Endesa perdió US$ 370 millones con retraso de Bocamina II

El 1 de julio, la segunda unidad termoeléctrica se conectó al Sistema Interconectado Central. Fuente: La Tercera 03 de julio 2015.


Problemas ambientales, políticos y sociales la mantuvieron paralizada por 18 meses. Barricadas, juicios y tomas. Todo eso, menos generación de energía, tuvo Bocamina II antes de operar normalmente en el Sistema Interconectado Central, lo que pudo hacer recién desde este miércoles.

La segunda central termoeléctrica de Endesa ubicada en Coronel, Región del Biobío, fue paralizada por la Corte de Apelaciones de Concepción el 17 de diciembre de 2013, y dejó costos importantes para la firma: pérdidas operacionales por US$ 370 millones mientras no pudo funcionar, e inversiones adicionales por US$ 180 millones en la optimización.

Según comunicó ayer a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), la inyección de energía pudo hacerse de manera oficial luego de dos hechos claves. El primero, tiene que ver con la aprobación por parte de la Comisión Ambiental del Bío Bío de la optimización de la central el pasado 2 de abril.

El segundo elemento es que la Superintendencia de Medio Ambiente dio el visto bueno, el 20 de mayo, para que Bocamina II funcione con un sistema específico de medidas en el medio marino, tal como lo solicitó la Corte Suprema como condicionante para volver a operar.

Para el gerente general de Endesa Chile, Valter Moro, “esta es una muy buena noticia para la compañía y para el sistema eléctrico chileno, más aún cuando los nuevos estándares de esta central la instalarán como una de las mejores de su tipo en el país, con todos los perfeccionamientos técnicos y ambientales exigidos y con beneficios directos y transparentes a favor de la comunidad”. El ejecutivo recalcó la contribución del Complejo Bocamina a la generación eléctrica de Chile, con un aporte cercano al 6% del SIC.

Largo camino

El trayecto que tuvo que recorrer Endesa para volver a generar los 350 MW de la termoeléctrica, no fue fácil. En el ámbito judicial, la orden de no innovar de diciembre de 2013 detuvo sus operaciones. Los principales argumentos de un grupo de pescadores y algueras para pedir a la Corte de Apelaciones de Concepción la paralización, era que la central no contaba con la autorización para generar 370 MW, sino que sólo 350 MW.

Pero el principal problema lo tuvo con los vecinos del complejo que opera desde la década del 70, con la primera unidad de Bocamina. Pero fue la propia empresa la que asumió los errores que habían cometido en décadas anteriores e hizo un nuevo deal con los vecinos.

Y para ello, tuvo que crear un plan social de cuatro puntos que incluía la relocalización, en conjunto con el Serviu, de 730 familias, que se sumaban a las 520 que ya se habían movido en 2008; además, comprometieron la construcción de un parque alrededor de Bocamina y la creación de un fondo de desarrollo permanente, que destinará $ 180 millones al año por los próximos 30 años; había también un bono pagadero en seis años a un grupo de pescadores y algueras.

Por último, se incluía una serie de mejoras ambientales como cubrir las canchas que acopian el carbón; la instalación de avanzados filtros de succión de agua y monitoreo de calidad del aire en línea, entre otras.

PARA ENTENDER

-Endesa opera un complejo térmico en Coronel desde la década del 70, con la operación de Bocamina I.

-En 2006, en plena crisis del gas argentino, presenta la segunda unidad de Bocamina para inyectar 350 MW al SIC.

-Una orden de no innovar de la Corte de Apelaciones de Concepción paralizó la operación el 17 de diciembre de 2013.

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