Lluvias y reservas de nieve mejoran nivel de embalses del sur para la temporada agrícola

Panorama en las lagunas del Laja y del Maule. Fuente: El Mercurio 10 de noviembre 2014.


Los regantes de Biobío dicen que aseguraron agua para el verano, mientras que en la Séptima Región no está esa certeza, pero los agricultores sí reconocen que las condiciones debieran ser más favorables que el año pasado.

Los cerca de 5 mil agricultores que se abastecen de la laguna del Laja, en la cordillera del Biobío, ya están respirando más tranquilos con la recuperación que presenta este embalse natural, el más grande del país. En abril tenía 385 millones de m {+3} de agua almacenada y cerró octubre con 1.242 millones de m {+3} , tres veces más, lo que ha cambiado el paisaje del sector.

Y si bien aún se está lejos de los 2.500 millones de m {+3} considerados normales, el volumen actual “asegura la próxima temporada de riego”, dice Héctor Sanhueza, gerente de la Asociación de Canalistas del Laja.

Las mayores lluvias, más del doble que el año pasado (ver cuadro), y la acumulación de nieve, con los deshielos de ahora, rompieron con cuatro años de escasez de agua.

El doctor en Oceanografía Sergio Contreras, que estudia el hidroclima en el sur de Chile, sostiene que “si bien los embalses se han recuperado, siguen con déficit. Saber cuánta agua se acumuló como nieve en invierno y registrar el deshielo de primavera y verano es información clave, y yo usaría nuestro recurso hídrico, en déficit o no, con mesura”.

Pero no solo lluvias y deshielo ayudaron, sino también la suspensión de la extracción del recurso, algo planificado para que el lago vuelva a estar más lleno. Endesa frenó la operación de su central hidroeléctrica El Toro y los regantes hasta se prestan agua de otros afluentes para no sacar desde el embalse.

“El riego está asegurado, pero no podemos aprovecharnos de la bonanza que nos está dejando 2014 y, por eso, debemos limitar la extracción para que la laguna se recupere”, recalca Sanhueza, y comenta que “lo que ahora hay que acordar es cómo vamos a operar el próximo año”.

La idea es que no se repita el escenario de 2013, cuando se llegó a 280 millones de m {+3} de agua embalsada, ni menos a los 140 millones de m {+3} de abril de 1999, el mínimo histórico.

Más seguridad

Más al norte, la laguna del Maule, ubicada a 150 km de Talca y que abastece a 200 mil ha de las 300 mil ha bajo riego de la Séptima Región, también se recupera gracias a los deshielos.

Tiene 277 millones de m {+3} de agua (hasta fines de octubre), 106 millones de m {+3} más que en abril. Eso sí, aún está lejos de su capacidad máxima de 1.420 millones de m {+3} , que logró en 2007.

“Las condiciones de riego deberían ser algo más favorables. Para enero del próximo año tenemos estipulado que, por los deshielos que quedan, la laguna llegue a unos 350 millones de m {+3} “, dice Sergio Aspillaga, gerente de Aguas del río Maule.

Un embalse que por primera vez alcanzó su 100% de capacidad fue el Ancoa, ubicado en la cordillera de Linares, con 78 millones de m {+3} , aumentando así la seguridad de riego desde un 35% a un 85%, en las cerca de 36 mil ha de la provincia.

Los embalses de Bullileo y Digua, en Parral, también están al tope de su capacidad, con 225 millones y 60 millones de m {+3} de agua, respectivamente.

Reservas están casi secas en Coquimbo y no se recuperarán

La Región de Coquimbo es la más afectada del país por la sequía, con un déficit hídrico del 50%. Allí rige Zona de Catástrofe en 14 de sus 15 comunas y el 44,6% de las hectáreas agrícolas (54 mil de 121 mil) se han dejado de regar.

El panorama no es auspicioso para esta temporada, porque los embalses están casi secos.

El Recoleta tiene una capacidad para almacenar 100 millones de m {+3} de agua, pero está con apenas el 7%, es decir, 7 millones de m {+3} . Esto ha llevado a la administración del recinto a racionalizar el recurso a tal extremo que los agricultores solo en dos días del mes tienen agua.

“No hay deshielo, no hay nieve en la cordillera. No se puede hacer agricultura. Solamente se da para gente que necesita regar un árbol, un huerto, para dar de beber a un animal o salvar algún tipo de arboleda”, dice el presidente del embalse Recoleta, Luis Pizarro.

El administrador del embalse La Paloma, Raúl Díaz, indica que la situación preocupa, pues la agricultura en la zona “hace rato tocó fondo” y estima en un 80% la pérdida de la plantación productiva. Agrega que el tranque solo tiene el 4% de los 750 millones de m {+3} de agua que puede almacenar.

En el embalse Cogotí la situación no es mejor. El administrador Cipriano Miranda afirma que los regantes extraen el agua con “bombas mecánicas”, ya que el tranque está “absolutamente seco”.

“Los animales como cabras, caballos y burros se han muerto por no tener agua. Hoy no tenemos trabajo. Los árboles no brotaron lo suficiente para que las cabras tengan el alimento básico para poder producir”, resalta la presidenta de las comunidades agrícolas del Limarí, Mirtha Gallardo.

Una visión similar acusa el presidente de los crianceros del Choapa, Juan Carlos Codoceo, quien expresa que ante la falta de agua, los animales contraen enfermedades y sufren aborto de sus crías.

En la V Región, la zona más afectada por la sequía es la provincia de Petorca, donde no existen embalses y las cuencas de los ríos se secaron.

SEQUÍA En abril, la laguna del Laja tenía almacenados 385 millones de m {+3} de agua, lo que hizo temer efectos severos de la sequía para los cultivos de los 5 mil agricultores que riegan en la zona cordillerana del Biobío.

RECUPERACIÓN Una rápida recuperación experimentó la laguna del Laja, triplicando la cantidad de agua embalsada que mantenía seis meses antes. Los agricultores creen ahora que el riego está asegurado.

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