Nuevo estudio busca confirmar presencia de arsénico, plomo y manganeso en Chillán Viejo

Hace un año un trabajo similar arrojó que existiría contaminación en zonas colindantes al relleno de Biodiversa. Fuente: La Discusión de Chillán, 17 de septiembre, 2015.


Un fuerte olor químico, mezclado con aromas irrespirables que parecen provenir de restos metálicos y de pinturas, se confunden con los que emanan del cerro de desechos de casi 20 metros de altura correspondiente al relleno domiciliario, en donde predomina el hedor propio de restos orgánicos y caseros.

Las verdaderas “cordilleras” de residuos que existen en el sector de Llollinco en Chillán Viejo, compiten entre sí por el tamaño que han alcanzado a lo largo de los años, sin distinguirse cuál es la más alta y extensa: la de desechos industriales o la que reúne los desperdicios de las viviendas de Chillán.

Los incómodos vecinos que conviven con estos centros de acopio han advertido por años sobre los riesgos a los que están expuestos a raíz de los derrames de las piscinas decantadoras de los rellenos sanitarios e industrial, producidos mayormente en las épocas de intensas lluvias de otoño-invierno.

El último incidente conocido se produjo en agosto del año pasado, lo que derivó en un sumario de parte de la Secretaría Regional del Ministerio de Salud.

Tras esto, sumado a la protesta ciudadana que se repitió durante el 2014, en diciembre de ese año el municipio de Chillán Viejo encargó al Departamento de Medio Ambiente del Colegio Médico un estudio del suelo y agua de los lugares aledaños a los rellenos, con la finalidad de verificar si existe contaminación en la zona.

Niveles de arsénico, plomo y manganeso más altos de lo permitido se encontraron en los puntos desde donde se extrajo muestras, lo que fue entendido por el jefe comunal chillanvejano como peligroso.

Un año después de aquel primer trabajo científico, nuevamente el alcalde de la comuna, Felipe Aylwin, convocó a Andrei Tchernitchin (toxicólogo del Colegio Médico) para que realice una vez más el mismo trabajo científico que confirme la contaminación detectada hace 12 meses, o en el mejor de los casos, desestimarla.

“La idea es poder confirmar o descartar la presencia de los contaminantes que se encontraron hace un año, por eso se volvió a los mismos puntos desde donde se recogieron las muestras anteriormente”, comentó el alcalde Felipe Aylwin.

Se extrajo evidencia desde tres puntos de agua del sector de Quilmo Bajo, distantes a dos kilómetros de los rellenos sanitario e industrial aproximadamente, y dos muestras de suelo de la parte norte colindante de ellos.

Andrei Tchernitchin aseguró que el estudio constará de las mismas especificaciones que el primero y confesó que existen posibilidades de que el panorama contaminante pueda haber cambiado.

“Cuando existen rellenos de este tipo, suelen lixiviarse o disolverse productos tóxicos que pueden contaminar las napas, como ya lo demostramos un año atrás, cuando encontramos presencia de manganeso y otros compuestos que estaban contaminando napas subterráneas que alcanzaban a pozos ubicados a un kilómetro de distancia. Nosotros queremos verificar si esto fue solo un accidente que se limpió con el tiempo o si se trata de un derrame continuo, por lo que se necesitaría tomar medidas concretas”, sostuvo el experto del Colegio Médico.

A más tardar en marzo próximo estarán listos los resultados del estudio, según declaró Tchernitchin.

Nuevo relleno

A inicios de este mes se supo que la empresa Inversiones y Servicios Inser S.A. ingresó a tramitación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) un proyecto de construcción y operación de un relleno sanitario que recibiría aproximadamente 7 mil toneladas mensuales de residuos sólidos domiciliarios e industriales que se generen en la Región del Bío Bío.

Al respecto, el alcalde Felipe Aylwin descartó de plano la posibilidad de que se acepte un nuevo relleno en Llollinco, aledaño a los que controla Biodiversa.

“Nosotros no vamos a permitir ningún nuevo relleno en Chillán Viejo y el antiguo abandonado de Enasa debe ser limpiado, este es un pasivo que debe hacerse cargo el Estado”, indicó el jefe comunal.

Por su parte Tchernitchin aclaró que los resultados de este estudio podrán servir como antecedentes de peso para evitar la instalación de otros centros de acopio. “Con el estudio se logrará tomar medidas para evitar nuevos incidentes con los rellenos como los derrames, pero también permitirá impedir que se instalen otros vertederos del mismo tipo”, explicó Andrei Tchernitchin.

A Contraloría

Por su parte el concejal Rodolfo Gazmuri presentó ayer ante la Contraloría General de la República un requerimiento para que sean investigadas las instituciones encargadas de fiscalizar a Biodiversa.

Informó que el requerimiento pretende que la Superintendencia del Medio Ambiente, la Seremi de Salud, la Superintendencia de Servicios Sanitarios y la Municipalidad de Chillán Viejo entreguen copia de todos los sumarios instruidos para perseguir responsabilidades administrativas de quienes no habrían cumplido sus deberes.

Se pretende que a partir de los numerosos antecedentes que entrega Gazmuri se instruya un proceso de fiscalización y sumario administrativo a fin de determinar las responsabilidades funcionarias y que derivan en que la planta opere con eventuales falencias, generando un pasivo ambiental en la comuna.

Gazmuri plantea que en el recinto propiedad de Ecobío se han producido situaciones complejas que han puesto en peligro la calidad de vida de miles de personas de la comuna y no han sido ponderadas como corresponde por instituciones que se supone deben fiscalizar y controlar procesos de la empresa.

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