Gobierno estudia prohibir estufas a leña en el Gran Santiago

Los 120 mil aparatos que funcionan con este combustible (7% del total) aportan el 70% de la contaminación atmosférica por MP 2,5 en invierno. Medida también incluiría a las Bosca. Fuente: El Mercurio 13 de mayo 2014.


Un catastro elaborado por el Ministerio del Medio Ambiente cifró en 120 mil la cantidad de estufas a leña que hoy tienen los hogares en el Gran Santiago. En total, representan el 7% del parque de calefactores que existen en la capital.

Pese a su pequeña participación, estas estufas son responsables del 45% de la contaminación atmosférica anual de la ciudad, cifra que crece al 70% en invierno, cuando se registran los episodios críticos de polución.

Este antecedente es una de las claves que maneja el ministerio, que por estos días afina el anteproyecto de un nuevo plan de descontaminación para la capital. Para eso, la cartera declarará a Santiago como zona saturada por material particulado fino (MP 2,5) en agosto.

Este paquete de medidas apunta a reducir en 40%, en cinco años, las emisiones de este contaminante fino, el más dañino para la salud, porque logra penetrar los alveolos pulmonares y provoca enfermedades respiratorias más severas en grupos de riesgo, como niños, ancianos y enfermos crónicos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Precisamente, este es el contaminante que más generan las estufas a leña. Según datos del Gobierno, representa el 45% de la formación anual de MP 2,5. A partir de su alta incidencia, el Ministerio del Medio Ambiente busca prohibir su uso en la zona urbana de la Región Metropolitana y permitirlo solo en zonas rurales, que por su vulnerabilidad tienen pocas opciones de calefacción barata.

La medida regiría durante todo el año, y no solo cuando se presenten episodios críticos (alertas, preemergencias o emergencias ambientales), como sucede hoy.

El ministro del Medio Ambiente, Pablo Badenier, ya señaló a “El Mercurio” en marzo pasado: “Si se hace un zoom del inventario de emisiones, fundamentalmente en invierno, vemos con extremada preocupación el aumento de las que dicen relación con chimeneas de uso domiciliario. El uso de chimeneas domiciliarias en la Región Metropolitana es inviable en el mediano plazo. Vamos a generar medidas que restrinjan fuertemente el uso de la leña para calefacción domiciliaria en sectores urbanos”.

Para Patricio Pérez, investigador del Departamento de Física de la U. de Santiago, la medida avanza en la dirección correcta, pero debe ampliarse. “Existe una gran probabilidad de que las emisiones rurales puedan tener un impacto en las condiciones, y si no se restringen en estos lugares, habría días en los cuales podría generarse contaminación por este motivo. Hay que ver cómo abordarlas en las zonas rurales”.

En su opinión, en la zona urbana “está muy concentrado en los sectores altos, donde hay una cantidad importante de estufas que tienen doble cámara. Significaría una contrariedad para muchas personas que han invertido y diseñado sus casas para tener este tipo de calefacción, pero es una medida necesaria”, afirma el académico.

OTRA MEDIDA

El plan para PM 2,5 contempla restringir la circulación de camiones y exigirles combustibles menos contaminantes, como los que hoy utilizan los buses.

– Tribunal Ambiental consulta a expertos por reclamaciones ante derogación de norma MP 10

El Tribunal Ambiental realizó su primera audiencia de expertos para consultarles su opinión técnica ante cinco reclamaciones realizadas por la Fiscalía del Medio Ambiente; vecinos de La Greda, en Puchuncaví, Quintero; Cerro Navia, La Florida, Estación Central y Las Condes, además de los municipios de Puchuncaví, Huasco y Tocopilla, en contra del Ministerio del Medio Ambiente. Estas presentaciones buscan lograr que se restituya la norma para el material particulado grueso (MP 10), una norma que fue modificada por el gobierno anterior a través del decreto supremo 20 de 2013.

Estos expertos son autores de informes técnicos o del decreto que modificó la norrna.

2 Comments

  1. Andrés Forno dice:

    La leña es un combustible renovable no importado y no fósil y aunque su quema emite CO2 como cualquier otra combustión, este CO2 renovable no se considera causante de Cambio Climático porque es parte de la biosfera terrestre.
    El gobierno pretende reemplazar la calefacción a leña por calefacción a gas natural, lo que es un grave error, porque el gas natural es un combustible fósil y su quema efectivamente causa Cambio Climático.
    Lo que Chile debe hacer es subsidiar la fabricación de carbón vegetal a partir de leña chilena en plantas industriales modernas y en Chile. Este proceso industrial controlado emite muy poco material particulado y además generan electricidad limpia, porque este tipo de generación no causa Cambio Climático.
    El subsidio debe ser de tal naturaleza que el público prefiera comprar y quemar carbón vegetal en sus calefactores tipo bosca en lugar de comprar y quemar leña, ya que la combustión de carbón vegetal genera una fracción del material particulado que genera la leña, especialmente si se trata de leña con algún grado de humedad.
    Para el fisco chileno este subsidio se pagaría solo, porque genera empleos, fortaleze la balanza de pagos al reemplazar importaciones por recursos locales y genera ahorros futuros por menores gastos en salud pública y aumento de productividad laboral.

  2. Genaro dice:

    Las personas en la casa con chimenea a madera están calentitas pero los vecinos están con el humo en toda su casa. No es justo que el homo que sale se meta en las otras casas.