 100.000 sistemas residenciales podrían sumarse a fines de 2013, según el SEIA. A nivel mundial, la industria de PV podría instalar hasta 42,7 gigawatts de capacidad total en 2013, 40% más que en 2012, según Bloomberg New Energy Finance. Esto incluye sistemas de techo residencial y comercial así como plantas de PV a escala industrial.

Para enfrentar la amenaza de la energía solar en techos, las empresas de servicios básicos en al menos cinco estados de EEUU han pedido a los reguladores que empiecen a gravar la instalación solar en techos o fijar tarifas de conexión a la red regular con el fin de recuperar los ingresos perdidos.

El cambio en el modelo de negocio para la producción de energía es un beneficio para las compañías que cotizan en bolsa que instalan paneles solares en techos en casas y empresas. SolarCity, cuyo presidente es Elon Musk, vio el precio de sus acciones subir a US$ 62 el 5 de noviembre, desde US$ 8 cuando se abrió a bolsa en diciembre pasado.

Auge de energía en techos

La caída en el precio de los paneles PV es lo que hundió a Solyndra, el fabricante de paneles en California que quebró en 2011, después de recibir un préstamo de US$ 535 millones, garantizado por el gobierno federal. Sus células de PV técnicamente avanzadas no pudieron competir en precio con las importaciones chinas más baratas. Pero el auge global de los techos ha terminado con casi toda la sobrecapacidad y ha enviado las acciones de los fabricantes de paneles fotovoltaicos a una buena racha. Yingli Green Energy y Trina Solar han más que triplicado su valor de mercado este año. SunPower, la mayor productora de paneles de polisilicona en EEUU, un tipo de panel de PV, casi lo quintuplica, mientras que el de Canadian Solar ha aumentado casi en ocho veces. “Las cosas se vuelven más estables en términos de equilibrio entre la oferta y la demanda”, dijo Robert Petrina, el director gerente en Yingli para las Américas. Petrina y otros en el negocio de paneles solares esperan que las ventas y los márgenes de beneficio mejoren en 2014. Deutsche Bank predice ventas de paneles solares a nivel mundial de más de 45 gigawatts de capacidad en 2014, lo que está por encima de los cerca de 39 gigawatts este año.

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