Copec y su nueva batalla por Las Salinas

La compañía del grupo Angelini tiene que demostrar a la autoridad que el paño de 17 hectáreas, ubicado en pleno borde costero de Viña del Mar, está libre de contaminación. Si bien la empresa confirma la presencia de hidrocarburos, asegura que no son nocivos para la salud.


No ha sido fácil para Copec transformar el paño Las Salinas en un polo de crecimiento para Viña del Mar. El holding de la familia Angelini lleva 14 años buscando impulsar un proyecto inmobiliario y comercial en las 16,7 hectáreas que hace más de medio siglo utilizaron junto a las petroleras Esso, Shell y Sonacol para iniciar la importación de combustibles en Chile.

Copec llegó al lugar en 1935, época en que todo lo situado al norte del estero de Viña se definía como zona industrial. Hoy el terreno es considerado “el filete” de la ciudad jardín para desarrollo inmobiliario y está valorizado en más de US$ 100 millones.

El proyecto de los Angelini, sin embargo, ha enfrentado varias complicaciones para su puesta en marcha, siendo la más reciente la duda planteada por la Seremi de Salud de la V Región sobre el impacto sanitario que podría tener la construcción de edificios residenciales en la zona.

La contaminación en los terrenos fue el principal argumento que esgrimió la autoridad regional al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que la compañía presentó en junio pasado y retiró en agosto para su revisión.

Dado lo anterior, la compañía no ha podido avanzar en el proyecto, cuya inversión supera los US$ 110 millones entre la compra del terreno, el saneamiento ambiental y el plan de mitigación vial que están trabajando.

Nuevos estudios

El EIA era un protocolo de trabajo que Copec quería analizar con la autoridad ambiental para sentar las bases de los trabajos que debían hacer las inmobiliarias interesadas en construir en la zona. En el proceso, la Seremi de Salud, María Graciela Astudillo, planteó que existen dudas sobre el impacto que puede tener en la salud la exposición en ese terreno.

Asegura que los terrenos están contaminados. “Lo sabemos y así lo expresan los estudios. Y si se quiere hacer algún proyecto en la zona tienen que demostrar, a través de estudios, que está saneada del punto de vista ambiental y eso no lo ha mostrado ninguna empresa”, dice.

La Seremi de Medio Ambiente, Tania Bertoglio, agrega que en el proceso se indicó que faltaban garantías técnicas para la protección de la salud de los futuros residentes. En las observaciones al EIA, el Ministerio del Medio Ambiente plantea que la diversidad inmobiliaria que se busca desarrollar en los terrenos genera incertidumbre, “sobre todo si se correlaciona con la data histórica y reconocida presencia de hidrocarburos” en la zona. “Esto no permite al evaluador establecer con claridad la efectividad de las medidas de control propuestas respecto a la potencial exposición de los futuros habitantes del mencionado sitio”, afirma.

Bertoglio aclara que si la firma insiste, se le pedirá una iniciativa que permita evaluar el riesgo a la salud de las personas por exposición a hidrocarburos, “para que queden resguardados los mecanismos en las obras civiles y ante eventuales emanaciones de gases o surgimientos de fracciones líquidas que se puedan presentar”.

Según los documentos presentados por los servicios al EIA, Las Salinas “son los paños de mayor plusvalía para el desarrollo inmobiliario de Viña del Mar”.

Para la alcaldesa Virginia Reginato, los terrenos tienen gran valor. “Nuestro interés es que su incorporación al paisaje urbano sea un aporte integral. Lo primero es asegurarnos que esté absolutamente saneado en materia de contaminación”, señala. Agrega que “no es sólo un requisito, sino que es el punto de partida para ejecutar un proyecto que ponga en valor esta importante área y que aporte a los atributos más relevantes de la ciudad”.

Presencia de hidrocarburos

En la empresa se hacen cargo de las dudas de la autoridad regional. “La preocupación es compartida por Copec. El terreno lo conocemos bien y hay presencia de hidrocarburos, pero eso no es igual a contaminación”, explica el gerente general de Inmobiliaria Las Salinas, Arturo Natho.

Asegura que se trata de contaminación cuando las concentraciones de compuestos exceden las normas de potencial riesgo para la salud y que en 2001, en Las Salinas se hizo un estudio de riesgo para determinar los valores máximos de concentración (VOC). El análisis arrojó niveles bajo los VOC, con excepción de 13 áreas en el nivel superficial del terreno que fueron saneadas entre 2008 y 2013, detalla. El proceso de saneamiento les significó US$ 28 millones.

“Esa labor nos permite afirmar que el paño de Las Salinas hoy está saneado, lo que no implica inexistencia de compuestos, pero sí que estos no representan riesgo para la salud de las personas”, insiste Natho.

Copec decidirá antes de finalizar el año si realiza un nuevo estudio de riesgo, ya que dado que los hidrocarburos son biodegradables, es posible que la presencia de algunos haya sido “eliminada” de manera natural.

Copec está revisando el EIA presentado en junio para volver a ingresarlo. Esto es clave, dice Natho, pues en la aprobación ambiental obtenida en 2004 se estableció una cláusula que obliga a las inmobiliarias interesada en hacer un desarrollo en la zona a realizar un “levantamiento de riesgo”. Es decir, estudios fundados que definan tareas y actividades de mitigación ante un eventual riesgo.

“Comprendemos que el desarrollo de este terreno será generado por múltiples actores. Para una inmobiliaria cualquiera no es normal tratar con un terreno que tiene presencia de hidrocarburos. Por eso, queremos definir antes, de manera general y consolidada, qué actividades hacer para levantar ese riesgo, de manera que una inmobiliaria tenga claro lo que debe hacer. Es sentar las bases para un futuro desarrollo”, añade.

El presidente regional de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Jorge Dahdal, reconoce que el paño genera expectación en las inmobiliarias de la zona y que están a la espera de que Copec tenga el visto bueno para comercializar los 25 lotes que pondrá a disposición de los privados.

Explica que el valor del suelo no se ha afectado por las dudas de contaminación y que hay tecnología para que la presencia de hidrocarburos sea manejable. “Lo importante es que se generen las bases y ver los costos adicionales que puedan existir, pero de todas formas, estamos esperando poder desarrollar esa zona”, opina.

Mientras se resuelve el tema, Copec avanza en el llamado master plan que, según Natho, se ha extendido más de lo presupuestado y espera tenerlo el primer trimestre de 2015. También trabajan con una empresa italiana para avanzar en la mitigación vial, inversión que en el mercado estiman en US$ 60 millones.

Larga historia

Copec lleva 14 años buscando impulsar el desarrollo en Las Salinas. Potenciar Viña del Mar fue una idea de Anacleto Angelini, patriarca de la familia, fallecido en 2007. Para él, dice Arturo Natho, el terreno era una oportunidad para hacer algo valioso. “La alcaldesa habla de “el filete” de Viña, porque hay expectativas de algo valioso y tener un nuevo polo de atracción que revitalice la ciudad. En eso estamos comprometidos”, afirma.

Por eso, Copec se tomará el tiempo para despejar las dudas de la autoridad. “Los tiempos en este proyecto son distintos. Hay que verlos con una mirada de ciudad”, sostiene el ejecutivo. Agrega que por la ubicación, los terrenos no se van a desvalorizar, “porque Viña del Mar es una ciudad clave en este país y ese “filete” puesto ahí hay que administrarlo bien, sin prisa, de manera que se transforme en lo que queremos que se concrete”, dice.

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