Incendios forestales se propagan con una fuerza inusitada hacia Biobío y La Araucanía

La ocurrencia de siniestros se está trasladando con inusitada fuerza hacia el Biobío y La Araucanía. Presidente de Bomberos afirma que se trata de la mayor cadena de siniestros en 100 años. Fuente: El Mercurio, 27 de enero de 2017.


Cuando los incendios ya han afectado a más de 289 mil hectáreas en la zona centro-sur de Chile, antecedentes oficiales de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) muestran que la ocurrencia de siniestros se está trasladando con inusitada fuerza hacia el Biobío y La Araucanía.

En el caso de la VIII Región, la situación se volvió más compleja ayer, en especial en Florida y Penco. Por ello, la Presidenta Michelle Bachelet resolvió extender la zona de catástrofe, que ya abarcaba a O’Higgins y Maule.

Además, el sector de Copiulemu fue evacuado, ya que las llamas, que surgieron el miércoles en Palomares, están muy cerca de un vertedero.

El incendio también avanzó por Chaimávida, donde más de 100 casas fueron evacuadas y la ruta entre Concepción y Cabrero está cortada.

Explosiva mezcla

Según los reportes regionales de Conaf de los últimos cinco días, la situación se disparó drásticamente: si entre el 21 y el 23 de enero se pasó de 1.560 a 1.600 hectáreas quemadas, la cifra aumentó a 10 mil ha el 25 de enero, y a 20.174 ha ayer.

“La mezcla de altas temperaturas, un viento de mucha intensidad y la sequedad de la tierra han hecho que pasemos en 48 horas de 5 mil hectáreas a más de 20 mil”, expresó el intendente del Biobío, Rodrigo Díaz.

La autoridad reconoció que “es un incendio muy grande”, que afecta a toda la línea ribereña del Bíobío, Hualqui y Chiguayante, así como también al acceso a Concepción, en el sector Palomares, entre otros lugares.

Díaz agregó que hasta el momento en la región hay 54 viviendas y tres escuelas quemadas, y 13 albergues con 79 albergados

En La Araucanía, que desde el 14 de enero está con alerta preventiva, la tendencia es similar: si el 20 de enero se reportaban 263 incendios, con una superficie quemada de 746 ha, tres días después creció a 2.036 ha; y el reporte de ayer situó en 328 el número de siniestros, con 3.109 ha arrasadas y un incremento de más de 350% respecto de igual fecha en 2016.

El director regional de Conaf, David Jouannet, remarcó que los incendios forestales no avanzan si las condiciones climáticas no son las favorables: “En estos últimos días la región ha presentado temperaturas extremas jamás registradas en la historia de la zona”.

Anoche, el ministro del Interior, Mario Fernández, detalló que las llamas llegaron a la zona de Angol, en La Araucanía, por lo que también se decretó estado de catástrofe para esa región.

El presidente de Bomberos de Chile, Miguel Reyes, admitió que la situación es particularmente grave e histórica: “Es la cadena de incendios forestales más grande que ha azotado al país en 100 años. Nunca tuvimos incendios de tal magnitud y menos en cinco regiones”.

-Comuna de Cauquenes alcanza inédita máxima de 43,9 °C, por efecto de los siniestros

Cauquenes (Maule) es una de las zonas más afectadas por la “crisis de fuego”. Y el impacto también se ha hecho sentir en las tórridas temperaturas de los últimos días, que ayer alcanzaron niveles inéditos.

Según la Red Agroclima del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), a las 15:00 de ayer hubo una máxima de 43,9 °C. Al respecto, la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) informó que pese a no tener un balance definitivo, el registro de esa temperatura sí era posible.

Y el panorama se mantendrá sobre los 30 °C: “Una ola de calor afectará a los valles precordilleranos de la zona centro y sur del país”, anticipa Marco Hernández, meteorólogo de la DMC.

Además del Maule, en la Región del Biobío se llegó a 40 °C. Para hoy la temperatura descenderá a 35 °C, mientras que mañana se empinaría hasta los 33 °C.

Respecto de las lluvias, ambas regiones tendrán que esperar: “Por lo menos para los próximos cinco días no hay pronóstico de precipitaciones”, indica Hernández.

La velocidad del viento será de entre 25 y 40 k/h, condición que, al igual que el calor, no beneficia la extinción de los focos.

Claudia Neira, médico internista del Hospital Las Higueras de Talcahuano, recomienda a los brigadistas beber entre cuatro y seis litros de agua, porque “en esas condiciones la deshidratación puede ser mortal”.

D. Inostroza, V. Fuentes y J.J. Moreno

Etiquetas: , , ,

Comments are closed.