Las dos especies de aves más amenazadas del país: Rayadito de Más Afuera y picaflor de Arica

Detectaron un nido con crías del primero en el Archipiélago de Juan Fernández, mientras que el segundo intenta subsistir en una zona de explotación agrícola intensa. Fuente: El Mercurio, 28 de junio de 2016.


No es fácil monitorear la biodiversidad de la isla Alejandro Selkirk (ex Más Afuera), en el archipiélago de Juan Fernández. “Moverse logísticamente por aquí demanda un tremendo esfuerzo. Hay que navegar al oeste de Robinson Crusoe por 12 horas, en una lancha. Luego, las caminatas son del terror; al menos, seis horas desde el pueblo hasta el campamento base, a través de una densa vegetación y en subida”, cuenta el concejal Christian López.

El es coordinador de la ONG Oikonos en Juan Fernández y como tal, le tocó participar en una expedición realizada recientemente para cuantificar la población del rayadito de Más Afuera, que junto con el picaflor de Arica aparecen clasificadas en Chile como en peligro crítico de extinción.

En un momento en que Kenneth Torres y Pablo Retamal, dos voluntarios locales de Oikonos, se desplazaron a buscar agua, escucharon el canto de una pareja de rayaditos y se detuvieron a mirar. Vieron a una de las aves entrar a un nido en una cavidad.

Los biólogos del equipo certificaron que era un nido que estaba ocupado. “Lo marcamos, tomamos sus dimensiones y le tomamos fotos. Nos fijamos cuanto rato demoraba adentro, qué insectos llevaba, quedamos maravillados con lo que encontramos”, cuenta López.

Al volver un mes después, “descubrimos que el nido estaba activo, que había polluelos con su pico abierto”. Era primera vez que se veía algo así desde que se descubrió la especie, hace más de 150 años. “Esta es una especie que se encuentra en un estado crítico de conservación, porque las amenazas que hay son muy fuertes y están operando”, dice Charif Tala, jefe del departamento de conservación del Ministerio de Medio Ambiente (MMA).

Esto, porque en la isla hay una invasión de ratas importante y estas son reconocidas como depredadoras de nidos, ya que se comen tanto los huevos como los polluelos.

El picaflor de Arica está en una situación igualmente crítica. Su tasa de declinación ha sido muy rápida: en 2005 se hablaba de 1.200 individuos y en el verano pasado se contabilizaron menos de 400. “Si la tendencia se mantiene podría llegar a extinguirse en el corto plazo y la posibilidad de revertir la amenaza es compleja, porque hay presión de uso de su hábitat por la actividad agrícola”, advierte.

Con grabaciones

Para la documentación del rayadito, los investigadores realizaron conteos visuales y grabaron sus sonidos.

El nido revela que al menos la reproducción está teniendo lugar, pero eso no significa que aumenten sus posibilidades de sobrevivencia, aclara. Justamente, el trabajo desarrollado por Oikonos incluye también la instalación de cajas anidaderas para ayudar a su reproducción. “Esperamos conseguir que antes del término del proyecto, que se prolongará por un año más, nidifiquen en ellas”, comenta Fernando Baeriswyl, coordinador del Proyecto GEF/MMA/PNUD de Especies Exóticas Invasoras, que financia y supervisa el trabajo de Oikonos en la isla.

Las grabaciones de los cantos serán claves para hacer un seguimiento de la población en el tiempo. “Es la primera experiencia de este tipo en Chile. Como las aves tienen sonidos distintos, el del Rayadito es claramente identificable”, explica Baeriswyl. A través de estos registros ya han determinado dónde se concentra la mayor población, lo que permitirá medir si esta aumenta o disminuye en el tiempo.

Probablemente extinto

La lista de aves chilenas ya mostraría una baja. Se trata del zarapito boreal, del que no hay registros visuales en los últimos 20 años ni siquiera en otros países que también frecuenta, ya que es una especie migratoria. En Chile no se ha visto hace más de 50 años, por lo que lo más probable es que ya se encuentre extinto.

Richard García

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