Marine Harvest dejará de producir en lagos de Chile y plantea urgencia de hacer nuevos cambios regulatorios

¿Adquisiciones? Roberto Rietlimiiller, tnanaging director de Marine Harvest Chile, dice que la empresa “ha sido bastante abierta en decir que le interesa participar de la consolidación que puede darse en la industria”, sin hacer comentarios sobre dos procesos que hoy están en desarrollo en la industria: la venta de Acuinova y el socio estratégico que busca Invermar. Fuente: El Mercurio 31 de agosto 2014.


Roberto Riethmüller de Mendoza (38) lleva 10 años trabajando en la industria salmonera. Tras un primer trabajo en el rubro eléctrico, en Saesa, en 2004 debutó en lo que en esa época era la firma Fjord Seafood, que luego se fusionó con Marine Harvest y PanFish, una megaoperación en Europa que dio vida a la mayor salmonera del mundo, con base en Noruega.

Tras la crisis del virus ISA de 2007 y 2008, y en medio de despidos y cierres de plantas, Riethmüller se fue a Oslo, a la matriz, para, entre otras funciones, gestionar desde allá la unidad de Chile. “En Noruega necesitaban un nexo más cercano para entender de mejor forma lo que estaba ocurriendo”, dice el ejecutivo, quien en enero de 2011 regresó al país. Hoy es el managing director de Marine Harvest (MH) en Chile y desde esa posición está gestionando un cambio.

A fines de este año el grupo noruego cesará todas sus actividades de producción en los lagos de Chile, migración que la firma comenzó en un proceso gradual desde 2008 y que culminará con el término de su actividad en el lago Puyehue.

El cambio no es inédito. En la industria también otros actores han emigrado de lagos, principalmente quienes producen la variedad de salmón atlántico, pues fueron quienes vivieron en carne propia la debacle del virus ISA. MH, de hecho, fue una de las salmoneras más golpeadas en Chile por esta crisis sanitaria y pasó de producir 90 mil toneladas a casi cero. Y de ser una empresa de cinco mil personas, llegó a 500 trabajadores.

Sin embargo, quienes producen otras variedades de salmones (coho y trucha, principalmente) continúan produciendo en lagos.

El recambio le ha implicado una inversión de más de US$ 40 millones a la firma y se traduce en traspasar a pisciculturas (estanques) la actividad productiva inicial de crecimiento de los peces ( smolt), hasta que estos se traspasan a jaulas en el mar para su crecimiento final.

La firma hoy dispone de cinco de estas pisciculturas, pero solo una de ellas provee de smolt (las restantes se usan para otros fines). Por ello en una fase de transición MH arrendará pisciculturas para suplementar su abastecimiento. En el mediano plazo construirán al menos una piscicultura más para llegar a autoabastecerse al 100%, considerando sus actuales niveles de producción, unos 13 millones de smolt .

Como hoy la firma tiene 12 concesiones en lagos -con las que llegaron a sostener un peak de producción de 40 millones de smolt en 2007-, están evaluando con su casa matriz qué destino tendrán estas instalaciones que dejarán de usar. “Son activos de la empresa y tenemos que ver qué hacemos con ellos. Son concesiones indefinidas, pero la ley exige su uso o, de lo contrario, pueden caducar”, dice Riethmüller.

¿Por qué MH decidió este cambio? “Es parte del nuevo modelo productivo que la empresa ha implementado”, explica el alto ejecutivo, pues la piscicultura conlleva un menor riesgo sanitario.

-¿Qué peso tuvo el litigio que MH tuvo en el lago Llanquihue, luego de que vecinos de Bahía Rincones acusaran a la firma de contaminar el lago? ¿De no mediar ese litigio igual hubieran migrado al nuevo esquema?

“De todas maneras. El litigio en Bahía Rincones fue sobre una concesión que MH había dejado de operar hace varios años y que no teníamos pensado volver a operar. Ese litigio viene desde hace siete años, lo cual mantuvimos porque siempre entendimos como empresa que teníamos la razón desde el punto de vista legal. Pudimos obtener un oficio de Subpesca en que expresaba que la caducidad de la concesión que estaban pidiendo (los vecinos), no correspondía. Queríamos evitar sentar un precedente negativo para la industria”.

-MH fue multada y la Corte le dio la razón a los vecinos en este caso. Y ustedes afrontaron labores de saneamiento.

“Las labores de limpieza fueron parte de las conversaciones que tuvimos con las comunidades. Entendimos que lo que ellos estaban pidiendo iba bastante en línea con nuestra estrategia de cese de operación en los lagos”.

-Independiente de que para ustedes como empresa este cambio les da una producción de menos riesgo, ¿asumen que la producción en lagos contamina?

“La producción en lagos efectuada responsablemente puede llevarse a cabo o no generar impactos negativos de largo plazo en el medio ambiente. Pero genera de todas formas un mayor impacto que una producción en pisciculturas”.

Riethmüller dice que en Bahía Rincones las partes llegaron a un acuerdo extrajudicial y MH dejó de operar allí la semana pasada.

“Hoy estamos en un tope”

El managing director de MH en Chile tiene un diagnóstico tajante de la industria: no ve posibilidad de aumentar la producción de salmones, que hoy como industria está en unas 700 mil toneladas. Esto pese a que por regulación la industria podría doblar esa cantidad.

“A mi juicio hoy estamos en un tope, dadas las condiciones que hoy existen y dado el modelo productivo que como industria tenemos (…) Nuestra preocupación es que hoy, con cantidades mucho menores a los límites que existen hemos desatado crisis sanitarias”, dice Riethmüller.

El ejecutivo advierte que la industria deberá abordar sí o sí nuevos cambios regulatorios, que según él pasan por una nueva definición de barrios, pues, dice, siguen estando muy juntos y son muy pequeños. “Necesitamos definir de mejor forma nuevos barrios, con menor dependencia o influencia marítima unos de otros”, dice el ejecutivo. Y mientras esta relocalización ocurre, plantea establecer un máximo de producción en los barrios que hoy ya existen. Plantea que estos máximos deberían ser variables. Es decir, si en uno hay buenos resultados, que esos máximos pudieran incrementarse y, a la inversa, si los resultados son desfavorables, reducirlos. Hoy, en cambio, no hay máximos por barrio, sino solo por concesión.

-¿Qué grado de recepción ven en la industria?

“Vemos que el nivel de acogida es parcial. Estamos en alguna medida de acuerdo en que debemos enfrentar este tema, pero las distintas formas en que debe ser enfrentado no son las mismas entre los distintos actores”.

Además Riethmüller cree que deberían relocalizarse concesiones, fusionar algunas y distanciarlas más unas de otras, para evitar contagios a través del agua. Hoy la norma es de 1,5 millas náuticas entre ellas y para el alto ejecutivo esta distancia “no es suficiente”, dice.

“Nosotros no estamos obligando a la industria a salir de los lagos. Sin embargo, como empresa creemos que este tipo de producción en pisciculturas es más sostenible y conlleva un menor riesgo sanitario”.

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