Línea eléctrica arriesga tener que repetir trámite ambiental tras duro informe de Conaf

Hasta ahora el desfase de Cardones-Polpaico, de 753 kilómetros, es de dos a cuatro meses, pero la firma tiene aún pendientes una serie de permisos. Fuente: Diario Financiero, 1 de diciembre de 2016.


La colombiana ISA corre contra el tiempo para tratar de poner en operación con el menor retraso posible la línea de transmisión eléctrica Cardones-Polpaico, obra que con 753 kilómetros de extensión y US$ 1.000 millones de inversión, atraviesa cuatro regiones (desde Atacama a la Metropolitana) y es la mayor de su tipo ejecutada nunca antes en el país. Además de su envergadura este tendido tiene un rol estratégico, pues no sólo descongestionará el transporte de energía en el Sistema Interconectado Central (SIC), lo que permitirá aumentar la producción de ERNC en el Norte Chico, que supone una baja de costos y de emisiones, sino que también es vital para viabilizar la interconexión de esta red y la del Norte Grande (SING).

En la industria ya es un secreto a voces que el tendido presenta un retraso hasta ahora menor, de dos a cuatro meses, que impedirá cumplir la meta de tener la obra operando en diciembre de 2017, como comprometió la presidenta Michelle Bachelet al inicio de su actual mandato. Sin embargo, la empresa, que declinó comentar al respecto, inicia hoy un mes crítico para tratar de evitar que este desfase sea mayor, y el desafío no es irrelevante, pues tiene menos de 30 días para destrabar una serie de tramitaciones ante servicios públicos, como las concesiones eléctricas ante la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), que fijan las servidumbres de terreno para instalar las torres.

A ello se suman las más de 150 carpetas de permisos ambientales sectoriales (posteriores a la aprobación ambiental) que están pendientes hace casi un año ante la Conaf y que también son requisito para poder avanzar en la construcción. Carlos Finat, director ejecutivo de Acera, gremio que agrupa a los desarrolladores de ERNC, reconoce que la preocupación en la industria es transversal por lo estrecho de los plazos y asegura que “es un hecho objetivo que si la línea no se pone en marcha todo el país pierde, porque al no aprovechar todo el potencial de las energías renovables se está perdiendo el beneficio de reducir emisiones y bajar los costos, mientras no se haya instalado la última torre”.

La estimación del sector es que las restricciones para inyectar toda la capacidad de ERNC disponible en la parte norte del SIC implican pérdidas anuales de US$ 30 a US$ 60 millones.

Nueva amenaza

Ahora, la empresa también enfrenta una tercera amenaza: el riesgo de tener que repetir el trámite ambiental de una parte de tendido, en virtud de un duro informe que la Conaf remitió al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), en el marco de la consulta de pertinencia que Interchile presentó a principios de octubre para determinar si el cambio del trazado en tres zonas requiere ser evaluado o basta con el permiso que ya tienen, dado que en todos los casos, el traslado no supera los 100 metros.

La Corporación Forestal, cuyos técnicos han sido especialmente críticos frente a otros importantes proyectos del sector energético, respondió en un oficio que no podía pronunciarse respecto de este tema porque la información que Interchile proporcionó en la pertinencia era insuficiente y alejada del estándar del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto inicial.

Conocedores de estos procesos interpretan que la postura de Conaf frente al requerimiento formulado el 2 de noviembre, con un plazo de respuesta diez días hábiles, condiciona a esta entidad al menos a pedir antecedentes adicionales a la empresa, lo que vuelve a reducir el margen de acción en materia de plazos, los que para la colombiana ya son insuficientes. Las fuentes indican que lo anterior incluso podría dar pie a que el SEA resuelva que el cambio de trazado debe ser tramitado ambientalmente, lo que dejaría a la empresa en el peor de los escenarios, porque implicaría al menos un año más de procesos.

Acelerar los procesos

El superintendente de Electricidad y Combustibles (SEC), Luis Ávila, admite la posibilidad de retraso en la línea, pero ello -a su juicio- se deben esencialmente a errores cometidos por la empresa en la fase inicial de la solicitud de concesión, donde se requiere entre otras cosas identificar a los propietarios de terrenos, lo que obligatoriamente prolonga la tramitación, algo que en la industria relativizan, pues explican que la SEC puede tardar seis meses en hacer ver el error.

UN LARGO PROCESO DE DESARROLLO

Adjudicación

En 2013 ISA se adjudicó la licitación de tres obras que en conjunto constituyen la línea Cardones-Fblpaico, iniciativa que según establece la norma debió tramitarse ambientalmente como una unidad.

Tramitación y juicios

El trámite ambiental del proyecto tomó 21 meses y fue aprobado en diciembre de 2015. En todo este período la empresa enfrentó más de 400 recursos de protección.

Avance

Con el 91% de los terrenos de la franja liberados y la instalación de las subestaciones prácticamente lista y con varios frentes de trabajo para instalar torres en las áreas que han logrado liberar, aún no pueden pensar siquiera en tender los cables. pues técnicamente esto recién será posible cuando hayan instalado la última torre.

150 carpetas tendría en trámite ante Conaf.

US$ 1.000 millones es el costo inicial estimado para la línea.

Jessica Esturillo

Comments are closed.