Conozca el informe de Contraloría que acusa irregularidades en la Subpesca

Uno de los puntos que llama la atención de la auditoría es lo relacionado con la falta de herramientas de monitoreo en algunas zonas, las cuales, según Contraloría, cobran relevancia atendidas las contingencias ambientales en el sector acuícola. Fuente: Aqua.cl, 21 de septiembre de 2016.


La semana pasada, el contralor general de la república, Jorge Bermúdez, remitió al ministro de Economía, Fomento y Turismo, Luis Felipe Céspedes, y al subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Súnico, el informe donde se auditó la labor de la Subpesca sobre el cumplimiento de las funciones que le encomienda la Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA) y sus reglamentos, respecto al desarrollo de la actividad acuícola en las regiones de Los Lagos, de Aysén y de Magallanes, durante los años 2011 al 2015.

Bajo las preguntas “¿se están realizando los estudios, reportes e informes técnicos a fin de evaluar y proteger los recursos hidrobiológicos y su medio ambiente?”; “¿se está dando cumplimiento a las disposiciones tendientes a la protección del medio ambiente, respecto del uso sustentable de los recursos hidrobiológicos y la salvaguarda de los ecosistemas?”; y “¿se está aplicando la caducidad a aquellas concesiones que no se ajustan a la normativa?”, la Contraloría acusó una serie de faltas en que habría incurrido la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca).

Entre los principales resultados, el organismo fiscalizador subrayó que durante el período en evaluación, que contempla a los gobiernos de Sebastián Piñera y de Michelle Bachelet, la Subsecretaría no implementó el control en línea que registra los indicadores de conductividad, salinidad, temperatura, profundidad, corrientes, densidad, fluorescencia y turbidez, ni ha dictado el reglamento específico sobre la materia.

La auditoría también señala la ausencia del reglamento que establece el tratamiento y disposición final de los desechos sólidos y líquidos, orgánicos e inorgánicos de la acuicultura, habiendo transcurrido seis años desde la publicación de la LGPA. Y además de no emitir el reporte bienal sobre el estado ambiental de la acuicultura con la periodicidad que exige la normativa (dos años), no cuenta con un catastro actualizado y completo de las resoluciones de calificación ambiental que aprueban los proyectos acuícolas y sus modificaciones.

Por otro lado, la Subsecretaría se pronunció conforme y otorgó el permiso ambiental al titular Glaciares del Pacífico del centro de cultivo N°100649, en circunstancias que disponía de la Información Ambiental (INFA) que evidenciaba que dicho centro se encontraba operando fuera del área concedida.

“Por ende, deberá arbitrar las medidas necesarias para agilizar su implementación, estableciendo un cronograma con actividades y plazos, informando en el plazo de 60 días hábiles contados desde la recepción del presente informe”, puntualizó la Contraloría sobre el tiempo que tiene la Subpesca para buscar soluciones a cada uno de las faltas detectadas.

Calificación ambiental

Entre los años 2009 y 2014, las regiones de Los Lagos, Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo, y Magallanes y la Antártica
Chilena concentraron el 95% de la producción acuícola a nivel nacional, según el Informe Ambiental de la Acuicultura de la Subpesca para el citado período. Por su parte, los proyectos acuícolas aprobados a través del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable, representan el 20% del total aprobado, lo que demuestra la alta tasa de inversión que el sector aporta.

Teniendo como base ese dato, la Contraloría argumentó que desde el punto de vista de la calidad ambiental de las zonas donde se desarrollan actividades acuícolas, en el sitio web del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) se disponen antecedentes que muestran la aparición de áreas anaeróbicas, que eventualmente podrían generar el detrimento de la calidad ambiental para los lugares concesionados. “Esta situación se traduce en la disminución del oxígeno disponible para la sustentación de los recursos hidrobiológicos presentes de manera natural en el área, así como para el sustento de las producciones acuícolas”, puntualizó el órgano fiscalizador.

Mientras que durante el lapso comprendido entre los años 2013 al 2015, el 8% de las INFA presentadas en Los Lagos, 32% de las presentadas en Aysén y 53% de las correspondientes a Magallanes, fueron declaradas en condiciones anaeróbicas por el Sernapesca lo que, según lo concluido por la Contraloría, “da cuenta que en los casos señalados la capacidad de carga de los cuerpos de agua afectos a actividades acuícolas se estaría viendo superada”.

Adicionalmente, el Comité de Defensa del Borde Costero de Puerto Montt solicitó a la Contraloría General que se investigue sobre eventuales infracciones ambientales en centros acuícolas de la Región de Los Lagos, los cuales no estarían operando conforme a la ubicación estipulada en las resoluciones que las autorizan, específicamente, en materias relacionadas con la localización de las balsas-jaula.

Monitoreo y algas nocivas

Otro de los puntos que llama la atención del informe es lo relacionado con la falta de herramientas de monitoreo en algunas zonas, las cuales, según Contraloría, cobran relevancia atendidas las contingencias ambientales en el sector acuícola, como las ocurridas este año, así como el comportamiento generalizado del mar chileno, donde se han evidenciado alteraciones de temperatura y disponibilidad de oxígeno disuelto, además de varazones de peces y bivalvos en las regiones de Arica y Parinacota, de Los Lagos y de Aysén.

“Por lo señalado, se hace necesario desarrollar herramientas con el objetivo de monitorear el comportamiento físico químico de las aguas, a fin de anticiparse a los hechos y dilucidar a tiempo las alteraciones que se desarrollen y sus potenciales causas”, destaca el organismo liderado por Jorge Bermúdez.

Más adelante, el informe dice que se corroboró que la Subpesca no ha dado cumplimiento a la exigencia del reglamento específico que establecerá las condiciones sobre tratamiento y disposición final de los desechos sólidos y líquidos, orgánicos e inorgánicos en centros de cultivo, plantas de proceso, centros de acopio, centros de faenamiento y centros de investigación, y demás instalaciones destinadas al proceso productivo de la acuicultura, propendiéndose al reciclaje en los casos que corresponda, toda vez que han transcurrido seis años desde la publicación de la ley que rige al sector.

Para la Contraloría, lo anterior cobra relevancia considerando casos como el del primer trimestre de este año, en que la industria salmonicultora de la Región de Los Lagos junto con la Armada, el Sernapesca y la Subpesca, debieron diseñar y planificar mecanismos de recolección, transporte y disposición final de grandes cantidades de mortalidades en los centros de cultivo, producto del bloom de algas.

“En este sentido, el citado reglamento hubiese permitido disponer de una metodología de manejo estandarizada, para hacer frente a la contingencia, de tal forma de transparentar a la ciudadanía las diferentes opciones de tratamiento de los residuos generados”, estipula la Contraloría.

Pero para conocer íntegramente cada una de las conclusiones, descargue aquí el informe de la auditoría Reporte-final-211-16-Subsecretaría-de-Pesca-y-Acuicultura_Cumplimiento-de-las-funciones-que-encomienda-la-normativa

Comments are closed.