Aumentan los hielos marinos en las aguas antárticas

Su impacto en la navegación será uno de los tópicos de la reunión internacional sobre el tema que se realiza en Punta Arenas este mes. Fuente: El Mercurio 10 de octubre 2014.


A diferencia del hielo marino del hemisferio norte, el de las aguas antárticas ha aumentado en los últimos años, según la evidencia que maneja el Servicio Meteorológico de la Armada. Así lo afirma el teniente primero Gonzalo Concha, quien participará entre el 20 y el 25 de este mes en la reunión del International Ice Charting Working Group, IICWG (Grupo internacional de trabajo en cartografía de hielo marino), que se realizará en Punta Arenas.

Desde el año 1999, el IICWG coordina las acciones relacionadas con los icebergs y su impacto en la navegación. “Ha habido estudios que demuestran que si bien en las costas del Ártico, en promedio, la superficie de hielo ha disminuido en los últimos años, por el contrario, en aguas antárticas la superficie de hielo, en promedio, ha aumentado levemente”, afirma Concha, quien es el único miembro del hemisferio sur en el comité de expertos del IICWG.

Este aumento, dice, podría principalmente influir en rutas de navegación que durante la primavera y el verano generalmente están despejadas o con escasa presencia de hielo. “Por el contrario, podrían estar con total cobertura, o bien algunas áreas podrían presentar un grosor mayor a lo habitual”.

En el Ártico, cada vez hay más áreas con menos hielo marino o que no alcanzan a ser cubiertas por el hielo en el invierno.

En cambio en la Antártica, toda la superficie de agua de mar se congela en invierno. Además, se dan ciertas condiciones meteorológicas que se producen por cortos períodos y que producen variabilidades en la cobertura de hielo marino. Estas afectan a la navegación de la zona, especialmente en verano, cuando es transitada por buques científicos, turísticos o de apoyo logístico.

“A veces hay ciertas áreas muy cubiertas de hielo. Al cabo de varios días son accesibles, pero repentinamente cambian las condiciones meteorológicas, y nuevamente se vuelven a cubrir totalmente. Eso obedece a que hay mucha cantidad de hielo a la deriva, tanto marino como terrestre”. Los icebergs, las grandes masas de hielo flotante, corresponden a los segundos.

“Un hielo a la deriva se convierte inmediatamente en un riesgo para la navegación, ya que no se encuentran señalizados y cambian su posición permanentemente de acuerdo a los vientos y corrientes marinas”, explica el capitán de navío Gonzalo Espinosa, jefe del Servicio Meteorológico de la Armada, que también participará en la reunión.

Por esta razón, el Servicio, a través del Centro Meteorológico Marítimo de Punta Arenas, genera permanentemente la información sobre este tipo de peligros y la difunde a todos los buques que navegan las aguas australes.

Ellos trabajan con imágenes satelitales y reportes de las bases antárticas, lo que les permite elaborar cartas de hielo marino en forma semanal. “Con ellas se determina si es factible o no transitar por un lugar”.

Monitoreo

Para conocer mejor el comportamiento del hielo, se acaba de formar el Primer Grupo Nacional de Estudio y Trabajo de Hielo Marino, el que incluye a la Armada y a investigadores del Instituto Antártico y del Centro de Estudios del Cuaternario, quienes participarán en la reunión internacional. La idea, dice Concha, es consolidar una red de monitoreo centralizada.

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