Proyecto GNL Talcahuano compromete ventas por 30% de su capacidad

Este es el segundo proyecto de regasificación que sumaría la zona y compite con el terminal Penco-Lirquén. Fuente:


Dentro de los próximos tres años podría estar en plena operación el segundo proyecto de regasificación de Gas Natural Licuado en la región del Biobío, que entró al Sistema de Evaluación Ambiental la semana pasada.

Juan Ignacio Ugarte, representante legal de GNL Talcahuano, señala que por las características de la iniciativa -un terminal flotante que se ubicará en la Bahía de Concepción y que se conectará al Gasoducto del Pacífico mediante un sistema de tubería flexible-, esperan que la tramitación ambiental lleve menos de doces meses. Lo que sumado a que se estima que la construcción de la iniciativa -que demandará inversiones por unos US$ 160 millones-demoraría otro año, el terminal podría estar entregando gas natural en 2018.

Este es el segundo proyecto de regasificación que sumaría la zona y compite con el terminal Penco-Lirquén, asociado a la central termoeléctrica El Campesino, proyecto en que participan Cheniere, la francesa EDF y un grupo de inversionistas locales.

“Hoy hay una demanda insatisfecha muy grande. Para nosotros el que haya uno o más proyectos es un dato de la causa, no lo vemos como competencia con nadie, nosotros lo vamos a desarrollar igual, y el mercado decidirá a quien le compra gas”, dijo. Ugarte señaló que el terminal tendrá una capacidad de regasificación de 8,5 millones de metros cúbicos diarios de GNL -poco más de la mitad del Terminal de Quintero, que tiene 15 mm m3/día-, y que el gas será suministrado por uno de los accionistas, la estadounidense Magnolia LNG, la que actualmente desarrolla un terminal para exportar gas en Louisiana. El accionista mayoritario del terminal es el fondo de inversiones estadounidense Stonepeak, el que se hará cargo del financiamiento -dice Ugarte-, pero también participan Arya Group -de la India- y la Compañía Regional de Infraestructura (CRI), de capitales chilenos.

Buscando contratos

El ejecutivo señala que el modelo de negocios apunta a operar un terminal abierto, donde se pague por el uso de la capacidad de regasificación, pero que la firma se encuentra en conversaciones con distintos actores de la zona, principalmente en el sector industrial, para sumarlos como consumidores, aunque también se está pensado en suministrar gas al segmento residencial de Concepción, Chillán y Los Ángeles, todas ciudades afectadas por alta contaminación.

“Hasta la fecha tenemos cartas de intención firmadas con varias compañías, y eso representa aproximadamente un 30% de la capacidad del terminal, pero la idea es ir acompañando el crecimiento futuro del mercado”, dijo. Entre las empresas con las que la firma estaría en conversaciones estaría CAP, Cementos Bío Bío, GasSur -filial de CGE- y algunas generadoras, como proyecto Tierra Noble, de Global Power Generation, brazo de generación de Gas Natural Fenosa.

El gas sería suministrado por la estadounidense Magnolia LNG, que desarrolla un terminal en Louisiana.

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