GNL e hidroeléctricas en Aysén son las medidas más eficaces para reducir emisiones

Son algunas de las conclusiones de la fase 2 del proyecto MAPS que impulsa el Gobierno desde 2011. Fuente: El Mercurio 30 de octubre 2014.


El 2015 en París, Chile deberá presentar un plan obligatorio de mitigación que deberá ponerse en marcha en 2020. El informe, que se presenta hoy, analiza el impacto de diversas medidas sobre la economía y concluye que si bien pueden afectar el PIB y empleo en los primeros años, luego la tendencia se revierte.

Entre las 96 medidas de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero evaluadas en la fase 2 del proyecto MAPS (Mitigation Action Plans and Scenarios), el sector eléctrico concentra aquellas que poseen un mayor potencial de abatimiento para el período 2013 y 2030. Según la propuesta -que será presentada hoy y que fue realizada por seis ministerios y un amplio grupo de asesores-, el segmento eléctrico, a su vez, registra las emisiones más altas entre 10 sectores productivos. En términos absolutos, transporte y forestal son los sectores que le siguen, según su capacidad para aportar a la reducción.

En materia de energía, se propone impulsar un aumento sustantivo de la generación con Gas Natural Licuado (GNL), que permitiría reducir en promedio 11,9 millones de toneladas de CO2 al año, y la expansión hidroeléctrica en Aysén, que disminuiría 12 millones de toneladas en el mismo período. “Estos recursos (en Aysén) deben ser parte de una estrategia nacional de mitigación”, dijo el ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier.

También MAPS considera efectivas otras medidas, como el incentivo a las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) y la interconexión regional con otros países. Pero éstas, como todas las otras iniciativas propuestas para los otros sectores económicos, reducen como máximo la mitad de lo logrado por las primeras proposiciones mencionadas.

Hernán Blanco, líder del proceso participativo de MAPS, explica que, en un escenario de crecimiento medio del PIB -y en caso de que no se adopten las medidas propuestas-, las emisiones totales país crecerían cerca de un 50% entre el 2013 y 2020, y 100% entre 2013 y 2030.

Efectos económicos

Una de las principales novedades de MAPS es que el proyecto evaluó el impacto que distintos escenarios tendientes a reducir las emisiones pueden tener sobre el conjunto de la economía. Esto, considerando la interacción entre los diversos sectores analizados.

Así, se concluyó que en el corto plazo (2020) existe un impacto negativo sobre el empleo y el PIB en casi todos los escenarios, pero a 2030 estos efectos se revierten y ambos índices comienzan a tomar fuerza. La única excepción (ver infografía), ocurre en los escenarios de impuesto al carbono tanto de US$ 5 como de US$ 20. Badenier explica que este gravamen es distinto al aprobado en la reforma tributaria, ya que MAPS considera un impuesto al carbono emitido por todas las fuentes de emisiones sin distinción, mientras que el de la reforma sólo grava a las centrales termoeléctricas de más de 50 MW. “En este modelo la recaudación fiscal se transfiere directamente a los hogares con el objetivo de evaluar el impacto del impuesto sin efectos adicionales sobre la economía”, comenta.

MAPS analizó además 11 medidas implementadas entre 2007 y 2013, lapso en que Chile se comprometió a reducir un 20% de sus emisiones al 2020, involucrando la ley de ERNC, de bosque nativo, y eficiencia en la minería, entre otras. Concluyó que la reducción de emisiones a 2013 varió entre 1,8 y 5,06 millones de toneladas de CO2.

“Este año queremos empezar con la actualización del plan de descontaminación atmosférica de la RM. Es el primero que incorpora el cambio climático”.PABLO BADENIER MINISTRO DE MEDIO AMBIENTE

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