Las redes de directores de las grandes empresas de Chile

En un grupo de 50 grandes empresas, 40 de ellas comparten directores y conforman una red cohesionada en que el grupo Luksic ocupa un rol central. Esto da cuenta da una pauta endogámica de reclutamiento de directores, a diferencia de lo que ocurre con las empresas extranjeras que actúan en el país. Fuente: Ciperchile.cl, 3 de diciembre, 2015.


Los casos recientes de colusión en el mercado del papel higiénico, las farmacias y los pollos, sumados a escándalos como el del caso Cascadas, y la reciente difusión de noticias sobre el costo de la vida en Chile comparado con el de los países desarrollados, plantean directamente la cuestión sobre si la concentración es un rasgo estructural de la economía nacional, hasta qué punto puede afirmarse que estamos en presencia de mercados oligopólicos, y en qué medida las tendencias hacia la cartelización se han generalizado. Algunos economistas y sociólogos han sostenido que un rasgo distintivo de la economía chilena es su alto grado de concentración, y el propio fiscal nacional económico, Felipe Irarrázabal, ha reconocido “que existe una tendencia natural a que las empresas se cartelicen o abusen”.

En este artículo intentamos aproximarnos a este debate desde una perspectiva empírica, y lo hacemos a través del análisis de las redes dedirectivos de las grandes empresas. Las redes que se crean al compartir consejos de administración o directorios ofrecen un mapa de la organización del poder económico y una forma de analizar las posibilidades de coordinación y “cooperación” empresarial. Cuando las empresas comparten directivos o consejeros se crean redes empresariales (o corporativas). Este fenómeno, conocido como interlocking directorates, sirve para evaluar la cohesión y concentración del poder, a la vez que permite identificar las empresas y directores líderes en la red.

A partir de los datos de la Superintendencia de Valores y Seguros (www.svs.cl) y de los informes anuales de las empresas para el año 2014, realizamos un análisis de los consejos de administración de las 50 mayores empresas de Chile (las 40 mayores empresas según ventas y los 10 mayores bancos según activos), con el fin de identificar aquellos directores que pertenecen a varias empresas simultáneamente.

Los directores “pluriempleados” son clave en la conexión de la elite empresarial y adquieren poder relacional. Mediante el análisis de las redes de directores de las grandes empresas, observamos el nivel de cohesión de las elites económicas e identificamos a las empresas y directores centrales. Si las empresas y sus directores están más relacionados, entonces se incrementan las posibilidades de concentración y cartelización de la economía, ya que coordinarse es más fácil y se comparten espacios comunes. En cambio, menos relaciones entre empresas y directores supone un escenario de des-concentración, más competencia y autonomía de las empresas, pues, entre otras cosas, los costos de alinear sus decisiones se incrementan.
¿Están cohesionadas las mayores empresas chilenas a través de sus directores?

En total, 40 de las 50 mayores empresas de Chile están conectadas entre sí por compartir directores, y 36 de éstas forman un componente unido, es decir, una red conectada. Algunas de estas empresas son más centrales, ya sea por el número de directores que comparten (indicador de grado) o porque ocupan una posición clave en la red y conectan a otras empresas (indicador de intermediación). Esto se puede visualizar con claridad en la imagen adjunta, donde las conexiones (líneas) entre empresas (nodos) indican que se comparten directores (ver imagen).

Por ejemplo, las empresas Antofagasta PLC, propiedad del grupo Luksic, y Colbún, empresa controlada por el grupo Matte, están conectadas por Vivianne Blanlot. Blanlot, militante PPD, es ex directora de la CONAMA durante el gobierno de E. Frei Ruiz-Tagle, ex secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía (CNE) al principio del gobierno de Lagos, y ex ministra de Defensa del primer gobierno de Michelle Bachelet. En 2011 fue nominada integrante del consejo directivo del Consejo para la Transparencia, y en 2014 asumió la presidencia de dicho organismo. En 2012 se integró a Colbún, mientras que en 2014 ingresa como directora a Antofagasta PLC. Seguramente el pasado político de Vivianne Blanlot la convierte en un activo valioso que las grandes empresas quieren tener en su directorio.

¿Cuáles son las empresas centrales (líderes) en la red?

Las empresas que tienen varios directores compartidos y por tanto más conexiones (grado) tienen más capacidad de comunicación e influencia al tener diversas fuentes de información, acceso a recursos como capital financiero o contactos políticos, y oportunidades de intervenir más allá de su empresa. Esto les permite alinear el comportamiento de diversas empresas en el mercado, incrementa la posibilidad de actuar como cartel sin grandes dificultades, ya que reduce las resistencias de las empresas que eventualmente podrían negarse, y aumenta la capacidad de emprender acciones colectivas en defensa de sus intereses, por ejemplo ante el gobierno o la autoridad reguladora.

Las empresas más conectadas entre sí son Antofagasta PLC y Cía. Sudamericana de Vapores (ambas controladas por la familia Luksic) con 8 conexiones, seguidas de Agrosuper (familia Vial), Soquimich (Ponce Lerou), Cía. Cervecerías Unidas (familia Luksic), Colbún (grupo Matte) y Entel (familia Matte, Fernández León y Hurtado Vicuña) con 6 enlaces cada una.

De las 50 más grandes, 10 empresas no están conectadas entre sí a través de directores. La mayoría de las empresas sin enlaces directivos son corporaciones de capital accionarial extranjero, como Banco BBVA, Telefónica, Banco Internacional, Enersis, y su subsidiaria Chilectra, Minera Escondida, Fasa o Masisa. Esto sugiere que las elites de las empresas extranjeras que operan en Chile no pertenecen al círculo de poder central, conformando una elite separada.

Otra forma de medir la centralidad es a través de la intermediación. El indicador de intermediación en el análisis de redes indica las veces que un actor actúa de conector entre otros actores. Cuantas más veces haga de conector, más poder acumula en términos de dependencia y conexión[i]. Por ejemplo, la empresa Antofagasta PLC es intermediadora 148 veces, lo cual indica que se encuentra en una posición clave en los caminos de conexión entre las empresas. Los actores claves en la red empresarial chilena porque ejercen funciones de intermediación, y por tanto son imprescindibles en la cohesión general, son: Antofagasta PLC y Cía. Sudamericana de Vapores (ambas del grupo Luksic), Colbún (grupo Matte), Soquimich (Ponce Lerou), Mall Plaza (controlada por la familia Solari), Banco de Chile (familia Luksic) y Celulosa Arauco y Constitución (familia Angelini). Con pocas diferencias, casi los mismos actores mencionados antes.

[i]El indicador de intermediación indica la cantidad de veces que una empresa actúa de conectora teniendo en cuenta los posibles caminos de conexión entre todas las empresas. Por ejemplo, si 5 empresas solo pueden conectarse entre sí solo a través de la empresa X, esta empresa X actúa de conectora 10 veces, que resulta de calcular 5*(5-1)/2.
¿Quiénes son los directores más centrales?

Los directores que pertenecen a más empresas son: Andrónico Luksic, que se sienta en 5 consejos de administración de las 50 mayores empresas chilenas, Gonzalo Menéndez (4) y Luis Felipe Gazitúa Achondo (4). Menéndez, además de sentarse en otros consejos de empresas del grupo Luksic, también se desempeña como vicepresidente de la Fundación Andrónico Luksic A., lo que revela su lealtad a ese grupo económico. Gazitúa, en cambio, se alinea con el grupo Matte.

En el caso de Bernardo Matte, con asiento en tres empresas, Poderopedia nos recuerda que “fue cuestionado por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) en 2012 por integrar las mesas directivas de las empresas forestales y de celulosa de su propiedad, y simultáneamente la de Empresas Copec del Grupo Angelini, que controla a Celulosa Arauco, que son su competencia directa. Según la FNE, los cuestionamientos surgieron tras recibir una denuncia de carácter reservado por eventual colusión entre estos dos conglomerados nacionales”. La FNE constató una “alta concentración del mercado entre ambas empresas” pero no determinó la existencia de colusión, con lo que el caso fue desestimado. Sin embargo, la FNE admitió la existencia de un vacío legal al respecto. En efecto, los interlocking directorates han sido tradicionalmente una cuestión sensible si se observa la experiencia de otros países. En Estados Unidos, hace más de 100 años se prohibieron los interlocking entre empresas del mismo sector con la Clayton Act, mientras que en Alemania los interlocking fueron promovidos. Esto da cuenta de dos paradigmas opuestos de cómo organizar la economía.

Los directores no sólo acumulan poder al ocupar simultáneamente varios asientos del consejo de administración en diversas empresas. También lo hacen por sus lazos de pertenencia a otras instituciones, actores o espacios de influencia. En realidad, los directores no son personas especializadas en un mercado o sector en particular, y tampoco son necesariamente expertos. Se trata de personas con poder, contactos, visión y estrategia. Pero algunos destacan más que otros en ese rubro.

En el grupo de directores con asientos en varias empresas, destaca un núcleo significativo con vínculos con partidos de derecha, el régimen militar y otras instituciones del ámbito más conservador del país. En efecto, algunos directores tienen o tuvieron vínculos con la UDI (Hernán Büchi, Juan Antonio Guzmán) y otros ocuparon cargos de gobierno durante el régimen militar (Vittorio Corbo fue asesor del Ministerio de Hacienda, el mismo Büchi, Guzmán). Por su parte, Juan Claro, Jean Paul Luksic, y Carlo Solari son miembros consejeros del Centro de Estudios Públicos, el que es presidido por el hoy cuestionado líder de la CMPC Eliodoro Matte. Otros directores se han vinculado a las universidades privadas: Canio Corbo pertenece a la junta directiva de la Universidad de los Andes, Hernán Büchi a la de la Universidad del Desarrollo y Juan Antonio Guzmán a la de la Universidad Andrés Bello (éstas dos últimas incluidas en la investigación por lucro de la cámara de diputados dirigida por el fiscal Carlos Gajardo).

Dentro de esta red de las 50 más grandes es posible identificar con nitidez un círculo central donde destaca el papel conector y articulador del grupo Luksic. El análisis de las redes de directores y empresas muestra que los Luksic acumulan gran poder en términos de centralidad en la red de las grandes empresas, además de capital social, activos y riqueza. En efecto, Iris Fontbona, viuda de Andrónico Luksic Abaroa, aparece como la cabeza de la familia Luksic en el puesto 82 del ranking mundial 2015 de Forbes, liderando a los multimillonarios chilenos. Le sigue Horst Paulmann, en el puesto 369 del mundo y unos activos de US$ 4,4 mil millones, una tercera parte de los US$ 13,5 mil millones que amasan los Luksic.

Las 40 empresas que, como vimos, comparten directores, conforman una red muy cohesionada, en la que los Luksic tienen más centralidad que todo el resto. Esto es así porque tienen más directores en otras empresas, y porque sus empresas, a su vez, conectan a más empresas de entre las 50 más grandes.

Lo anterior permite identificar una pauta endogámica de reclutamiento de directores: las grandes empresas reclutan directores que pertenecen a otras grandes empresas. Éstas prefieren actuar sobre seguro en lo que se refiere a sus consejos de administración, arriesgan poco con miembros que no posean el capital social preferido por la red: contactos y experiencia en su propio círculo.

Del mismo modo, se observa que las grandes empresas son poco permeables, con una clara división entre las empresas controladas por los grupos chilenos y las empresas de propiedad mayoritaria extranjera. La cohesión del poder económico en Chile tiene una nítida base nacional, aunque las inversiones en el exterior, particularmente en Sudamérica, sugieran una tendencia hacia la internacionalización que se inicia en la década de los 90. Pero la elite del poder económico presenta una morfología más bien cerrada (más del 90% son hombres), lo que revela una preferencia por el control y también un modo para reforzar su capacidad de influencia política.

Del mismo modo, se observa un claro sesgo ideológico en un grupo significativo de consejeros, el que cultiva relaciones con instituciones educativas, centros de pensamiento y partidos de corte más bien conservador. El grupo de consejeros con esas características ejerce un rol que podríamos llamar de soft-politics o política blanda.

El pre-requisito de mercados genuinamente competitivos es la existencia de empresas independientes, cuyas decisiones estratégicas son adoptadas en forma autónoma. En Chile, el análisis de la red de directores de las empresas más grandes revela una alta capacidad de alineación de intereses. Hay una relación entre las características de las elites empresariales del más alto nivel y su capacidad de concentración y captura del sistema económico. La alta cohesión de esa red, con centro en el grupo Luksic, muestra que concentración y/o cartelización de la economía podrían bien considerarse rasgos estructurantes del sistema. La cohesión de las elites empresariales chilenas a través de sus redes ayuda a entender y no sorprendernos por los comunes escándalos de colusión, corrupción, excesiva concentración del ingreso y escasa renovación de las elites.

1 Comment

  1. TERESA dice:

    ESTA ES INFORMACIÓN QUE EDUCA A LA CIUDADANÍA. EXCELENTE ARTICULO.