Hacienda afina fórmula para acotar alcance de impuesto verde a fuentes fijas

Se busca reducir los establecimientos sujetos a impuestos según nivel de contaminación para no afectar demasiado al sector industrial, sobre todo al manufacturero. Fuente: El Pulso 01 de agosto 2014.


No todo quedó resuelto con la firma de protocolo de acuerdo por reforma tributaria. Un flanco abierto para la discusión de las indicaciones apunta a los impuestos verdes, específicamente el tratamiento del gravamen a las fuentes de emisión fija.

El acuerdo cambió la definición contemplada en el proyecto para determinar el impuesto, desde fuentes fijas a “establecimientos”.

En este sentido, según lo estipulado en el protocolo, “se aclarará el ámbito de aplicación del impuesto a la emisión de fuentes fijas para incorporar establecimientos que cuenten con una potencia instalada igual o mayor a 50 MWt (megavatios térmicos). Se excluirá del referido impuesto a aquellas fuentes que utilicen biomasa como combustible”.

Parlamentarios ligados al proceso, ha señalando que este tema no quedó cerrado en el protocolo, ya que mientras firmaban existían observaciones respecto a la forma en que estaba redactado, que podría ampliar las fuentes sujetas a este impuesto.

Esto también ha puesto en alerta al sector industrial, que ve en el protocolo de acuerdo una amenaza para las áreas manufactureras (vidrios, fierros, cemento, entre otros). De hecho, el senador José García (RN), integrante de la comisión de Hacienda, admitió que “he recibido inquietudes de la industria manufacturera”.

El proyecto original contemplaba un impuesto anual a beneficio fiscal que gravará las emisiones al aire de Material Particulado (MP), producidas por “fuentes conformadas por calderas o turbinas, con una potencia térmica mayor o igual a 50 MWt (megavatios térmicos)”. Cuando se presentó esta normativa, el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, explicó que este estándar comprendería del orden de 500 fuentes industriales en todo Chile afectas a gravamen. Hoy, en el Ministerio de Hacienda estudian una fórmula para acotar estas fuentes en vez de ampliarlas, como es el temor del sector industrial.

LO QUE ANALIZA HACIENDA.

“Acotaremos en la ley los parámetros para la determinación del componente de este impuesto referido a contaminación local, dejando entregado a un reglamento solo lo estrictamente delegable a potestad reglamentaria”, dice el documento del protocolo. En este contexto, desde Teatinos 120, a través de las indicaciones que se presentarán el 7 de agosto, buscarán aclarar cuáles serán los establecimientos que quedarán sujeto a impuestos.

“No se acordó modificar el parámetro de los 50MWt, más que nada quedamos de definir el ámbito de aplicación de la norma”, aseguran fuentes del gobierno.

En ese sentido, explican que se estudia una fórmula que no afecte a los establecimientos más pequeños. Por ejemplo, si una empresa tiene 3 fuentes de emisión y éstas emiten 20MWt cada una, según el protocolo sí debería pagar impuesto, ya que sumadas las fuentes tendrían una emisión de 60 MWt, pero puede ser que los efectos contaminantes sean menores que la de una empresa que tenga las 3 mismas fuentes pero que emitan 50 MWt cada una. Por ende, se está buscando una regla que especifique según el impacto am-bienal que estos establecimientos puedan causar. Se buscaría gravar a las termoeléctricas -como era la intención original-, con lo que podrían quedar excluídas aquellas empresas ligadas a la industria manufacturera. “Lo que hizo el protocolo fue extender este impuesto a otras fuentes contaminantes que no fueran termoeléctricas.

Hay que revisarlo, porque siempre se ha puesto el tema de la Fundición Ventanas (Región de Valparaíso), que no es termoeléctrica, pero contamina una barbaridad y parece muy injusto que no quede gravada con este nuevo impuesto, por eso hay que verlo situación por situación”, advirtió el senador García. En este contexto, los cálculos de Hacienda estiman que las fuentes industriales que serán afectadas por el nuevo impuesto se reducirían a entre 120 y 150 -en relación al universo extendido por el protocolo-, aproximadamente, por lo que desestiman las aprensiones generadas desde la industria. Además desde Hacienda están analizando reclamos de la Unión Europea y de Corea por el impuesto específico a los vehículos diesel, ya el hecho que éste vulneraría tratados de libre comercio suscritos por Chile.

– ¿Qué ha pasado? Hay aristas del protocolo de acuerdo que no quedaron cerradas. Una de ellas está relacionada con los impuestos verdes que se aplicarán a las fuentes fijas contaminantes, dado que se cambió y amplió la definición del sujeto a gravar.

– ¿En qué se está pensando? Respondiendo a las inquietudes de parlamentarios y empresarios del sector industrial frente a la posibilidad de ampliar las empresas sujetas a impuesto, desde Hacienda buscan una fórmula que acotaría el alcance, dependiendo de los efectos contaminantes.

IMPUESTO A EMISIONES DE FUENTES FIJAS PROYECTO ORIGINAL

-“Se establece un impuesto anual a beneficio fiscal que gravará las emisiones al aire de Material Particulado, Óxidos de Nitrógeno, Dióxido de Azufre y Carbono, producidas por fuentes conformadas por calderas o turbinas, con una potencia térmica mayor o igual a 50 MWt, considerando el límite superior del valor energético del combustible”.

-PROTOCOLO DE ACUERDO

“Se aclarará el ámbito de aplicación del impuesto a la emisión de fuentes fijas para incorporar establecimientos que cuenten con una potencia instalada igual o mayor a 50 MWt.

Se excluirá del referido impuesto a aquellas fuentes que utilicen biomasa como combustible”.

-Coloma: “Nunca fue la idea extenderlo a más fuentes”

“Nunca fue la idea extender estos impuestos a más fuentes, sino que precisar la estructura para que se cumpliera el objetivo original. Al menos eso fue lo que yo firmé”, indica el senador Juan Antonio (UDI) al referirse al acápite del protocolo sobre los impuestos verdes. El parlamentario admite que el documento no fue muy claro, y que él pidió que se eliminar la palabra “todos” del acuerdo para que no se ampliara este gravamen al 100% de las chimeneas o calderas existentes en la industria. Recuerda que hay muchas empresas que ayudan al medio ambiente con tecnología de desechos. “Desde mi perspectiva esas compañías no pueden ser afectadas. No podemos equivocarnos en los incentivos. Por ejemplo, no podemos gravar un tipo de horno cuya finalidad es reemplazar carbón por un combustible no fósil. Sería un doble error gravar ese proceso”, explica el senador. Coloma espera que ello se defina en una conversación con el Ministerio de Hacienda, “tendremos que evaluar este tema en conjunto”. indica.

Comments are closed.