En Lo Rojas alegan por los olores y la contaminación

Vecinos dicen que sus ropas se impregnan con los aromas que emanan del área industrial. Fuente: Crónica de Concepción, 26 de septiembre de 2016.


En el emblemático barrio Lo Rojas de Coronel están hartos de la contaminación que se emana en el lugar. Los vecinos que van quedando en el sector dicen que la ropa les queda impregnada con los malos olores, además de el mal estado del aire, que como describen, “a veces es insoportable”. La situación es crítica ya que quedan cada vez menos vecinos en la población, que a mediados del siglo XX destacaba por la gran cantidad de habitantes y la buena calidad de vida que gozaban, tal como recuerdan los vecinos más antiguos.

“Era totalmente lo contrario a ahora ¿Quién va a querer criar a sus hijos en un lugar donde se contamina las 24 horas del día?”, dice Tatiana Pérez, que tiene un bazar en el barrio. Tatiana está cada vez más sola en el lugar, ya que los vecinos se han visto obligados a emigrar a otras partes para vivir tranquilos, lejos de la contaminación.

“Usted puede ver como está esto ahora, antes estaba lleno de casas y ahora quedan los puros restos y algunos vecinos”, cuenta Cecilia Mora, que es una de las que se niega a dejar el barrio donde nació, y donde tiene a gran parte de su familia.

Consecuencias

El problema, con la disminución de los habitantes, trae como consecuencia menos cantidad de locomoción colectiva que deambula por el sector, y así los vecinos tienen que caminar mucho más que antes para tomar micros, o alcanzar a subirse a un colectivo. Además, para los vecinos que se han quedado en Lo Rojas, deben soportar los malos olores que, como aseguran, dejan impregnadas las prendas que dejan colgando después de lavar. “A veces no podemos dejar la ropa tendida, porque queda hedionda”, explica Elisa Mora, vecina del sector. “Cuando vamos a otras partes como Lebu, Los Ángeles, o Los Álamos, la gente se da cuenta al tiro de donde somos, por el olor de nuestra ropa”, explica Marco Oporto, que reconoce que entre los vecinos que llevan tiempo se han tenido que acostumbrar a las malas condiciones del aire.

“¿Quién va a querer criar a sus hijos en un lugar donde se contamina las 24 horas del día?”

Tatiana Pérez”

LA VOZ DE LOS VECINOS

CECILIA MORA, DUEÑA DE CASA

“Ahora tenemos que caminar más que antes porque la gente se ha ido del sector por las condiciones de vida que tenemos acá.”

ELISA MORA, VECINA

“Aquí a veces está pasado a harina de pescado, o jibia, y tenemos que arreglarnos para secar la ropa, que igual queda hedionda.”

TATIANA PÉREZ, TRABAJADORA

“Cuando mi mamá llegó con su familia esto era un barrio normal. Ahora a veces el aire que hay es irrespirable, y es todo el día y noche. ”

MARCO OPORTO, DUEÑO DE TALLER

“Yo me acuerdo cuando cambió el aire, no estaba tan contaminado. Nosotros ya nos hemos acostumbrado a estas condiciones.”

DELINCUENCIA POR POCOS HABITANTES

Además de la mala calidad de vida que describen los vecinos que aún quedan en el sector, reconocen que la delincuencia ha aumentado por la poca cantidad de gente que hay en el lugar. “Hace poco me asaltaron en el local y me robaron el computador “, cuenta Tatiana Pérez, que se muestra indignada por la contaminación, y las consecuencias inmediatas que trae para Lo Rojas. “He sabido de varios casos de delincuencia en el lugar”, añade Elisa Mora. La Estrella se intentó contactar con el Seremi de Medio Ambiente de la región, pero no contestaron el llamado durante toda la jornada.

Christian Ovalle Ríos

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