Las secretas reuniones entre Caimanes y Pelambres

Empresa admite que no hicieron bien las cosas y se compromete a implementar un plan integral en la zona. Fuente: The Clinic, 3 de septiembre, 2015.


Por primera vez, después de casi una década, Minera Los Pelambres y la comunidad de Caimanes se sientan a la misma mesa a intentar resolver sus problemas. La minera reconoce que no quieren seguir relacionandose con Caimanes a través de juicios y que hay un convencimiento transversal de que deben resolver el problema de manera integral. “Si no entendemos que el desarrollo del valle es consustancial al desarrollo de la compañía, vamos a seguir equivocándonos como lo hemos hecho hasta ahora”, señala Andrés Morán, gerente de Asuntos Públicos de Antofagasta Minerals.

El viernes, poco después del mediodía, en una oficina de abogados ubicada en calle Agustinas, se reunieron por primera vez representantes de la localidad de Caimanes con emisarios de Pelambres, la empresa de la familia Luksic que mantiene un litigio histórico con la comunidad de la cuarta región. Pasó casi una década, millones de dólares invertidos, caminos cortados y fallos judiciales, antes que las partes se sentaran por fin a conversar.

Los primeros acercamientos los realizaron los abogados Ramón Ossa, en representación del Consejo de Defensa de Caimanes, y Andrés Jana, miembro del equipo jurídico de Chile en la Corte Internacional de La Haya que desde abril comenzó trabajar con la empresa y a establecer los primeros nexos con la comunidad nortina. La población de Caimanes, antes de la cita, firmó un acta en la que autorizó formalmente al equipo de abogados encabezado por Ossa a reunirse con los representantes de la minera.

“Hay una nueva disposición de la empresa a conversar que nunca antes había sucedido, se están abriendo los canales de comunicación directa con la comunidad, a través de grupos representativos de todos los sectores, para buscar soluciones concretas”, señala la abogada Sandra Dagnino en representación de la gente de Caimanes.

Fue así como el viernes, en el despacho de Ramón Ossa, se juntaron miembros de la Junta de vecinos N” 4 de la localidad, el abogado de la empresa Jorge Araneda, el encargado de abrir las conversaciones, Andrés lana, y el gerente de Asuntos Públicos de Antofagasta Minerals, Andrés Morán.

El diagnóstico de la empresa fue que, independiente de resolver o no los te mas judiciales, si no daban respuesta a los problemas sociales el conflicto iba a persistir. ‘Hay un convencimiento bastante transversal en la empresa de que tenemos que atender el problema integralmente. Nosotros vivimos, como ninguna otra faena minera, metidos en un valle donde viven 80 mil personas. Si no entendernos que el desarrollo del valle es consustancial al desarrollo de la compañía, vamos a seguir equivocando nos como lo hemos hecho hasta ahora’ asegura Andrés Morán.

El eventual acuerdo, agrega el gerente, no sólo tiene que ser legal sino legítimo, y debe involucrar a toda la comunidad de Caimanes. Para Morán existe un convencimiento interno en la empresa de que las cosas pueden hacerse de mejor forma “Antes resolvíamos los problemas bilateralmente y el resultado tenía que ver más con que las operaciones continuaran, lo que creaba relaciones muy de corto plazo. Eso no es sustentable hoy en día”, precisa

De concretarse la propuesta seria una experiencia inédita en la resolución de este tipo de conflictos.

MEA CULPA

Si bien estos primeros pasos no aseguran ver la luz al fin del túnel, Pelambres reconoce que las aproximaciones responden a una compleja reflexión interna No hablan explícitamente de mea culpa, pero lo cierto es que existe un reconocimiento de que las cosas no se han hecho bien. ‘Algunas las hicimos definitivamente mal, una de ellas fue entendernos con algunas personas y no con todos. Lo otro fue confiar en nuestra verdad técnica sin entender que podían existir aprehensiones de la comunidad más allá de lo estrictamente técnico”, explica Andrés Morán.

-Esta nueva posición parte del reconacimiento de la existencia de un problema grave que afecta a la comunidad, desde la llegada de la empresa, e implica necesariamente un buen punto de partida Porque cuando empiezas a hablar con la verdad, tu interlocutor, en este caso la comunidad, empieza a sentirse respetada-complementa Sandra Dagnino.

La propuesta de la empresa contempla resolver los temas “estructurales’ pendientes, básicamente aquellos relacionados con el agua y la seguridad. Ambos puntos coinciden, además, con asuntos judiciales pendientes. No hay que olvidar que en marzo de este año el Juzgado de Letras y Garantía de Los Vilos, previo fallo de la Corte Suprema, ordenó la demolición del tranque de re-laves El Mauro, luego que considerara insatisfactoria la solución presentada por la minera tendiente a permitir el libre escurrimiento de las aguas del estero Pupío. Hace un año, sin embargo, la posición de la empresa era completamente opuesta. Pelambres, después del fallo, aseguró en la prensa que presentarían todos los recursos judiciales necesarios para “seguir aportando al desarrollo de la región”. Ahora, el asunto es distinto. Así lo ve Sandra Dagnino: “Lo importante de este acercamiento es buscar una forma que permita dar un eficaz cumplimiento al fallo de la Corte Suprema, que está cercano a cumplir un año, sin que hasta ahora haya podido hacerse efectiva la restitución de las aguas”.

La empresa propone un plan de obras para cumplir lo que pidió la Corte Suprema respecto a la restitución de las aguas. La idea contempla asegurar el recurso para la comunidad, en cantidad y calidad, para uso humano, agrícola y ganadero a través de nuevas obras abajo del tranque El Mauro. Todo, aseguran, previo diálogo y ratificación de la comunidad.

Respecto a la seguridad, Pelambres promete dos cosas: un plan de emergencia ante un eventual colapso en caso de terremoto desarrollado en conjunto con la comunidad y la erradicación de las familias que viven en la proyección de la pluma en caso de catástrofe. “Hay un grupo de casas y una escuela que buscamos erradicar. Se los trasladaría a otro lugar en Caimanes y se trataría de un proceso voluntario”, aclara Andrés Morán.

Otro de los puntos destacados tiene que ver con el desarrollo de la comunidad. Pelambres pretende implementar la metodología utilizada en ‘somos Choapa”, un programa de desarrollo social con participación permanente de toda la población del valle. La idea es establecer una propuesta, a través de planes y obras, que sean considerados prioritarios por la comunidad. Entre ellos, destaca la empresa, se encontraría el servicio de alcantarillado que aún no han podido implementar pese a la existencia de una resolución de calificación ambiental.

También se han comprometido a establecer un plan de apoyo a las familias. Se trataría de un fondo ejecutable en un Plazo de 4 años enfocado en salud, educación, vivienda y emprendimiento. La idea es actualizar los datos de la población e implementar estos fondos en un corto plaza ‘No tenernos claro la formula aún. Hay que meterse bien al territorio y entender la dinámica”, agrega Morán.

Con estas medidas la empresa pretende cerrar cualquier posibilidad de indemnización a futuro y zanjar de esta forma los juicios de obra nueva y ruinosa que pesan en su contra. “No queremos seguir relacionándonos con Caimanes a través de juicios… Queremos que este acuerdo no se entienda como una compensación que abre paso a otras compensaciones. Sino como una manera de resolver un conflicto que nos va a permitir conversar de aquí en adelante”, remata Morán.

por Claudio Pizarro

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