40 alertas sanitarias en total se han decretado a la fecha en Talca y Curicó

La falta de precipitaciones en la región colabora con el encendido masivo de estufas a leña por las bajas
temperaturas. Expertos de la Universidad Católica del Maule explican causas del déficit de agua en la zona. El Centro- Talca, 18 de juliod e 2015.


Desde que comenzó a aplicarse la restrictiva medida –el 28 de abril 2015- y hasta el día de ayer, se han decretado 33 alertas sanitarias en Talca, que incluye al sector norte de la comuna de Maule, 10 por nivel de emergencia y 23 por preemergencia. En Curicó se ha aplicado en siete oportunidades la norma extraordinaria y ha sido por alcanzar nivel de preemergencia como ocurrió ayer.

Según explicó el seremi de Medio Ambiente (S), Rodrigo Fica, se “debe tener en cuenta que la alerta sanitaria es una medida excepcional que toma la Seremi de Salud, en ciudades que teniendo problemas de contaminación atmosférica, aún no cuentan con un Plan de Descontaminación vigente, que se haga cargo de los episodios críticos del aire”.

Con este monitoreo de calidad del aire, más otros antecedentes técnicos, se puede declarar zona saturada una comuna. En este caso, a Curicó y Teno se le espera considerar así a fines de este año. “Lo que implica luego, iniciar la elaboración del Plan de Descontaminación para esas comunas, con la constitución de un Comité Operativo integrado por múltiples organismos, sumado a consultas a la comunidad y actores relevantes, que definirán las medidas estructurales de corto, mediano y largo plazo, para lograr salir de la condición de saturación, es decir descontaminar la zona”.

CAUSA: LEÑA

En la capital maulina, un 89% de las emisiones contaminantes atmosféricas provienen de la calefacción domiciliaria, es decir, de las estufas a leña. Y éstas se encienden lógicamente cuando bajan las temperaturas, y sólo existen dos formas de disminuir estas partículas dañinas para la salud: respetando la alerta sanitaria, por ende, no encendiendo la calefacción entre las 18.00 y las 23.59 horas cuando se aplica la medida y en los polígonos más complicados; y también, cuando caen precipitaciones y se logra “limpiar el aire”.

En este último punto, de hecho, existe un panorama negativo en la región del Maule, y Raúl Becerra, decano de la Facultad de Ciencias Básicas, que realizó un postgrado en Estados Unidos en Biología Marina y Ciencias Ambientales, explicó que el fenómeno se da porque “los gases de efecto invernadero, y principalmente por el CO2 generado por el uso de combustibles fósiles, hace que tengamos un aumento de la temperatura, afectando al clima local, nacional y mundial”.

El calentamiento global produce cambios en la cantidad de precipitaciones. “El aumento de la temperatura implica modificar los regímenes de los vientos y ello afecta a la atmósfera, generando por ejemplo, huracanes o trombas marinas donde antes no se presentaban y, si a ello se suman factores como rotación de la tierra y su efecto en las corrientes marinas y el efecto de la luna en las mareas, entre otros, podemos entender que existe un buen número de factores que pueden modificar cuantitativamente la cantidad de lluvia sobre el territorio de nuestro país”, señaló Becerra.

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