Todavía no hay certeza de agua para el verano

Si bien el último evento climático mejoró las condiciones de acumulación de nieve, esta todavía no es suficiente para asegurar el riego en la próxima temporada. Fuente: Revista del Campo 27 de julio 2015.


Las últimas lluvias solo trajeron un alivio temporal al agro, especialmente afectado por un déficit hídrico que afecta, con distintas intensidades, al país. Pero en lo que se refiere a la temporada de riego, el panorama se mantiene complejo, al menos en la IV Región, una de las más afectadas por la sequía.

Aunque abundantes, dada la magnitud de la escasez de agua, las últimas lluvias no implicaron grandes cambios en cuanto a la acumulación en los embalses.

Mario Jofré, director de la Junta de Vigilancia del Río Elqui, recuerda que este es el décimo año consecutivo de déficit hídrico. “Ya no tenemos reservas en los embalses, existe poca nieve en la cordillera, que es nuestra reserva de agua en épocas de deshielo, y los acuíferos han tenido poca recarga”.

En la Dirección General de Aguas (DGA) indican que los embalses no experimentaron mayores variaciones en sus almacenamientos como consecuencia de las lluvias. “Debido a que la isoterma

0 °C no fue alta, y las lluvias no alcanzaron los niveles previstos, no se produjeron grandes caudales afluentes a los embalses ubicados en las zonas cordilleranas”.

Y si bien el agua caída no cambió radicalmente la situación de acumulación, en términos de nieve, cuya acumulación será determinante para el abastecimiento de agua en el verano, las cosas fueron un poco mejor. Pero, a pesar de ello, sigue sin ser suficiente como para resolver el problema del riego estival.

En el evento climático pasado, en la IV Región, en el sector del embalse La Laguna, habían caído 90 centímetros de nieve, equivalentes a 34 milímetros de agua. “Hace falta mucha más nieve para estar un poco tranquilos. En lo que va del año -incluyendo las precipitaciones de marzo- llevamos un total de 1,17 metros de nieve acumulados en La Laguna, mientras que el estimado para un año normal es de 2,5 metros”, explica Mariela Arqueros, presidenta de la Junta de Vigilancia del Río Elqui (JVRE).

En la DGA explican que, previo al evento, desde la RM a la IV Región no se registraba nieve acumulada en las estaciones controladas por ellos, y en las estaciones de más al sur los valores eran menores. “Actualmente, la situación cambió en forma importante, ya que para las rutas de nieve de la red, se tiene una acumulación general del orden de 30% al 40% de la acumulación máxima promedio anual”, indican.

En la IV Región, lo anterior no cambia lo anunciado a los presidentes de canales del Elqui: que para la próxima temporada se disminuirían las dotaciones por acción de agua, la que sería entre 5% y 7%. “Este frente no altera significativamente la próxima temporada de riego, no tenemos que perder de vista el hecho de que para revertir en parte la sostenida sequía, que nos azota por más de diez años, necesitamos unos cuatro metros y más de nieve, sin olvidar que mucha de esta nieve se pierde por sublimación”, comentó Mariela Arqueros.

Pese a que este sistema frontal fue de alto impacto positivo en agua y nieve caída, solo para alcanzar un año normal se requiere de al menos dos precipitaciones de igual magnitud, por lo que, Arqueros considera que “creer que por este último evento estamos superando la sequía sería de la mayor ingenuidad”.

2 Comments

  1. Paula dice:

    Considerando la escasez hídrica, en la zona central, como es posible que la termoeléctricas del sector de San Pedro en Quillota, trasladen camionadas de agua hacia otras zonas, viéndose una gran cantidad de camiones aljibes todos los días por la ruta 5 Norte. Aumentando notablemente la escasez de agua en las zonas de San Pedro y Tabolango, ya que el agua que debe ser devuelta a los cursos de agua, no llega.