Cuenca del Maipo busca resguardar su cauce

Alto Maipo

Alto Maipo

La mayor necesidad de agua debido al desarrollo industrial y al aumento de la población y los severos efectos que el cambio climático ha provocado en la cuenca del Maipo han obligado a tomar medidas para preservar y proteger esa zona, asegurando la cantidad y calidad del abastecimiento de agua a la población, y de paso, subsanar las malas prácticas de algunos usuarios. La Segunda, 29 de enero 2014.


Con ese objetivo en vista, los diversos actores involucrados participan de uno de los Núcleos para la Sustentabilidad Territorial (NEST+Aguas) promovidos por el Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL). Básicamente, se trata de acuerdos voluntarios público-privados que fortalecen la preservación y el desarrollo sustentable de las cuencas, de modo de asegurar el agua en cantidad y calidad para las generaciones presentes y futuras.

¿Cómo? Fomentando que las inversiones, innovaciones, alianzas y educación en la zona pongan énfasis en una gestión más eficiente de sus recursos naturales y sostenible en el largo plazo.

Mediante acciones como éstas se espera asegurar el agua en diversos estados, ya sea superficial o subterránea.

La cuenca del Maipo cumple un rol indispensable en la zona central: recorre una distancia de 250 kilómetros, abarca la Región Metropolitana y parte de las regiones de Valparaíso y O’Higgins, y aporta el 70% de la demanda de agua potable y cerca del 90% de la necesaria para el regadío. Esta cuenca, además, abastece a Santiago, que reúne al 40% de la población nacional.

“El NEST del Agua es una herramienta para promover la sustentabilidad en el ámbito de una cuenca, mirándola desde los glaciares hasta la desembocadura del río en el mar. Es una visión novedosa e integral en la que participan diversos actores: el Estado, representado por diversas instituciones, y empresas usuarias del agua de distintos sectores, como Aguas Andinas, la Asociación de Canalistas del Maipo, Esval y Coca-Cola Andina, entre otros”, explica el director ejecutivo del CPL, Jorge Alé.

A esta mesa también asisten organismol preocupados por este tema, como son The Nature Conservancy, Fundación Chile, AIDS, la Universidad de Chile y el Centro de Cambio Global de la Universidad Católica.

Claro que el trabajo no parte de cero, sino que considera los esfuerzos regulatorios e ingenieriles de las últimas décadas que apuntan a la recuperación de los ríos. Por algo, señala Alé, “hace 30 años en Chile se inició el trabajo sistemático para el tratamiento de aguas servidas de la Región Metropolitana y el país. El año pasado, la cobertura del tratamiento de aguas servidas llegó al 100%, un compromiso de distintos gobiernos, que hizo que se limpiaran y depuraran las aguas servidas de la cuenca del Maipo. Eso fue un gran logro que hoy nos permite hablar de sustentabilidad. Por eso hoy estamos dando un paso adicional histórico”.

En la práctica, el NEST+Aguas Maipo establece una agenda de trabajo de largo plazo, conjunta y coordinada, en la cual las entidades participantes se comprometan de manera voluntaria a colaborar con la sustentabilidad de la cuenca a través de distintas iniciativas, entre ellas, la presentación de proyectos conservacionistas con el foco en la eficiencia hídrica y la prevención de la contaminación por residuos sólidos en los ríos, entre otras acciones.

Uno de los organismo colaborares es la Asociación Canales de Maipo. Su administrador general, Rafael León, señala que decidieron participar porque es “una alternativa de trabajo coordinado, donde se puede señalar y abordar diversos problemas que afectan al río, estando presentes todos los usuarios y autoridades competentes”.

El objetivo de esta organización es trabajar en su saneamiento integral con el fin de asegurar el suministro del recurso tanto en cantidad y calidad para las presentes y futuras generaciones.

Felipe Larrain, presidente de Aguas Andinas, explica que la decisión de la empresa sanitaria por estar presente se basa en que consideran esta instancia como un espacio de interacción entre los distintos actores que se vinculan en la gestión, lo que creen les permitirá “compartir nuestros procesos y coordinar acciones en conjunto para una mejor gestión del agua”.

En esta línea, añade, sus expectativas son “estructurar y consolidar una plataforma de diálogo permanente que permitan desarrollar acciones coordinadas que apunten hacia una mejor gestión y conservación de los recursos hídricos de la cuenca del río Maipo”.

PUNTOS CRITICOS A ABORDAR

Por ahora, el diagnóstico base es claro: la actividad del hombre ha generado riesgos para la protección y conservación del medio ambiente en esta zona. Entre ellas, las más antiguas son la deforestación de las laderas, la extracción irregular de áridos y la pérdida de suelo. Sin embargo, han surgido otros puntos de preocupación, como la instalación de nuevos proyectos energéticos, como la central hidroeléctrica Alto Maipo de AES Gener, que ha concitado el rechazo de grupos ambientalistas y de la comunidad aledaña.

El proyecto completó en noviembre de 2013 el financiamiento que requería, fijado en US$ 2.000 millones. La iniciativa, en la que también participa Antofagasta Minerals (AMSA) con el 40% de la propiedad, considera la construcción de dos unidades de pasada —Alfalfal 11 (264 MW) y Las Lajas (267 MW)—que abastecerán en forma directa a la Región Metropolitana, donde se produce el principal consumo eléctrico del Sistema Interconectado Central (SIC). Según estimaciones de la generadora, se podrá producir más del 14% de la energía que actualmente consume la Región Metropolitana.

El argumento no termina de convencer a sus vecinos. El representante de la Asociación Canales de Maipo explica que para ellos es imprescindible que se revisen los efectos de la central en la cuenca, particurlamente en la reposición de los áridos y los cambios del curso del agua en los orígenes del río y su reposición al cauce natural.

CURSOS DE ACCION PRIORITARIOS

A pesar del conflicto de interés hoy reinantes en el sector, Alé es optimista en que esta iniciativa permita avanzar en otras materias consideradas relevantes, que permitan evitar el depósito de residuos sólidos e ilegales que se tiran al río, así como los desechos industriales líquidos (riles) que afectan la calidad del agua, introduciendo grandes cantidades de contaminantes, lo que afecta tanto la flora como la fauna del cauce y su entorno.

“El tema de la calidad del agua es fundamental en la cuenca del Maipo, donde hay volcanes que filtran elementos químicos al agua de forma natural. También nos preocupa sobre todo por los residuos industriales que pueden estarse filtrando a las napas y al río”, indica Alé.

La compatibilización del uso del agua que hacen distintos sectores de la economía, como la agricultura y minería, también sobresalen entre los tópicos puestos sobre la mesa. “Hay que ver cómo abordamos este tema, con embalses e inyección de agua a napas subterráneas. Hay que estudiar soluciones”, precisa Alé.

Algo similar ocurre con la extracción ilegal de áridos, que proporcionan estabilidad a las riberas del río, evitando, entre otros, procesos de erosión. Se ha comprobado que en algunas áreas el río sufre una importante degradación debido a la extracción de materiales, lo que se está convirtiendo en problema grave a enfrentar.

“Tenemos que hacer que el agua sea bien usada por todos los agentes, con tecnología y conocimiento. Eso requiere un trabajo de largo aliento, un gran apoyo del Estado para poder allegar recursos a los agricultores, darles capacitación, que hagan más eficiente el riego, para que la minería use menos agua y no la contamine”, asevera el titular del CPL.

El presidente de Aguas Andinas, en tanto, estima que un punto crítico que debiera abordarse es el desarrollo de confianzas mutuas entre los participantes de este NEST+Aguas y “la definición de metas claras, consensuadas y el compromiso de cada integrante”.

De hecho, se estima que los cursos de acción —entre otros— deben apuntar a aumentar la inversión en embalses, en canales para trasvasijar agua inter cuencas y la ejecución de obras de infiltración de acuíferos, además de expandir la frontera de producción agrícola de bajo riego hacia el sur, promoviendo la inversión eficiente en el riego y del uso del agua en general.

El interés de los actores involucrados por avanzar en las materias ha llevado a que ya se hayan concretado dos reuniones de trabajo desde la fecha en que se constituyó la instancia —el 20 de diciembre recién pasado—, donde se fijaron las directrices que guiarán los pasos a seguir este año.

Diversos organismos del Estado, liderados por el Consejo de Producción Limpia, y actores de la zona, como Aguas Andinas y la Asociación de Canales del Maipo, entre otras entidades, trabajan desde hace algún tiempo en una agenda de largo plazo que permita asegurar la cantidad y calidad del agua para las futuras generaciones.

Réplica en otros ríos vulnerables

El NEST+Aguas partió como instrumento en marzo de 2013 y el modelo ya se está aplicando en tres cuencos: el río Maule, *taquito y *lipa. A futuro, el Consejo de Producción Limpia tiene en carpeta replicar la iniciativa en el río Aconcagua, que presentan una problemática muy compleja, al igual que en el Limarí y el Elqui.

Comments are closed.