El espinudo debate por el bosque nativo de La Florida

En las 90 hectáreas hay peulmos, litres, espinos, entre otros. Fuente: Las Últimas Noticias 26 de junio 2014.


En la mañana de ayer, el Concejo Municipal de La Florida rechazó el proyecto del alcalde Rodolfo Carter de modificar el plan regulador de la comuna.

El proyecto de Carter, que fue rechazado por cinco votos contra tres, impedía el desarrollo de proyectos inmobiliarios en 90 hectáreas del fundo Bosque el Panul. Este predio es considerado el último bosque nativo en la Región Metropolitana.

Según planteó Carter, “en 1994 el alcalde Gonzalo Duarte modificó el plan regulador de la comuna, permitiendo construir en la precordillera. En 2008 se presentó un proyecto inmobiliario que significaba la construcción de 1.380 viviendas, incluidos edificios de hasta siete pisos. En 2011 y fines de 2012, firmé la prohibición de la construcción de proyectos inmobiliarios, que vence el 8 de noviembre de este año. El proyecto rechazado sólo permitía la construcción de equipamiento básico”.

El alcalde acota que su programa contemplaba sectores para asados, pequeñas cafeterías y baños, entre otras instalaciones, “como sucede en el Parque Mahuida o Pumalín”.

Pese al tropezón, Carter anuncia que el municipio hará todas las gestiones necesarias insistir en “defender el Bosque el Panul.

Sebastián Sepúlveda, de la Red de Defensa de la Precordillera, opositor al proyecto de Carter, cuenta que: “Los floridanos votaron mayoritariamente (98 por ciento) en enero de 2012 para que se especificara en el plan regulador la cero constructibilidad en la precordillera. Queremos que eso se cumpla”.

Aclaró que lo sucedido ayer no es un triunfo porque aún hay riesgo de que se presenten proyectos inmobiliarios.
Peulmos y guayacanes

Lohengrin Cavieres, doctor en botánica y académico de la Universidad de Concepción, explica que el terreno tiene una importancia considerable puesto que resiste muy bien la falta de agua en verano. Además, ayuda a limpiar el aire de Santiago porque las especies nativas que viven allí, como el litre, quillay, espino, peulmos, bollén, guayacán, entre otras son más eficaces en captar el CO2 que otras especies foráneas.

Por si fuera poco, la vegetación ayuda a controlar mejor la erosión. Su suelo estabilizado regula las aguas lluvias que llegan a la parte baja de la cuenca de Santiago, lo que disminuye los riesgos de inundación.

Para Carlos Magni, ingeniero forestal de la Universidad de Chile, el bosque Panul es “el último cinco por ciento que queda de todo el bosque sobre el cual está Santiago hoy día emplazado”.

Hacían investigaciones
Los terrenos eran de la U. de Chile

Una de las personas que ha monitoreado por años el problema de los terrenos precordilleranos en La Florida, y ha escrito textos explicativos sobre el tema, es Lucio Cuenca. Él dirige una ONG llamada Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, Olca.

Cuenca recuerda que los terrenos, de unas 600 hectáreas, pertenecían a la Universidad de Chile y que allí el Instituto Botánico realizaba investigaciones. En 1988 fue comprado por el empresario Vicente Navarrete quien, según el director de Olca, utilizó el lugar para el secado de algas hasta que la inmobiliaria Gesterra inició los trámites para urbanizar parte del predio.

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