Coyhaique alcanza los máximos niveles de contaminación atmosférica registrados en el país

Llegó a 1.646 de ICAP y triplicó los 540 que el domingo alcanzó Santiago. Fuente: El Mercurio 26 de junio 2015.


Expertos los atribuyen a una ola de frío de hasta -8°, que generó un uso excesivo de leña en los 23 mil calefactores de la ciudad. El domingo pasado, cuando Santiago alcanzaba el nivel 540 en el Índice de Calidad del Aire por Partículas (ICAP), los santiaguinos inundaban las redes sociales y noticieros -algunos extranjeros- quejándose por los malestares generados por el esmog.

Pero la noche del miércoles, una catástrofe ambiental mucho más crítica apenas tuvo réplicas fuera de Coyhaique. A las 20:00 horas, mientras todo Chile se aprestaba a ver el partido frente a Uruguay, la capital de Aysén alcanzaba 1.646 de ICAP, triplicando la contaminación que provocó una emergencia ambiental en Santiago.

El nivel se iguala solo a los cuatro episodios registrados entre junio y julio del año pasado y que alcanzaron un peak de 1.940 el 11 de julio de 2014, según un informe del Ministerio de Medio Ambiente. En conjunto, son los niveles de contaminación más altos de los que se tenga registro en el país.

“Mi hijo está con tos y fiebre. Empezó con problemas esta semana, cuando comenzó la contaminación y la neblina. Ayer estuvo más grave, por eso lo traje”, contaba Jéssica Rhel, mientras esperaba que atendieran al niño de cuatro años en el Hospital de Coyhaique. “Se siente la contaminación especialmente en las mañanas, cuando voy a trabajar. Llega a doler la garganta”, añadía Fabiola Álvarez, también a la espera de atención con su hijo de siete años.

Esta polución crítica es preocupante en una ciudad donde la mayoría de sus 60 mil habitantes depende de la leña para usar los 23 mil calefactores que los abrigan. Este combustible es responsable del 94% de la conformación local de material particulado fino (MP 2,5), el más peligroso para la salud humana.

A ello se suman otros factores estructurales y meteorológicos. De acuerdo al especialista en contaminación del aire de la UC, Héctor Jorquera, entre las causas está la ola de frío que ha marcado hasta -8° en la ciudad, además de la compleja localización de Coyhaique, en una depresión flanqueada por cerros y lejana al mar, lo que dificulta la dispersión de contaminantes. “Con esos niveles tan altos, se van a disparar las enfermedades, especialmente respiratorias y cardiovasculares”, advirtió.

Patricio Pérez, especialista de la Usach, añadió que en estas dificultades “incide la amplitud térmica de la zona, con temperaturas mínimas muy bajas que pueden llegar a subir mucho, lo que contribuye a la inversión térmica, que hace que la contaminación no se disperse”, afirma.

El peak se da en un año en que Coyhaique ha registrado una reducción de 40% en los episodios en relación a 2014 (van 14 emergencias y 25 preemergencias). Según las autoridades, esto se debe al plan de alertas sanitarias ambientales, que restringe el uso a solo un calefactor por hogar. La seremi de Medio Ambiente regional, Susana Figueroa, explica que pese a la restricción “por el frío, la medida ha sido difícil de cumplir. Restringir un 100% la leña es imposible, tampoco acatar la medida, pero la población está cumpliendo”.

HUMOS VISIBLES

Los fiscalizadores revisan visualmente las chimeneas que emiten más humo para detectar si hay más de un calefactor a leña encendido.

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