Tribunal anuló el decreto que fija la norma de calidad ambiental del río Valdivia

Fueron acogidas las reclamaciones interpuestas por empresarios locales. El Ministerio de Medioambiente estudia poner recurso de casación. Fuente: Diario Austral de Valdivia, 1 de octubre de 2016.


El Tercer Tribunal Ambiental acogió las reclamaciones interpuestas por la Corporación para el Desarrollo de la Región de Los Ríos, Codeproval, y la empresa Arauco en contra del decreto que fija la norma de calidad ambiental de la cuenca del río Valdivia. El jueves 29 de septiembre, el tribunal -que se encuentra ubicado en Valdivia- resolvió anularlo, “como resultado de las deficiencias sustantivas del Análisis General de Impacto Económico y Social, AGIES”.

El ministro presidente del Tercer Tribunal Ambiental, Michael Hantke, explicó que “luego de una evaluación técnica y jurídica, el tribunal decidió que el informe técnico y económico que exige la normativa no cumple con los estándares, por tanto, ese es un vicio que amerita la anulación”. El decreto -que fue publicado en el Diario Oficial el 27 de noviembre de 2015-establecía diez áreas de vigilancia para la cuenca del río Valdivia. Para cada una de ellas, indicaba niveles de calidad ambiental según el tipo de contaminante. El decreto señalaba que el cumplimiento de las normas secundarias debería verificarse anualmente de acuerdo al programa de vigilancia y que se considerarían sobrepasadas las normas si el percentil 85 de los valores de las concentraciones de las muestras analizadas para un contaminante -considerando un período de dos años calendarios consecutivos- superaran los valores establecidos, además de otras condiciones.

Con el fallo, el tribunal ordena al Ministerio de Medioambiente desarrollar un nuevo AGIES para que, en conjunto con el anteproyecto de norma de calidad ambiental de la cuenca del río Valdivia, sea sometido a participación ciudadana y al Consejo Consultivo, siguiendo desde ahí las distintas etapas establecidas por la ley hasta su publicación oficial.

Codeproval

Sobre la sentencia, el presidente de Codeproval, Pablo Hoffmann, aseguró que “tenemos que tomarlo como una oportunidad de poder discutir, socializar y llegar a un consenso sobre cómo queremos estas normas. Hay que hacer los estudios, conocer las realidades que tenemos, aspirando siempre a un desarrollo sustentable”. Mientras que el representante legal de la corporación, Alejandro Durán, destacó que “esta es una sentencia que dictó un organismo técnico que hizo un análisis muy riguroso desde el punto de vista científico, económico y legal. Para nosotros es importante que este tribunal proambiente nos dé la razón en el sentido de que la norma estaba mal elaborada”.

La reclamación había sido interpuesta por Codeproval el 4 de enero de este año.

Estudio del caso

La seremi de Medioambiente de la región de Los Ríos, Carla Peña, dijo que la sentencia del tribunal fue conocida por la cartera ayer. “En este minuto nos encontramos haciendo la revisión de este fallo, que es bastante extenso. Luego, vamos a decidir si se presentará un proceso de casación”, dijo. Indicó durante la próxima semana tendrán una respuesta.

El ministro presidente del Tercer Tribunal Ambiental, Michael Hantke indicó que “existe la posibilidad de que las partes consideren que el tribunal se equivocó en la aplicación del derecho, pero no de los hechos. Ellos tienen la posibilidad de recurrir ante la Corte Suprema”. Anteriormente ya habían sido anuladas normas secundarias de calidad ambiental. En 2014, el Tribunal Ambiental de Santiago anuló la de material particulado (MP) 10 de esa ciudad.

LO QUE PERSIGUE LA NORMA

El objetivo de las normas secundarias de calidad ambiental es regular la presencia de contaminantes, de manera de prevenir que puedan -por sus niveles, concentraciones y períodos- significar un riesgo para la protección o conservación del medioambiente o la preservación de la naturaleza. En el caso de las normas secundarias para la cuenca del río Valdivia, busca mantener o mejorar la calidad de las aguas y conservar o preservar los ecosistemas hídricos.

Claudia Muñoz David

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