“En 2021 el agua de mar representará el 35% del total en la minería”

Mineria

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Gustavo Tapia, gerente de Procesos e Innovación Tecnológica de Antofagasta Minerals. Diario Financiero, 22 de enero 2014.


El gerente de Procesos e Innovación Tecnológica de Antofagasta Minerals y Chairman del seminario “Agua de Mar para la Minería” que se efectuará en el marco de Expomin 2014 en abril próximo, comenta que según las estadísticas y estudios publicados por Cochilco hasta 2012, el uso de agua de mar en la minería representó el 8% del consumo total. “Para 2021 se espera que el agua de mar represente el 35% del total, si las inversiones anunciadas se concretan. Prácticamente todos los nuevos proyectos mineros en carpeta consideran el uso de agua de mar”.

– ¿Cuáles son los principales proyectos en desarrollo en este ámbito?

– Uno de los más importantes en construcción es el de Minera polaca KGHM, para Sierra Gorda, de 1300 lps aproximadamente. También está Antucoya y la planta desaladora de Mantoverde.

– ¿Cuáles son los desafíos que se deben sortear para implementar esta modalidad?

– Hay varios y de distinta índole. La altura geográfica de la mayoría de las minas del mundo hace que el costo del bombeo de agua sea muy alto. La desalinización de agua es muy intensiva en uso de energía eléctrica y lo mismo el bombeo de agua. El proceso también impone restricciones, por ejemplo, hoy no existen bacterias que se puedan usar en lixiviación bacteriana con agua de mar sin desalar. Por otra parte, la ubicación de los sistemas de bombeo de agua de mar y plantas desaladoras deben compatibilizar las distancias hasta los puntos de consumo, con la actividad humana en la costa, incluyendo el aspecto estético o paisajista y el medio ambiente marino, flora y fauna. Además, se debe buscar el trazado de la tubería que lleva el agua desde la costa hasta la mina. Esto no siempre es algo fácil de lograr.

– ¿El actual marco regulatorio favorece el desarrollo de este tipo de proyectos?

– Es relativamente débil en este aspecto. Hay una falta de regulación en términos de dónde obtener el agua de mar y sus implicancias con las comunidades y medio ambiente. El hecho de desalar significa devolver la sal del agua que bombeo al mar y eso debe estar regulado. El agua continental, está regulada por el código de agua y el “dueño” de esto es la DGA. Para el caso del agua de mar, salada y desalada, no hay una normativa clara ni tampoco un único responsable de su reglamentación.

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