Suprema rechaza reclamo de opositores a proyecto eléctrico de colombiana ISA

Servicio de Evaluación Ambiental había suspendido reclamación ante el Comité de Ministros a la espera de la justicia. Fuente: Diario Financiero, 2 de mayo de 2016.


¿Judicialización? El futuro de otro proyecto de inversión sería zanjado en los tribunales de justicia. Comunidades opositoras a la construcción de la línea de transmisión Cardones-Polpaico, que desarrolla la colombiana ISA y que tiene una inversión de US$ 1.000 millones, recurrieron a la Corte Suprema para frenar la iniciativa.

Pero no tuvieron éxito. No obstante, desde el Comité de Defensa del Medioambiente del valle de Limache, por donde pasará la obra, anunciaron que recurrirán al Tribunal Ambiental y al Comité de Ministros para frenarla.

Esta iniciativa busca unir la subestación Cardones, en las cercanías de Copiapó, con la subestación Polpaico en Santiago, por lo que abarca 753 kilómetros y pasa por más de 50 comunas. Esta inversión refuerza el sistema de transporte de electricidad en Santiago y es clave -según han señalado autoridades de gobierno- para la seguridad del suministro.

El 10 de diciembre del año pasado, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) resolvió aprobar la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto de Interchile, filial de la colombiana ISA. El proceso comenzó el 6 de octubre de 2014, e incluyó una consulta indígena realizada por el SEA de la Región de Atacama.

No obstante, la obra ha enfrentado una dura oposición entre algunos vecinos de la zona de Zapallar y representantes de comunas como la mencionada Limache, además de Papudo, Puchuncaví, Quintero, Concón, Quilpué y Villa Alemana, entre otras.

También ha tenido resistencia de empresarios como Gonzalo Bofill, ligado a Carozzi; como también del senador PPD Guido Girardi, quien rechazó que la línea pasara por la cuesta La Dormida.

En enero de este año, unas 400 entidades y personas, además de cinco municipalidades, presentaron recursos de protección, aduciendo una supuesta “afectación de derecho a la vida, igualdad ante la ley, derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación y derecho de propiedad” por parte del proyecto de la empresa colombiana.

La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó los recursos y los declaró inadmisibles, señalando que los antecedentes deben ser vistos por el Tribunal Ambiental.

Frente a esto, representantes del Comité de Defensa del Medioambiente del valle de Limache presentaron recursos de apelación y reclamación ante la Corte Suprema, sin éxito.

Frente a esto anunciaron que presentarán recursos ante el Tribunal Ambiental y el Comité de Ministros.

No obstante, esta instancia ya estaba viendo reclamaciones de otros grupos de opositores al proyecto.

De hecho, el SEA suspendió el conocimiento de los recursos de reclamación interpuestos en contra de su resolución ante la instancia interministerial.

“Con la finalidad de evitar la dictación de decisiones contradictorias, respetando con ello la jurisdicción de los tribunales superiores de justicia, para conocer de la impugnación de la RCA de marras, resulta razonable y jurídicamente procedente, suspender el conocimiento del recurso de reclamación interpuesto ante este Comité de Ministros mientras no se resuelva por la Corte Suprema la apelación”, dijo el director ejecutivo del SEA, Jorge Troncoso, en un documento con fecha 14 de abril. Pero el SEA reaccionó a destiempo, porque la Corte Suprema falló un día antes, el 13 de abril.

Pese a todo, la empresa colombiana ya partió la construcción de la línea, la que se espera esté lista a fines de 2017. No obstante, el Comité de Ministros y el Tribunal Ambiental tienen la facultad para paralizar las obras.

La importancia de la línea

El Gobierno ha definido esta iniciativa como prioritaria, ya que refuerza una sección del sistema de transmisión que estaba al debe en cuanto a capacidad. Esto -así como otras secciones que se están reforzando- ha provocado que se generen muchas islas de precios al interior del sistema, ya que no se puede transportar toda la energía desde un lugar a otro, aprovechando los distintos tipos de generación.

Por esto, la autoridad calificó la línea Polpaico-Cardones como iniciativa estratégica.

Esta obra, además, es complementaria con la interconexión de los dos principales sistemas eléctricos, el del norte grande y el del centro sur. Este otro proyecto -que también es prioritario para el gobierno- está a cargo de E-CL, firma que está impulsando un cambio de nombre, y que constituyó una filial con la cual hará las obras en sociedad con inversionistas españoles.

US$ 1.000 millones es la inversión para esta obra.

Iniciativa busca unir la subestación Cardones, en las cercanías de Copiapó, con la subestación Polpaico en Santiago: abarca 753 kilómetros.

José Troncoso

Comments are closed.