Privatizaciones y cambio climático: Principales amenazas para la Gestión Comunitaria del Agua

Más de 500 personas participaron en el Encuentro Latinoamericano de Gestión Comunitaria del Agua, que se realizó desde el 2 al 4 de septiembre, en Olmué, Región de Valparaíso. Los asistentes, originarios de 24 países -15 latinoamericanos más otros nueve provenientes de Norteamérica, Europa y África- también disfrutaron de la II Feria sobre tecnologías relacionadas con el agua. Fuente: El Ciudadano, 23 de septiembre, 2015.


 La actividad, auspiciada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fue organizada por la Confederación Latinoamericana de Ocsas (Clocsas), la Federación Nacional de Agua Potable Rural (Fenapru), Fundación Avina y el Centro Internacional de Economía Social y Cooperativa (Ciescoop) de la Universidad de Santiago de Chile (Usach). Además, contó con la colaboración de la Federación Nacional de Cooperativas de Servicios Sanitarios (Fesan) y el patrocinio de la Subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño y del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Chile.

 Las Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento, Ocsas, estructuras sociales creadas por grupos de vecinos en zonas periurbanas o rurales, son las entidades encargadas de operar y mantener los servicios de agua potable y en algunos casos de saneamiento rural. Actualmente, se estima que aproximadamente los gestores comunitarios atienden en promedio el 20-30% de la población de Latinoamérica y el Caribe. Aunque es muy difícil tener datos sólidos en cuanto a la gestión comunitaria en zonas rurales, ya que muchas de estas Ocsas operan silenciosamente sin ningún tipo de apoyo de los gobiernos, en la región existen en torno a 80.000 Ocsas dando servicio de agua y saneamiento a 70 millones de personas.

 En Chile, las Asociaciones (cooperativas y comités) de Agua Potable Rural (APR) suman 1.600 servicios que abastecen a dos millones de personas.

 Rolando Marín, presidente de Clocsas, hizo un resumen de los cinco encuentros anteriores, que comenzaron en 2010 en Bolivia, en la localidad de Samaipata. Destacó la trayectoria del modelo comunitario iniciado hace 50 años, el cual, sin embargo, cuenta con escasa visibilidad. Agregó que los dirigentes comunitarios, que realizan sus funciones en forma ad honorem, no desean que se les dé dinero, sino que se les fortalezca en su liderazgo social. Además, enfatizó en la necesidad de establecer normativas y marcos jurídicos que protejan y fomenten a este sector.

 Hizo un llamado a reconocer el valor de los servicios comunitarios, a construir confianzas, a trabajar colaborativamente, y a no entorpecer el desarrollo de las organizaciones; “que no nos pongan bastones en las ruedas”, acotó.

 Gloria Alvarado, presidenta de Fenapru, contó que su organización, creada en 2005, agrupa APR desde la IV a la X regiones, y agregó que la asociatividad es clave, sobre todo en el actual contexto de amenazas por el cambio climático y de privatizaciones a nivel mundial.

 Indicó que los APR nacieron en 1964 junto con la Reforma Agraria, para evitar la mortalidad y morbilidad infantil y que mejoraron la calidad de vida de las comunidades, pues, más allá del servicio básico, han creado bibliotecas y han apoyado los emprendimientos populares, las artes, el deporte y la salud.

 Destacó que el modelo de APR no sólo ha significado el ahorro cada año de millones de dólares para el Estado chileno, sino que un aporte para la convivencia y la economía social.

 Manifestó que los desafíos para este sector son mejorar en capacitación, asistencia técnica y profesionalización; que sea el Estado y no las empresas privadas las que entreguen esos cursos; que se avance en saneamiento rural; que se incentive la participación y la formación de nuevos dirigentes; que en las escuelas se hable de Economía Social; que los derechos de agua estén en las organizaciones; que la ley los proteja contra la privatización, y que se realice una reforma al Código de Aguas.

“Queremos crecer y aportar a economías locales, pero necesitamos el apoyo del Estado”, sentenció.

 DECLARATORIA E INDICACIONES

 Guillermo Scallan, director de Innovación Social de Fundación Avina, también resaltó el trabajo de las Ocsas, porque juegan un rol crítico dentro de la sociedad, pues el agua es vida y lo hacen de una manera muy desinteresada con mucha responsabilidad.

“Las empresas del mundo deberían inspirarse en estas organizaciones comunitarias de agua porque lo que hacen es un ejemplo de Responsabilidad Social Empresarial; vecinos de sus vecinos que se preocupan de sus problemas al entregar un servicio tan básico como éste, de una forma colaborativa”, subrayó.

“Hoy más que nunca el mundo necesita de organizaciones como éstas”, enfatizó Scallan.

 Fundación Avina junto con las Ocsas han colaborado para entregar agua a tres millones de latinoamericanos que no tenían acceso a este recurso desde hace unos cinco años.

 De igual manera, resaltó el lanzamiento de la iniciativa de la Alianza Global por el Agua junto con la presidenta Bachelet, para entregar también agua al mundo.

 La iniciativa es liderada por Fundación Avina y Advanced Innovation Center (AIC) de Chile, y la colaboración de World Transforming Technologies (WTT), que articula tecnología de punta, innovación social y modelos inclusivos de negocio basados en una nueva economía, para generar impactos sociales, ambientales y económicos que conduzcan a una mejora sostenible en la calidad de vida de las comunidades más vulnerables.

 Además Scallan hizo eco del lanzamiento de la Declaratoria por el Acceso al Agua, donde se abrió una petitoria de firmas en español, inglés y portugués que se llevarán a la COP21 a realizarse en París a fines de este año. La Declaratoria está orientada a generar compromisos de adaptación a los impactos del cambio climático para asegurar acceso al agua a generaciones actuales y futuras.

 Recordó que en el mundo todavía hay mil millones de personas que no tienen acceso al agua potable.

 Michelle Bachelet, Presidenta de la República, afirmó que “la conservación de fuentes hídricas en un mundo golpeado por los efectos del cambio climático y del uso intensivo, son un punto de atención indispensable en este momento para la humanidad”.

En este contexto, explicó que Chile lleva más de ocho años de escasez de agua en algunas zonas y que “esta es una realidad que llegó para quedarse“, y por lo tanto, “las decisiones que hemos tomado van en esa línea. Creemos que es un proceso climático más amplio, que perjudica directamente a miles de familias que ven gravemente dañados sus medios de subsistencia y el abastecimiento para el consumo diario”, añadió.

 Además de resaltar que el Estado debe jugar un rol central en la administración y el uso de recursos que son escasos, enfatizó que “no podemos hacerlo sino en articulación y diálogo con las comunidades, que son las que conocen con mayor detalle sus necesidades y también la mejor forma de resolverlas”.

En su discurso recordó que, a días de asumir, nombró a un Delegado Presidencial para los Recursos Hídricos y luego se estableció un marco jurídico apropiado para asegurar la consolidación del Agua Potable Rural, por ser “un modelo ejemplar de trabajo asociativo”, destacó.

 La Mandataria manifestó que “vamos a aprovechar en esta ceremonia de firmar las tan esperadas indicaciones al Proyecto de Ley que regula los servicios sanitarios rurales, las que van a ingresar al Congreso esta semana, para reimpulsar la tramitación parlamentaria. Estoy convencida de que debemos consolidar un nuevo modelo en la forma en que tratamos y regulamos el agua potable rural, con una nueva institucionalidad, que permita el desarrollo de los servicios de saneamiento rural en forma sostenible en el tiempo”.

Las indicaciones, que fueron formuladas en conjunto con dirigentes del Agua Potable Rural, buscan proteger el carácter asociativo en la provisión del servicio. “El Proyecto de Ley establece que los territorios operacionales de los servicios sanitarios rurales no estarán expuestos a la competencia de las empresas sanitarias y otorga licencias indefinidas para los sistemas existentes que hayan contado con inversión del Estado, para lo cual deberán inscribirse en un registro que llevará el Ministerio de Obras Públicas”, explicó la Jefa de Estado.

 Asimismo, detalló que el Gobierno está desarrollando acciones de corto, mediano y largo plazo, a través del Plan Nacional de la Sequía, que “permitan garantizar el suministro para consumo humano y, al mismo tiempo, abastecer de riego las actividades agrícolas y ganaderas de los distintos territorios”.

Ante la naturaleza global del problema, la Jefa de Estado espera que “en la COP 21 en París, realmente los países se coloquen a la altura de lo que el mundo y la humanidad requiere y necesita”.

Al concluir sus palabras, la máxima autoridad nacional subrayó que “la correcta conservación y gestión del agua es una preocupación de la mayor parte de los países en la actualidad. Es cierto, creo que es tremendamente alarmante. Pero el hacer conciencia de esa alarma, es también una oportunidad. No podemos pensar únicamente en soluciones nacionales, sino que tenemos que avanzar en todo lo que sea posible en forma conjunta, entre nuestros países”.

VITAL ELEMENTO VS RECURSO HÍDRICO

 Luis Infanti, obispo de Aysén, señaló que las empresas se han adueñado del agua, y criticó los Tratados de Libre Comercio (TLC), en que “gana el más poderoso”. Indicó que el continente americano es el más abundante en agua, pero ha comenzado a escasear porque se la ha entregado a explotación de mineras, forestales e hidroeléctricas. Los conflictos se deben a la creciente privatización, que calificó como un “robo de bienes comunes”. Añadió que las empresas hacen del agua un bien económico, transforman el vital elemento en un “recurso hídrico” para el mercado.

 Monseñor citó algunos pasajes de la Encíclica Laudato Si’ y palabras del Papa Francisco en Bolivia, en que afirmó que necesitamos un cambio de estructura, de sistema, y llamó a la construcción de una democracia real y que se garantice el derecho humano al agua potable.

 Expresó que los conflictos y la escasez del agua no sólo se originan por el cambio climático, sino que por un modelo hegemónico que fomenta la privatización y el consumismo. “La depredación no es casual; los países del norte –que desechan el 50% de lo que compran- están acaparando a los países del sur. Cada segundo alguien del norte compra el equivalente a una cancha de fútbol de terreno en el sur. Es una nueva colonización”, aseveró.

 El sacerdote agregó que “Debemos luchar para asegurar el acceso equitativo al agua; no debemos acostumbrarnos a los camiones aljibes o al agua embotellada. Es preciso establecer redes colaborativas y fomentar el poder comunitario, por su cercanía al pueblo y a la naturaleza”.

Fernando Huanacuni Mamani, filósofo aymara boliviano, expresó que “Occidente sabe que vamos a un abismo, que su modelo de desarrollo no es sustentable”. Como alternativa, señaló que “La vía del ‘Buen Vivir’ proviene de la cosmovisión andina, que contempla la autonomía indígena en el marco de un Estado Plurinacional”. A continuación, declaró que “Debemos reconocernos como hijos de la Pachamama, como partes del tejido de la vida. La convivencia ancestral está basada en el respeto: ‘Que todos tengan de todo, que a nadie le falte nada’, sostuvo.

“El Vivir Bien es el camino y el horizonte de la comunidad, es la vida en plenitud, que implica primero saber vivir y luego convivir en armonía con los ciclos de la Madre Tierra, del cosmos, de la vida y de la historia y en equilibrio con toda forma de existencia”, explicó.

 Gregorio Jaldín, también de Bolivia, presidente de Fencopas (Federación Nacional de Cooperativas y Prestadores de Servicios de Agua y Saneamiento), y del Directorio de FonaBosque, hizo mención al paradigma del Vivir Bien como resultado de la sabiduría ancestral de nuestros pueblos que nos inspira y orienta para una convivencia armónica entre todas las formas de vida del planeta. “A partir de esto, estamos dejando de ver al agua como un simple recurso que se puede explotar sin mesura. El Vivir Bien nos abrió los ojos para mirar al agua y al bosque como fuentes de vida, como dones de la Madre Tierra que vive y es parte de nuestra comunidad”, sostuvo.

 Explicó el tránsito que están operando en Bolivia, desde considerar el agua como una mercancía a verla como un don de la Madre Tierra. El primer hito fue la “Guerra del Agua” en Cochabamba, en el año 2000. Posteriormente, en 2009, la nueva Constitución consagró al agua como un derecho humano y como un bien estratégico del Estado. Al año siguiente, la ONU adoptó ese concepto. En 2012 se aprobó la Ley marco de la Madre Tierra y el Desarrollo Integral para el Vivir Bien.

 Aseguró que “Los humanos tenemos que superar el mundo-máquina o mundo-mercado, y retomar el camino de las culturas ancestrales. Los humanos somos seres que comparten su existencia con otros seres que merecen nuestro respeto”.

Contó que, en su país, al dar prioridad al agua para la vida, se prohíbe su privatización y se pretende erradicar su mercantilización. Se estableció un rol protagónico del Estado, como principal agente de inversión, con participación social y empoderamiento comunitario.

 ALIANZA PÚBLICO-COMUNITARIA

 Reinaldo Fuentealba, jefe de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del MOP, recordó que hace cuatro años, en Rancagua, firmó el despacho a la ley sobre APR, que actualmente está pendiente en la Cámara de Diputados. Reconoció que fue un proceso difícil, pero que finalmente se ha llegado a este momento a través de un trabajo colaborativo entre las organizaciones sociales y la administración pública.

 Contó que en 1960, sólo el 6% de la población rural de Chile contaba con agua potable, por lo que, en 1964, siguiendo una recomendación de la OMS, se inició un Plan Básico de Saneamiento Rural. En 1968, con la promulgación de la ley de Juntas de Vecinos, se crearon los comités de APR. En 1977 se formó el Servicio Nacional de Obras Sanitarias (Sendos). Entre 1990 y 1994 hubo un vacío o “tierra de nadie“. En 2001 se creó la DOH, y en 2008 se logró la cobertura del 100% de las localidades rurales concentradas. En 2011 se formó la Subdirección de APR de la DOH, y en 2014 se aprobó el Plan de Sistemas Básicos Progresivos.

 Afirmó que una de las claves del éxito chileno ha sido una política permanente de parte del Estado, sumado a la participación de las organizaciones sociales. Como medidas para mejorar, propuso incrementar la colaboración público-comunitario, en un ambiente de respeto mutuo y dando espacios de participación efectiva; dar prioridad al consumo humano; diseñar una cultura nacional del buen uso del agua; luchar por la creación de una Escuela Nacional de Dirigentes, e incorporar nuevas tecnologías. Agregó que se debe asumir que estamos en una permanente emergencia, por lo que se tiene que redoblar esfuerzos para construir obras para el almacenamiento de agua.

 Juan Serrano, presidente del Consejo de Coordinación de las JAAP, de Ecuador, se explayó sobre la Alianza Público-Comunitaria en el Proyecto Pesillo-Imbabura.

 Un proyecto por el que han luchado durante 19 años, que abarca 48 mil familias, distribuidas en 162 comunidades, cinco municipios y dos provincias, con 56 juntas administradoras de agua potable (JAAP). Que contempla la construcción de un embalse de 10 millones de metros cúbicos, tanques de reserva y tuberías. En abril de este año se creó una empresa pública de agua, mancomunidad de cinco municipios más representantes de las comunidades.

 El dirigente afirmó que el desafío es que los municipios respeten a las organizaciones sociales, y que “el agua es el oro transparente, cuando lo sabemos administrar”.

ASOCIATIVIDAD Y ECONOMÍA SOCIAL

 El 3 de septiembre se realizaron 12 módulos, divididos en tres temas paralelos: ‘Gestión y operación en las Ocsas’; ‘Institucionalidad y asociatividad’, e ‘Innovación y desafíos’.

Hubo expositores de Holanda, Perú, Costa Rica, Chile, Bolivia, Argentina, Colombia, Guatemala, Paraguay, Ecuador, México, Brasil, EUA, y África.

 Mario Radrigán, jefe de la División de Asociatividad y Economía Social del Ministerio de Economía, disertó sobre “La economía en las manos de la gente”. Recordó que en noviembre de este año el Departamento de Cooperativas (Decoop) cumplirá 90 años, y que la Unidad de Asociaciones Gremiales existe desde 1979.

 Definió la asociatividad como el “mecanismo de relación y acción conjunta y organizada y con cierto grado de permanencia, entre distintos actores interesados en unir voluntariamente sus esfuerzos, para conseguir objetivos comunes y obtener beneficios que no podrían alcanzar individualmente.”

El profesional afirmó que “El modelo chileno ha privilegiado la economía individual, del más fuerte. En cambio, el biólogo chileno Humberto Maturana afirma que la evolución está basada en la colaboración. La idea de lograr las cosas siguiendo al más listo, al más capaz, es un espejismo. Nunca hay procesos aislados, sin relación con el resto”.

Radrigán explicó que la Economía presenta tres sectores: público, privado capitalista, y social (solidario, del trabajo, popular, etc.). Y que en Chile las organizaciones de economía asociativa son más numerosas y activas de lo que la gente cree, debido a que hay una invisibilidad mediática. Indicó que se calcula que en nuestro país existen alrededor de 200 mil organizaciones que integran a 12 millones de personas.

 Manifestó que el desafío es que esta energía se visibilice y logre tener un sello de reconocimiento.

 FERIA TECNOLÓGICA

 Paralelamente al VI Encuentro funcionó la II Feria del Agua, compuesta de 14 stands de expositores de distintos países. Tuvo como objetivo presentar innovaciones tecnológicas que buscan mejorar los servicios comunitarios y de conservación del recurso hídrico.

 Uno de los expositores presentó la tecnología Plasma Water Sanitation System (PWSS) de la empresa AIC, que consiste en un innovador método de tratamiento de agua capaz de eliminar el 100% de virus y bacterias presentes en ella, a través de la transformación de un flujo continuo de agua contaminada en plasma.

 Otra de las novedades es un innovador sistema de Tratamiento Orgánico de Aguas Servidas (Winsertec), basado en el uso de un medio natural (raíces de plantas) e ingeniería (biofibra) para proporcionar un hábitat para diversos cultivos bacterianos de película fija que metabolizan los contaminantes de las aguas residuales. Es una solución efectiva y sustentable en el tratamiento de aguas residuales, reduciendo en un 60% el espacio físico y la eliminación de la contaminación visual de los sistemas convencionales.

 Biofiltro: Empresa que ha desarrollado un sistema de tratamiento de aguas servidas con lombrices, con una innovadora tecnología sustentable y amigable con el medioambiente, y de bajo costo. A través de un proceso único conocido mundialmente como BIDA son capaces de obtener aguas aptas para riego u otros fines sin el uso de productos químicos y ahorrar hasta un 80% de la energía utilizada por las soluciones convencionales, sin generar además ningún tipo de desecho contaminante. Por el contrario, de este proceso nacen dos insumos muy valiosos para la industria agrícola y alimenticia, como son fertilizantes orgánicos e importantes fuentes de proteínas y aminoácidos.

 KSB Chile S.A.: Presenta gama de equipos de gran eficiencia, como bombas sumergibles Boster, equipos de presurización para Agua Potable y válvulas de retención Ecoline, y de mariposa Boax, como también programas en línea para seleccionar mediante simuladores el tipo de bomba sumergible.

 Presentación de Lodos Activados Plus o LA+. Tecnología innovadora desarrollada por Fundación Chile, que permite mejorar por un lado la capacidad de plantas de tratamiento de aguas servidas convencionales (PTAS) y la reducción de lodo de purga de hasta un 50% mediante la adición de un agente fuertemente oxidante que destruye la materia orgánica, mejorando también con esto la calidad del agua del efluente final.

 Desde Brasil, específicamente desde la Amazonia, proviene otra de las iniciativas que estuvo presentándose en la Feria. Se trata de un proyecto que está desarrollando sensores de bajo costo para medir la calidad del agua y que está trabajando con organizaciones de la Amazonia brasileña.

 Daniel Rojas, presidente de la Comunidad Agrícola Peñablanca, de la comuna de Ovalle, relató la experiencia de 10 años con atrapanieblas para “cosechar” agua. Su colectividad, que posee un terreno de 3.500 hás, está compuesta de 85 comuneros con sus familias, unas 350 personas. Para esta experiencia, destinaron un terreno de 100 hás (Reserva Cerro Grande), en el cual instalaron las mallas, las que tienen su mejor rendimiento entre septiembre y enero.

 Actualmente, el agua que producen los atrapanieblas se destina a reforestación, para preservar la reserva; para los bebederos de animales; para consumo humano, y para la elaboración de la cerveza “Atrapaniebla“. Esta cerveza es confeccionada con agua de niebla la que es atrapada a través de tres paneles de malla rachel montados sobre una estructura orientada perpendicularmente al viento que trae las nubes bajas. Con este sistema se pueden recoger 2.000 litros de agua de niebla semanalmente con los que se fabrican 1.000 litros de cerveza a la semana en la misma comunidad.

 Además, junto con la Fundación ‘Un alto en el desierto’ han creado el Centro de Estudios de la Niebla, el cual realiza educación ambiental a cerca de 1.500 niños por año.

 Las proyecciones son el ecoturismo, replicar esta experiencia en otras comunidades, y el reciclaje de las aguas grises.

Por Cristian Sotomayor Demuth

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