Enap prepara salida al mercado para financiar histórico plan de inversiones

La compañía ejecutará su mayor plan de inversiones de los últimos 16 años y para eso requiere de recursos frescos, dice el gerente general de la petrolera, Marcelo Tokman. Fuente: La Tercera, 5 de junio de 2016.


Un profundo análisis de las condiciones que se están generando en el mercado en un escenario de menor dinamismo a nivel mundial está realizando Enap. ¿La razón? Solicitar recursos frescos para desarrollar un ambicioso plan de inversiones pensado para 2016, cuyo monto asciende a US$ 800 millones. La cifra es histórica para la estatal, de hecho, es la más alta de los últimos 16 años, y para ejecutarla requerirá salir al mercado, proceso que se desarrollará durante los próximos seis meses, cuenta el gerente general de la compañía, Marcelo Tokman.

“Tenemos un nivel elevado de inversiones que vamos a estar llevando a cabo este año y eso va a requerir que salgamos a buscar financiamiento nuevo. El monto dependerá de las condiciones de mercado que se den en el momento en que se decida salir”, señala el ejecutivo.

La última emisión de la compañía fue en 2014, cuando colocó en Nueva York un bono por la histórica cifra de US$ 600 millones, logrando las mejores tasas de ese momento, de 3,375%. El año pasado la estatal estuvo analizando requerir nuevamente recursos externos, con el fin de aprovechar las bajas tasas y reducir sus costos financieros. En ese momento estaban pensando en emitir bonos por entre US$ 500 y US$ 700 millones, decisión que finalmente no se concretó.

“No tenemos apuro, será durante el año. Estamos buscando las mejores condiciones posibles”, destaca el ex ministro de Energía del primer gobierno de Michelle Bachelet.

Aplanar deuda

Y eso es así. Tokman destaca que para este año uno de los objetivos planteados es evaluar las condiciones del mercado para mejorar la estructura financiera de la empresa. “Lo que hemos logrado los últimos años es ir aprovechando las mejores tasas. Esta búsqueda continua de condiciones de mercado es para ir ordenando nuestro financiamiento actual, buscando tasas más bajas y buscando también un perfil de vencimiento lo más plano posible”, explica.

En este sentido, el ejecutivo destaca el avance en la reducción de deuda: el año 2012 este ítem llegó a US$ 4.998 millones y el 2015 cerró en US$ 3.802 millones. En lo que va de 2016, la deuda de Enap asciende a US$ 3.838 millones.

En cuanto a su perfil de vencimiento, la compañía totaliza compromisos por US$ 3.621 millones en un horizonte que se extiende a 2033, según la última presentación que realizó ante inversionistas. Sin embargo, el 2019 es donde tiene el mayor compromiso, llegando a US$ 724 millones entre bonos internacionales y locales, deudas bancarias y proyectos.

Resultados y patrimonio

Tokman agrega que en el esfuerzo de ir aplanando la deuda “hemos sido bastante exitosos”, destacando el proceso del año 2014 en Nueva York. “Eso se logró gracias a la solidez financiera que está exhibiendo la empresa y al plan de inversiones, programa que el mercado ve como un plan relevante para el desarrollo futuro de la empresa”, destaca el ejecutivo.

La estatal se ha empeñado en mejorar sus resultados. El 2015, la compañía cerró el año con su mayor utilidad en los últimos 15 años (US$ 170 millones), dejando atrás los malos resultados logrados entre 2008 y 2012. En 2013 ganó US$ 134 millones y al año siguiente el monto subió a US$ 157 millones.

Los buenos resultados han ayudado también a mejorar sus otros indicadores, señala Tokman. La estatal hoy exhibe una relación deuda/ Ebitda de cinco veces, versus las casi 70 veces que tenía en 2012. A eso se suma una relación deuda/patrimonio que cerró en 5,3 veces y que se compara con las 48 veces registradas en los tres años anteriores.

Con estos resultados, indica, la compañía ha dejado atrás “la montaña rusa financiera” que venía arrastrando. “Hemos mejorado los resultados y mejorado significativamente nuestros ratios financieros. También hemos podido identificar las brechas que tenemos en nuestras operaciones y en el equipamiento y las hemos ido cerrando”, indica.

Futuro de Enap

Y justamente para cerrar las brechas, cuenta Tokman, la compañía está desarrollando múltiples consultorías externas, con el fin de asegurar la “excelencia operacional” de la petrolera.

“Estas consultorías son para tener un levantamiento de información de parte de gente experta que nos permita identificar en qué forma tenemos que ir cerrando las brechas históricas y también para ver de qué forma vamos a ir haciendo las expansiones mirando hacia el futuro”, detalla.

Agrega que la intención con estos análisis es dejar diseñada una estructura “que sea el puntapié inicial para que todos estos procesos estén luego internalizados en la compañía”.

Entre ellas está el análisis de riesgo que está desarrollando McKinsey, la que fue contratada a fines del año pasado y con la que se busca introducir las mejores prácticas en la identificación y gestión de riesgos que pudiesen afectar a la empresa y al desarrollo de su plan estratégico mirando hacia el año 2025.

Con ella también están analizando el potencial de Magallanes, con el objetivo de identificar la mejor forma de explotación de gas no convencional. En este trabajo, la estatal ya tiene definido un plan de inversiones que contempla desembolsos de US$ 200 millones entre 2016 y 2020.

Para mejorar las operaciones en el área de refinería, la petrolera está trabajando con KBC, empresa a la que se le solicitó un análisis de toda la metalurgia de las dos refinerías de la compañía: Aconcagua y Bío Bío,  y definir las inversiones necesarias con el fin de optimizarlas. Junto con eso, se está haciendo un trabajo especial para realizar las mantenciones adecuadas a cada estructura, dice Tokman.

Y también están perfeccionando los protocolos frente a las emergencias, análisis que está desarrollando la empresa consultora RC.

Quintero: hecho desastroso

A raíz del derrame de petróleo ocurrido a mediados de mayo en la bahía de Quintero, cuyo proceso de limpieza culminó el pasado 1 de junio, luego de 16 días de trabajo, la petrolera está diseñando un plan de inversiones que será presentado en un plazo no mayor de 60 días, con el fin de mejorar la tecnología de los terminales donde opera la estatal.

“Quintero es un ejemplo de lo que uno ve en toda esta compañía, porque en una situación financiera frágil necesariamente se postergaron muchas inversiones”, dice. Añade que ese terminal se construyó hace “varias décadas” y asegura que “se hace un esfuerzo por asegurar el cumplimiento” de todas las regulaciones, pero “lamentablemente, con estos eventos vemos la necesidad de incorporar nuevas tecnologías con el fin de evitar estos hechos”.

Por eso, la compañía también se está contactando con expertos internacionales para que evalúen el levantamiento de información que ya poseen y perfeccionar el plan. “Esto va a implicar inversiones significativas. Nosotros ya tenemos un plan que hemos estado trabajando. Lo que queremos hacer es traer a un experto internacional para que haga el análisis junto con nosotros y proponer cambios o ideas nuevas”, detalla.

Tokman, además, señala que quieren socializar el plan con la comunidad y con las autoridades, “para que todos tengan la confianza de que las inversiones que se están haciendo son las más adecuadas para cumplir con un objetivo que todos queremos, que es minimizar los riesgos y ojalá evitar que eventos como estos vuelvan a ocurrir”, recalca.

En cuanto al daño a la imagen de Enap, Tokman es claro: “Estos eventos son desastrosos para la compañía. Uno no puede permitirse que ocurran, especialmente en una empresa que, efectivamente, está haciendo las cosas bien: que está cerrando las brechas históricas, que está aportando al desarrollo energético del país, que está teniendo ejemplos tan positivos en su relacionamiento con las comunidades y que está desarrollando inversiones para reducir sus impactos ambientales, todo eso, lamentablemente, cuando ocurren estos eventos se empaña”.

Carolina Pizarro

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