El inicio del futuro de los bosques chilenos

Actores de distintos ámbitos analizan cómo debiera ser la política forestal para los próximos 25 años. Temas clave resultan la relación agua-bosques, la inclusión en forma más potente del bosque nativo y el fortalecimiento de las pymes madereras. Fuente: El Mercurio, 17 de agosto de 2015


Chile, además de ser un país minero, se transformó en uno forestal. De la mano de una política que incentivó la plantación de bosques exóticos especialmente en sectores de secano y que, a medida que adquirió fuerza, incorporó medidas tanto para hacer un manejo sustentable como para evitar la tala indiscriminada del bosque nativo, significó exportaciones por US$ 6.094,3 millones en 2014, considerando el total de los productos, según el Instituto Forestal (Infor).

Sin embargo, si se quiere seguir creciendo como país forestal, se necesita dar una nueva mirada hacia el futuro. Por ello, la Presidenta Michelle Bachelet planteó la necesidad de contar con una nueva política forestal que se proyecte al 2035 y convocó a un grupo de expertos, representantes de variados sectores vinculados a la actividad forestal, a que acordaran un consenso de cuáles serán los desafíos y la visión de esa política.

Fue a partir de eso y de la necesidad de que en esta política se consideraran las visiones, muchas veces distintas, de todos quienes tienen participación directa o indirecta en el tema forestal que el Ministerio de Agricultura, a través de Conaf, convocó a distintos actores para encontrar y delinear cuál será el derrotero del sector para los próximos años.

Así se invitó a representantes del mundo académico, del sector público, del mundo rural e indígena, empresarios, productores y pymes para formar parte de este Consejo de Política Forestal. Culminada su labor, deberán entregar un documento al ministro de Agricultura, Carlos Furche, que sirva de base para una Política Forestal gubernamental de largo plazo y que se materializará en una futura Ley.

“El sector forestal, por su naturaleza productiva, solo puede ser visto en una estrategia y perspectiva de largo plazo, sin perjuicio de que uno tenga que abordar problemas del corto plazo. Pero es fundamental tener una mirada a 20, 25 años, y por eso le entregamos un gran valor al trabajo del Consejo y esperamos que muy pronto podamos tener una propuesta acabada de Política Forestal para sancionarla en las instancias que corresponden”, puntualiza el ministro de Agricultura, Carlos Furche.

Los casi ocho meses de trabajo han sido muy fructíferos, plantea el director Ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Aarón Cavieres. Algo parecido piensa la decana de la Facultad de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, Carmen Luz de la Maza, quien percibe que las reuniones del Consejo “han sido muy productivas. Su debate ha incluido la opinión y sugerencias de todos los actores que representan diferentes instituciones relacionadas con los ecosistemas forestales y su entorno”.

Una de las innovaciones de este consejo es la participación de los trabajadores del sector forestal, lo que celebra Jorge González, presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores Forestales, CTF. “Nosotros fuimos los grandes ausentes de todo el diseño del sector forestal chileno”, dice, y agrega que “el hecho de que hoy día nuestras opiniones tengan el peso que deben tener, habla bien de lo que se está construyendo”.

Y, aunque aún están trabajando, en las reuniones ya se perfilan algunas de las tendencias e incluso los roles que cumplirán algunas entidades.

Un lugar con todas las visiones

Entre los temas clave que viene discutiendo el Consejo está el de sumar valor a través de la innovación, especialmente a los productos elaborados por las pymes. Y aquí uno de los aspectos que resultan relevantes es el el apoyo que actualmente y en el futuro podría llegar a brindar Corfo. La visión de esta entidad estatal es que seguirá apoyando a las pymes y a su gente a que “alcancen un mayor valor de los productos forestales a través de la innovación y sofisticación productiva”, ya que “los desafíos del sector están en agregar valor a una cadena productiva basada en materias primas, tales como pulpa, chips, tableros, rollizos”, entre otros.

Entonces, el rol futuro de Corfo será “sofisticar en forma sustentable el valor de este recurso natural de alto valor que permitirá a las regiones con clara vocación forestal generar desarrollo, empleos de mejor calidad y cantidad y sobre todo industrias que abastezcan no solo la demanda internacional sino que también el mercado local de la construcción en madera, el cual a diferencia de lo que ocurre en el resto del mundo, no utiliza la madera en forma importante”, plantea su representante.

Coincide con la necesidad de sumar valor a la actual producción el presidente de la Asociación Gremial de la Pequeña y Mediana Empresa Maderera (Pymemad), Osvaldo Leiva, quien plantea que “la pyme maderera debe dejar de ser una picadora de palos y transformarse en una industria altamente tecnificada y con una producción de alto valor agregado”, como ocurre en países desarrollados. Por ello, considera que es clave que en la política forestal se considere que el Estado entregue mayores recursos y contribuya a la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). “Esperamos una asociatividad mayor entre nuestros pares con los pymes silvicultores, como también tener un mejor dialogo y convivencia con las grandes compañías”, dice, sin dejar de lado el cambio cultural de la población para usar la construcción en madera.

La polémica por el agua

Otro de los integrantes del Consejo es el mundo indígena, tanto porque son dueños de bosques como porque los afecta lo que se haga con ellos. Marcial Colin Linconao, consejero electo de la Corporación Nacional Indígena, Conadi, considera importante que en la política futura se respeten los convenios internacionales, especialmente por el impacto que la actividad puede tener en el ambiente y sus actividades, refiriéndose especialmente a problemas que existen por el uso del agua. Por ello considera que “para hacer política pública de largo plazo hay que abordar los temas de manera profunda. Esa es la ventaja que tiene una comisión como esta, y yo creo que es una desventaja que tiene el Congreso”.

Las empresas forestales están presentes en el Consejo a través de la Corporación Chilena de la Madera, Corma. Fernando Raga, su presidente, aclara que si bien el sector forestal es un usuario del agua, no es el único. Puntualiza que las investigaciones revelan que las plantaciones forestales se encuentran en cuencas con superávit hídrico, pero que hay mala distribución del agua, terminando la mayor parte de ella en el mar. Sostiene que, por ello, lo que se requiere es una fuerte inversión pública en el sector rural para hacer un adecuado uso y distribución del agua.

Claudia Carbonell, directora nacional de Odepa, rescata que en el trabajo de la Comisión el agua se está tratando con gran seriedad: “El agua es tan importante y tan transversal para tantos, que para llegar a puerto tenemos que definir qué queremos hacer y hasta cuánto podemos llegar, porque el tema es infinito”.

Pequeños y bosque nativo

El manejo y desarrollo del bosque nativo es otro de los temas que se consideran prioritario de posicionar de manera más potente en una próxima política. Precisamente es lo que le preocupa a Gabriel Pérez, presidente de la red de propietarios de La Araucanía, quien insiste en que “todavía no se toma conciencia de la trascendencia que tiene el bosque nativo dentro de la protección ambiental que estamos tratando de mantener”. Y agrega que “queremos que el Estado asuma, y la idea es que la sociedad civil también asuma el rol que le compete en este tema tan importante y tan trascendente, y eso es fundamental”.

Por lo mismo, Roberto Cornejo, presidente nacional del Colegio de Ingenieros Forestales, señala que esperan que “se considere el desarrollo de la pequeña y mediana empresa maderera, así como la posibilidad de que los pequeños y medianos propietarios, con suelos erosionados y desprovistos de vegetación, puedan ser incorporados a la actividad forestal sustentable, teniendo muy presente lo social y ambiental, como también se impulse con fuerza el adecuado desarrollo del manejo y desarrollo de los bosques nativos”.

Manuel Llao, presidente del Movimiento Unitario de Campesinos y Etnias de Chile, Mucech, cree “que es un hito que en estos momentos el Estado, como país, esté considerando la visión de los pequeños campesinos y pequeños productores en el tema forestal”. Agrega que “hay dos millones de hectáreas de uso forestal en manos de campesinos e indígenas, por tanto tenemos que formar alianzas con las pymes, con los medianos, para avanzar en este tema, para algún día lograr que los pequeños productores puedan ser actores relevantes”.

La mirada más ambiental

El bosque, nativo y exótico, genera una serie de servicios ambientales que no pueden dejar de incluirse en cualquier mirada. De ahí que la consejera Flavia Liberona, directora ejecutiva de la Fundación Terram, cree que es necesario que en una futura ley no se deje de lado la creación del servicio forestal (sucesor de la actual Conaf) y una ley de incendios, “y que busquemos tener una mirada tal vez menos forestal tradicional” ampliando “la mirada a cómo el sector forestal se integra con el país y con las otras actividades agrícolas, o de conservación o de los centros urbanos”.

Para Paulo Palma Burgos, encargado del Programa de Medio Ambiente del Departamento de Acción Social del Obispado de Temuco, “aquí uno siente que está en un Consejo en donde las opiniones se están vertiendo”. Resalta que “las comunidades locales se están viendo reflejadas”.

Desde la academia, Carmen Luz de la Maza, de la Universidad de Chile, cree que las universidades, las facultades forestales y la investigación universitaria serán cruciales en los próximos 20 años “ante la inminencia de cambios globales en el planeta y del cambio climático en particular, los bosques y su gestión y manejo sustentable son materias relevantes para enfrentar y contribuir a disminuir los gases de efecto invernadero y, por tanto, a que tengamos una mejor calidad de vida y bienestar humano”.

Alvaro Quijada Bascuñán

2 Comments

  1. CLAUDIA dice:

    ME PREOCUPA LA HABILITACIÓN DE TERRENOS AGRÍCOLAS, EN ESPECIAL EN LOS VALLES DONDE SE AFECTA RÍOS DE ORIGEN PLUVIAL…SE LIMPIA A TALA RASA Y DRENA BOSQUE PARA ESTABLECER EMPASTADAS…MUCHAS VECES EN FORMA ILEGAL…SE DRENA EVACUANDO RÁPIDAMENTE LAS AGUAS..DISMINUYENDO LA INFILTRACIÓN NO CONSIDERANDO EL EFECTO EN LA CUENCA,

  2. Cecilia dice:

    EL CAMBIO CLIMATICO Y SU EFECTO INVERNADERO,DEBE SER ABORDADO CON MAYOR PRONTITUD Y SERIEDAD ,INCENTIVANDO LA REFORESTACIÓN MASIVAMENTE, COMO ASI TAMBIÉN CONSIDERAR MAYORES Y MEJORES NORMAS DE SEGURIDAD QUE GARANTICE EL NO INCENDIO O PROPAGACION DE LOS BOSQUES, COMO HEMOS VISTO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.
    MAYOR PRESUPUESTO,INVERSIÓN Y PERSONAL A LAS BRIGADAS FORESTALES.
    REALIZAR INVESTIGACIÓN ADEMAS QUE LLEVE A NUEVOS PRODUCTOS INNOVADORES EN EL SECTOR,ESPECIALMENTE RESISTENTES A LOS INCENDIOS.