Una salmonera tendrá el 26% de las concesiones en Chile. FNE investiga

Marine Harvest acordó fusionar su filial local con AquaChile, liderada por las familias Puchi y Fischer, y tomar una participación inicial del 43% de la firma resultante, la que podría elevar a más de un 55% con una posterior OPA. Fuente: El Pulso 20 enero 2015.


Profundos cambios se están viviendo en la industria salmonera en Chile. Nuevas normativas (con mayores exigencias sanitarias) están llevando a una consolidación del sector. Y ayer se reafirmó la tendencia: la empresa AquaChile (controlada por las familias Fischer y Puchi) anunció un acuerdo de fusión con su rival noruega Marine Harvest.

Esta última compañía tomará el 42,8 % de la nueva sociedad, que mantendrá el nombre de AquaChile, pero además tendrá una opción entre junio de 2016 y junio de 2017, bajo ciertas condiciones, para ampliar su participación a un mínimo del 55%.

Para ello, los controladores de AquaChile se comprometieron a vender en la eventual Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) un número suficiente de acciones que asegure a Marine Harvest el 55% de la propiedad en la compañía combinada.

Puchi y Fischer controlan dos tercios de la propiedad de AquaChile, pues manejan en partes iguales el 66% de la salmonera.

El precio de la OPA será el que resulte mayor entre US$0,8856 por acción y el precio de mercado de la acción de AquaChile al momento de la oferta, lo que implicaría un premio de aproximadamente un 41% del promedio ponderado de la acción de la firma chilena.

Chile es el segundo mayor productor mundial de salmón después de Noruega.

El acuerdo entre AquaChile y Marine Harvest ocurre luego de que el año pasado la japonesa Mitsubishi adquirió la chilena Cermaq, uno de los principales productores de salmón del país.

El anuncio de fusión se produce además semanas después de que AquaChile no llegara a un acuerdo de compra con su rival local más pequeño Invermar.

La operación con AquaChile deja a la noruega dominando el negocio del salmón en Chile, con alrededor de 20% del mercado de exportaciones. Mitsubishi (Cermaq) queda segunda con el 9,7%.

“Esta es una transacción histórica para AquaChile.La operación es notable, es realmente ingeniosísima y va a cambiar, probablemente, la industria. Que se forme una empresa de ese tamaño, pregúntale al que quieras, debería guiar para que se formen otras grandes empresas del mismo tamaño”, destacó Alfonso Márquez de la Plata Cortés, ex gerente general de AquaChile hasta marzo pasado y actual máximo ejecutivo del grupo Derco, con presencia en Chile, Bolivia, Colombia y Perú.

En los primeros nueve meses de 2014, Empresas AquaChile se ubicó en el primer lugar entre los exportadores, con ventas por US$405,7 millones y un volumen de 49.418 toneladas. En segundo lugar está Cermaq Chile, con US$291 millones y una producción de 39.287 toneladas y en tercer lugar figura Marine Harvest Chile, con US$273,3 millones y 33.730 toneladas.

De esta manera, la fusionada tendrá el 20,5% del volumen de exportaciones de salmón chileno, seguido de Cermaq Chile.

Una vez conocida la noticia, la Fiscalía Nacional Económica anunció que abrirá una investigación. “La información pública disponible no permite efectuar un análisis de los riesgos que la operación pudiere implicar para la competencia en Chile, toda vez que no es posible estimar las participaciones de mercado de las partes en los mercados relevantes, ni identificar el eventual traslape entre las actividades de cada una, entre otros antecedentes necesarios para determinar sus efectos”, dijo el fiscal Felipe Irarrázabal.

Concesiones

La fusión les permitirá a AquaChile y Marine Harvest tomar el 26% de las más de 1.300 concesiones que ha otorgado la autoridad para el desarrollo del negocio de los salmones.

En caso de materializarse el vínculo entre ambas compañía, sus concesiones disponibles sumarían un total de 344: en la actualidad Empresas AquaChile es propietaria de 152, mientras que Marine Harvest maneja 192. Le sigue Cermaq que es propietaria de 89 concesiones.

Las concesiones son vitales para las empresas. Sobre todo considerando los cambios normativos que se le han impuesto al sector, que contempla tiempos de descanso en que las concesiones no se pueden usar por un determinado periodo de tiempo para evitar el brote de nuevas enfermedades.

Todo como consecuencia del virus ISA, que entre los años 2009 y 2010 generó millonarias pérdidas para el sector.

Hoy, con una regulación más estricta, las empresas han vuelto a mejorar sus resultados, incluso algunas teniendo ganancias.

El Ejecutivo está afinando un proyecto de ley para congelar la entrega de nuevas concesiones salmoneras en las regiones de Los Lagos y Aysén hasta el año 2020.

El gobierno está contra el tiempo, porque actualmente hay una moratoria en la entrega de concesiones que está vigente hasta el 8 de abril de 2015.

Precisamente, el ordenamiento territorial de la industria fue uno de los objetivos prioritarios definidos en el anterior mandato de Bachelet para avanzar a una acuicultura sustentable.

No obstante, la tarea no ha sido fácil. Aún hay pendientes varias normas que facilitarían las relocalizaciones. Esto tiene como fin definir territorios de mar y costa que permitan aislar a los grupos de barrios de centros de cultivo en caso de que existan brotes de enfermedades en alguno de ellos. La estrategia busca evitar, por ejemplo, la propagación de un brote de virus ISA.

Dado esto, el gobierno prefirió no entregar nuevas concesiones hasta que todas las relocalizaciones (que se estiman faltan casi 500) estén completadas.

Esto limitaría las posibilidades de crecimiento de una industria que destaca como emblema de Chile en el exterior.

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