Con una minga lograron devolver al mar a ballena varada en Arica

Vecinos, salvavidas, marinos y autoridades se lanzaron en ayuda del cetáceo. Empresa pesquera facilitó dos navíos que se conectaron con una soga al animal. Fuente: Las Ultimas Noticias, 4 de noviembre de 2016.


De pronto se comenzó a juntar la gente frente a la playa Corpesca, un terreno que se caracteriza por sus roqueríos, por ser una zona no apta para el baño y que debe su nombre a que es parte del terreno de la planta procesadora que tiene dicha pesquera en Arica.

Frente a los ojos impotentes de todos, una ballena minke, de unos 10 metros de largo, aleteaba con cada ola que rompía con fuerza en la orilla intentando incorporarse sin éxito al mar.

El capitán de fragata Francisco Aguirre, Capitán de Puerto de Arica, cuenta que supieron del cetáceo a primera hora de la mañana. ‘Suponemos que esto se dio durante la noche. Hay gente que dice que lo vio en las inmediaciones de la costa ayer, pero puede ser este animal u otro. El cetáceo estaba varado en la playa con el cuerpo bastante erosionado. Hay un sector de roqueríos que estimamos le produjo erosiones mientras intentaba volver al mar’, explica.

Una vez que llegó Sernapesca, con sus especialistas, evaluaron qué hacer con el animal que, al contrario de otras oportunidades, estaba vivo y claramente desesperado.

‘Concluimos que era muy difícil darle tratamiento allí, porque las olas estaban muy fuertes. La rompiente hacía muy complicado trabajar y sacarlo del agua iba a ser peor’, cuenta. Había que devolver al animal al mar.

A esa altura, en la playa no solo estaba el Capitán de Puerto y la directora regional de Sernapesca, Jacqueline Álvarez. También habían llegado el seremi de Economía y el de Medio Ambiente. Y pescadores, buzos mariscadores, surfistas y vecinos, más salvavidas de la municipalidad local en moto de agua y varios otros personajes a bordo de un bote zodiac. Y, entre todos, unas 20 personas aproximadamente, empujaron al animal un poco más adentro, donde las olas no importunaban.

‘La idea era mantenerlo alejado de las rocas, cosa que fue muy difícil, para evitar más daños en el animal. Los pescadores fueron muy importantes porque conocen el lugar y sabían por dónde no había rocas. Luego, Corpesca dispuso de material valioso para poder sacarlo de la playa e internarlo en el mar’, cuenta el capitán Aguirre.

Con una panga, una embarcación pequeña, pero de motor potente que usan los barcos pesqueros para instalar las redes de cerco en maniobras pesqueras, se acercaron al animal y, según cuenta Jacqueline Álvarez, se pasó un cable espía, una soga de gruesas dimensiones, entre las aletas pectorales, donde no le hiciera daño, para proceder a tirarla hacia el mar. ‘La amarra estaba conectada a un pesquero que estaba fuera, una nave mayor con la capacidad de mover más peso. Eso fue fundamental’, relata el uniformado, quien agrega que el pesquero se llevó la ballena varias millas náuticas hacia el interior. ‘Supongo que habrá que darle tiempo a que se reponga, porque el animal estaba muy cansado. Estuvo luchando varias horas y dudo que haya entendido que la estaban ayudando. Pero tenemos la esperanza de que se recupere’, afirma.

Entre que tomaron la decisión de lo que iban a hacer, a eso de las 8.45 AM, y que pudieron remolcar al animal, que fue a las 11.30, pasaron varias horas. ‘Esto pudo haber sido mucho más largo, por lo que debo agradecer a toda la gente que nos ayudó y a la ayuda de la empresa, que fue fundamental’, lanza el capitán Francisco Aguirre.

Francisco Nuñez

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