La Nasa declaró su sorpresa por tormenta de arena en el norte

Observatorio de la Tierra, dependiente del servicio, publicó un artículo en que habla del fenómeno. Fuente: Las Ultimas Noticias, 16 de julio de 2016.


Volaron techos, cayeron paletas publicitarias, no se podía ver más allá de diez metros y los habitantes de Arica e Iquique quedaron estupefactos ante la tormenta de arena que el viernes pasado cubrió de polvo Arica, Iquique, Pisagua y algunas otras localidades del norte grande.

Pero no fueron los únicos sorprendidos.

Un reporte publicado por el Observatorio de la Tierra de la Nasa, entidad que basa sus publicaciones en el clima y el ambiente, calificó como ‘inusual’ el chaparrón de arena y lo acompañó con esta misma imagen (captada ese día por el satélite Terra), en la que se ve cómo se trasladó la nube de polvo hacia el océano Pacífico.

‘Los vientos allí no son propicios para el desarrollo de grandes tormentas de arena como las que se ven en África o Asia’, dice el profesor Joseph Prospero, científico atmosférico de la Universidad de Miami en la publicación. También participó en la elaboración del documento Santiago Gassó, geofísico del Centro de Vuelo Goddard de la Nasa, quien se especializa en el estudio del transporte de polvo a través de satélites, y que explica que la topografía local por lo general impide la formación de tormentas de este tipo básicamente por la existencia de la Cordillera de los Andes que, en este caso, actúa como una barrera.

Desde Washington, EE.UU., Gassó aclara que ‘lo inusual es ver tormentas de polvo intensas como ésta al oeste de los Andes. Es común ver las que se inician en el Altiplano y cuyos vientos que vienen del oeste transportan el polvo hacia Argentina. Por ejemplo, el Salar de Uyuni (en Bolivia) es una zona de mucha actividad y todos los años se manda un par de voladuras madre’, comenta.

El artículo de la Nasa indica que lo inusual es precisamente que el origen del polvo se encuentra entre la Cordillera y la costa del Pacífico. Y sugiere que la presencia de cerros con declive pronunciado y el viento, que según la Onemi alcanzó 80 km/h en Arica, podrían haber elevado y trasladado esta nube de polvo.

De acuerdo a la imagen, y según el Servicio Meteorológico de la Armada, la nube de polvo avanzó mar adentro unos 250 kilómetros frente a Pisagua.

Pablo Salucci, geógrafo de la Universidad Católica, asegura que no se ha visto nada de este tipo en nuestro país.

‘Que este fenómeno se dé tan abajo (al nivel del mar) no es nada habitual. Si uno ve los mapas de tormentas de arena y de polvo hechos por universidades extranjeras aparece que en el norte son frecuentes este tipo de fenómenos, pero a la escala que lo estamos viendo no hay registro’, asegura.

‘Es muy inusual que estas partículas bajen a nivel de la costa y que abarquen una distancia tan importante, porque en este caso llegó hasta Arica. No es común verlo a este nivel. Hay registros de tormentas al interior, hacia el altiplano. Pero el fenómeno de la semana pasada en Arica, por lo menos a la escala que se vio, es inédito’, insiste.

Según Salucci, se trata de un fenómeno al que hay que ponerle atención. ‘Aún no da para pensar que estos fenómenos se van a instalar. Pero se van a tener que revisar las normas constructivas, por ejemplo. En prevención de riesgos se dice que si un fenómeno ocurre, va a volver a ocurrir. Entendiendo que el cambio climático puede incidir en la reiteración de este tipo de tormentas es algo que debemos asumir. Hay que revisar todos los protocolos’, dice.
Recuadro :
‘Los vientos allí no son propicios para el desarrollo de grandes tormentas de arena como las que se ven en África o Asia’,

Joseph Prospero, científico atmosférico de la Universidad de Miami.

Frente a Arica y Pisagua se aprecia la gran cantidad de arena que voló producto de este inusual fenómeno. En total avanzó unos 250 kilómetros.

Julio Matus/Francisco Nuñez

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