Empresa eléctrica descarta nuevas centrales a carbón en la comuna

Engie Energía se concentrará en el desarrollo de matrices con baja emisión de CO2 para el negocio eléctrico. Fuente: El Mercurio de Antofagasta, 10 de noviembre de 2016.


Su decisión de no construir más centrales a carbón en el país y potenciar el negocio de la generación eléctrica en base a energías renovables, oficializó la compañía francobelga Engie Energía Chile (ex E-CL). Esa decisión estratégica de la firma, implica que no avanzará en el proyecto para una segunda unidad generadora en el marco de Infraestructura Energética Mejillones (EIM) y restringe las opciones de la firma en Punta Tames.

Efectivamente, en el marco del denominado Press Day de Engie -desarrollado esta semana en Santiago-, el gerente general de la compañía, Axel Leveque, hizo pública la decisión que priorizará desarrollos con bajas emisiones de CO2 como las centrales a gas natural, solares y eólicas.

Engie Energía Chile posee una capacidad instalada de 2.040 MW en el país cuya generación está focalizada mayoritariamente en las comunas de Mejillones y Tocopilla. El 53% de esa capacidad es en base a carbón, el 33% gas natural, 14% diesel y sólo un 1% en base a Energías Renovables No Convencionales (ERNC).

Es por eso que la compañía anunció un paulatino proceso de “descarbonización” que en la Región de Antofagasta tendrá importantes implicancias.
Cambios

En lo que respecta a EIM, esta iniciativa -para la cual la compañía estimó una inversión de US$1.000 millones- está en plena construcción y presenta un avance consolidado de 45%.

Este proyecto -que suministrará electricidad al futuro sistema eléctrico nacional, una vez que se materialice la interconexión entre ambos sistemas (SING-SIC)- considera la construcción de una central termoeléctrica a carbón (375 MW) con dos unidades generadoras y un puerto para descarga del carbón.

Según André Aerssens, director del proyecto EIM, en la actualidad están trabajando en la construcción de la primera unidad generadora y del terminal portuario.

“Hemos ido cumpliendo en los tiempos previstos todos los hitos de la construcción, lo que habla muy bien de nuestros contratistas”, dijo Aerssens.

El ejecutivo explicó que en el caso del puerto, éste presenta un avance del 50% y se espera comience a operar hacia fines del próximo año con algunas cargas mineras a granel.

Mientras la unidad generadora tiene un 40% de avance y se espera comience a inyectar energía al sistema a partir de julio de 2018.

Respecto de la segunda unidad generadora contemplada en EIM, Aerssens fue claro: “Por el momento se construirá sólo una unidad a carbón con la última tecnología. No vamos a construir nosotros esa segunda unidad dada esta nueva política que está impulsando la compañía”, dijo.

Sin embargo, no descartó la posibilidad que sea otro actor del negocio de la generación el que se haga cargo de ese proyecto.

Licitación

Pero éste no es el único proyecto condicionado por la nueva apuesta estratégica de Engie.

En 2014 la compañía se adjudicó una licitación impulsada por el Ministerio de Bienes Nacionales que le entregó 257 hectáreas en el sector de Punta Tames -ubicado 5 kilómetros al norte de Michilla- para futuros desarrollos energéticos.

Esa adjudicación fue duramente criticada por las autoridades comunales tanto de Mejillones como Tocopilla. La intención manifestada en un principio por la compañía era la construcción de una nueva central termoeléctrica con capacidad para aportar más de 350 MW al sistema.

“Estamos evaluando en función de esta nueva estrategia como seguir adelante con ese sitio. Claramente no podrá ser una central a carbón”, dijo Demián Talavera, gerente corporativo de Desarrollo de Engie Chile.

-Nuevo actor portuario

Además de la termoeléctrica, el proyecto EIM considera la construcción de un puerto granelero desde donde se desembarcará el carbón necesario para la operación de la central. La construcción de este terminal presenta un 50% de avance y se espera esté operativo durante el último trimestre de 2017, casi un año antes que la generadora. Ese desfase está previsto para las operaciones de prueba, pero también para comenzar a movilizar cargas de exportación minera -concentrado de cobre- proveniente de operaciones regionales con lo que se suma un nuevo actor portuario en la bahía de Mejillones.

Eugenio Sugg Gálvez

Comments are closed.