La inexplicable varazón de anchovetas en Mejillones

“Requerimos lo más pronto posible de un estudio para parar la contaminación..el fondo marino colapsa”. Fuente: El Mercurio de Antofagasta, 19 de mayo de 2016.


A casi un kilómetro de la bahía de Mejillones, aparecen lobos marinos alrededor de un bote. Emergen y se sumergen desde el agua, como si estuvieran saludando. Es divertido, pero anormal. Su lobera está lejos y debajo de ellos hay un cardumen de anchovetas que crece hacia la costa, provocando la llegada masiva de aves.

La escena hace tres semanas se repite en Mejillones, generando incertidumbre, ya que desconocen el origen de la varazón, que tiene a los pescadores acusando a Corpesca de eliminar residuos en exceso al mar. Drama al que se acaban de sumar políticos e instituciones del gobierno, ya que este episodio se suma a las anomalías del sur, Arica y el derrame de petróleo en Quintero.

En un bote, Juan Menares (53), tesorero del Sindicato de Pescadores ‘Algas Rojas’, comienza un recorrido por la bahía en la que miles de anchovetas flotan muertas antes de llegar a la orilla.

También dan sus últimas salpicadas en la arena y otras parecen en profundidades cercanas a los 20 metros, según los buzos del lugar.

Menares considera que una causa de este fenómeno podría atribuirse a Corpesca, empresa que habría depositado grasa y desechos de pescado por una tubería que sale desde sus industrias.

“Eso le va quitando oxígeno al agua, porque se va descomponiendo el fondo marino”, relata Menares. Por ello solicitan un estudio, “lo más pronto posible para parar la contaminación, porque si llegan a morir las miles de toneladas de anchoas que hay acá, el fondo marino colapsa y se pudrirá por completo, provocando una cadena de muertes en la bahía”.

Oficio

Las palabras de Menares se tradujeron en un oficio de parte de la diputada Paulina Núñez, para José Burgos, director nacional de Sernapesca, solicitando informes sobre la varazón y el rol que tendría Corpesca en ésta (ver recuadro).

En esa línea, el coordinador territorial de la diputada, Guillermo Guerrero, expresó que “no dejaremos que Mejillones se siga contaminando, fiscalizaremos si la Superintendencia de Medio Ambiente está monitoreando las RCA de las empresas de la comuna. La situación es grave y no podemos seguir escondiendo la mala calidad de las aguas y el medio ambiente”.

La bahía que recorre Menares en unos minutos, a no menos de un kilómetro al norte, se convierte en un barrio industrial al que llegan depósitos de empresas.

Arriba abundan pelícanos, cormoranes y piqueros. Es un festín para estas aves el stock de anchoas.

Norma

En respuesta a los cuestionamientos, Andrés Montalva, gerente de operaciones de Planta Corpesca, señaló que el Decreto Supremo Nº 90 regula la descarga de residuos líquidos en aguas marinas y opera para las empresas del barrio industrial.

La normativa exige monitoreo de autocontrol de sus afluentes líquidos, que -asegura Montalva- Corpesca realiza periódicamente, sumados a los controles de la autoridad competente y sus fiscalizaciones.

“En este proceso, Corpesca ha cumplido estrictamente con los parámetros exigidos por la norma. Adicionalmente, Corpesca realiza dos veces al año un monitoreo de condiciones de la bahía, cuyos resultados son informados a la misma autoridad”, dice Montalva.

¿Qué piensan de la varazón en las playas de Mejillones y del hecho que la ciudadanía apunta como responsable al barrio industrial? “Es importante aclarar que Corpesca no tuvo operaciones entre noviembre de 2015 y marzo pasado, debido tanto a las vedas establecidas por la autoridad como por las autoimpuestas por la empresa para la protección del recurso”, señala Montalva.

Y agrega “por eso difícilmente se puede relacionar el varamiento a nuestras operaciones, pues éstas no existieron en la práctica. Más aún, el nivel de operación de la planta Mejillones, a la fecha, corresponde a un 30 por ciento comparado al año 2015”.

El drama ambiental o industrial de la varazón también involucra a la Armada, ya que el capitán de puerto de Mejillones, Cristian Peña, cuenta que tomaron mediciones de parámetros físicos del lugar como PH y oxígeno desde el primer día de la varazón.

“Notamos principalmente una baja de oxígeno llegando a niveles de un miligramo por litro, lo cual es muy bajo, pues el límite para que se puedan desenvolver los peces debe ser sobre 3. Respecto a la causa de por qué hay una baja de oxígeno, eso es materia de la investigación que estamos haciendo”, comenta el uniformado.

En el lugar donde los lobos se alimentan y arrinconan a las anchovetas el agua es cristalina, a diferencia de la orilla, donde tiene un color más plomo. Eso tratan de explicar estos pescadores.

“Requerimos lo más pronto posible de un estudio para parar la contaminación. Por qué mueren las miles de toneladas de anchoas que hay acá. El fondo marino colapsa”.

Juan Menares, Sindicato de Pescadores ‘Algas Rojas’.

LO QUE SOLICITÓ NÚÑEZ A SERNAPESCA

Si es efectivo que la empresa Corpesca o alguna de sus filiales o subsidiarias han realizado vertimientos autorizados en la bahía de Mejillones. Si se han realizado por su servicio fiscalizaciones durante los últimos dos años a dicha empresa en relación a vertimientos de residuos en la bahía de Mejillones. Si se han detectado indicios de vertimientos de residuos industriales de pesca no autorizados en la bahía de Mejillones. Si se han realizado estudios en relación a las condiciones de oxigenación de las aguas y si una eventual desoxigenación podría tener causas humanas, relacionadas a la corriente del Niño o ambas.

120 pescadores aproxidamente reúnen los cinco sindicatos de Mejillones que apuntan a Corpesca como el protagonista y causante de la contaminación de la bahía.

20 metros de profundidad han encontrado anchoas muertas, lo que no es normal en el caso de una varazón, según relatan los pescadores del vecino puerto.

3 semanas de varazón lleva Mejillones, lo que genera incertidumbre y baja las ventas de mariscos en el muelle, ya que la gente siente desconfianza de consumirlos.

Comments are closed.