¿En qué planeta viven los científicos?

Columna opinión de Cristián Opaso Periodista colaborador de Fundación Terram, publicada en portal Quinto Poder el 21 de mayo 2015.


Por estos días se sigue analizando en la Cámara de Diputados la Ley de Protección de Glaciares enviada por el gobierno. Recientemente y por segunda vez consecutiva, la Comisión de Medio Ambiente recibió a Codelco y al Consejo Minero, lo que demuestra el sello del presidente de la Comisión. Defendieron sus posturas los empresarios y altos funcionarios de turno, lo cual no es de extrañar, la minería necesita destruir glaciares. Pero en varias ocasiones han aparecido también un par de científicos que suelen defender a las mineras. No sólo aparecen allí, sino que aparecen representando a Chile en importantes encuentros internacionales. Se trata de los glaciólogos Gino Casassa y Cedomir Marangunic, “eminencias” científicas, con amplísimas trayectorias en el sector público y privado, que es precisamente parte del problema que se hizo patente en una importante reunión internacional que tuvo lugar hace algún tiempo en Santiago.

Se trataba del primer taller sudamericano de la red Cryonet, la red de estaciones de superficie de la iniciativa internacional Observatorio Global de la Criósfera, Global Cryosphere Watch (GCW) de la Organización Metereológica Internacional que se llevó a cabo en Octubre en el salón O´Higgins del ex-Hotel Carrera, actual Ministerio de Relaciones Exteriores.

La criósfera, para muchos que seguramente no lo sabrán, se define como la “parte de la corteza terrestre en la cual se forma el hielo (del griego kryos = hielo) y donde se producen procesos relacionados con él o donde prevalecen en gran parte del año condiciones crióticas, es decir, donde los suelos o rocas están a temperaturas bajo cero”. Elementos esenciales son por supuesto nuestros abundantes glaciares, que una vez más se está intentando proteger.

En el encuentro internacional los glaciólogos Cassasa y Marangunic decidieron hacer una espontánea e insólita encuesta sobre protección de glaciares y una alucinante exposición sobre cómo se podía fabricar artificialmente un glaciar y/o trasladarlos de un sitio a otro.

La espontánea encuesta comenzó con Cassasa diciendo que aunque estaban “muy limitados de tiempo” y dado que el gobierno tenía muy poco plazo para entregar indicaciones a un proyecto de protección de glaciares, él quería aprovechar que “habían 14 banderas adelante” para saber de las experiencias en otros países. El único que contestó fue un científico de Austria que detalló las diferencias locales que habían en las legislaciones de protección de su país. Cassasa insistió preguntando si había algo como mitigación o compensación: …¿Si uno hace daño a un glaciar, se puede compensar?, preguntó el científico. Para luego agregar: “…se habla también de glaciares artificiales”. “Creo que es difícil llevar a cabo cualquier mitigación” contestó en parte el único que se explayó en el tema.

A reglón seguido, y pese a estar escasos de tiempo, el colega Marangunic habló durante más de 16 minutos, haciendo primero pedazos las definiciones técnicas de glaciares que habían concordado, entre otros, Unesco y el gobierno chileno. Posteriormente, como si nada, anunció:

“..Con la definición de lo que es un glaciar en Chile: ¡Hemos hecho un glaciar!”, dijo casi eufórico, detallando que se había mantenido por varios años la estructura y la cantidad acumulada de nieve. Agregó que también habían podido trasladar glaciares.

Mientras decía esto mostraba láminas con fotos de los experimentos en la cordillera, nada menos que en la mina Andina de Codelco. Nada dijo claro de que esta operación minera está considerada como la causante de la mayor destrucción de glaciares ocurrida jamás en nuestro planeta. Tampoco dijo Marangunic que su consultora Geoestudios trabajó en la evaluación ambiental del proyecto Andina 244 que pretende ampliar significativamente la operación de la mina rajo de la división Andina de Codelco, con la consiguiente destrucción de glaciares.

Ante tamañas aseveraciones y ante tan preparados científicos, quien escribe osó preguntar si los otros científicos en la sala estaban de acuerdo con que era perfectamente posible intervenir glaciares y recrearlos artificialmente después, como lo explicitara Marangunic y lo infiriera anteriormente Casassa.

El silencio que siguió pareció acercarse a la temperatura de un glaciar. Sólo un científico, después de un largo rato, dijo que años atrás en una asociación internacional de glaciología se había planteado crear un grupo de trabajo sobre esto, pero que se estimó que no era de interés científico el analizar soluciones ingenieriles a un sistema que funciona en base al medio ambiente natural.

Para quienes trabajan estos científicos: ¿para la empresa privada? ¿para el sector público? ¿para las mineras estatales? ¿para organismos internacionales? ¿para instituciones académicas? ¿para todos a la vez? ¿es esto ético?

Afortunadamente la voz de la ciencia no es una sola y hay otros científicos, como el Dr. Fernando Ferrando y la Ingeniera en Recursos Naturales Roxana Borquez, quienes han osado levantar la voz en defensa de los glaciares.

Pero cabe preguntarse el resto de los científicos chilenos, ¿en qué planeta viven?

Fuente: http://www.elquintopoder.cl/medio-ambiente/en-que-planeta-viven-los-cientificos/

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