La AIE advierte de escasez de petróleo a partir de 2020 con un repunte “brusco” de los precios

In this file photo, a rig drills for natural gas at a hydraulic fracturing site, knaon as fracking, located atop the Marcellus shale rock formation in Washington Township, Pennsylvania, U.S., on Thursday, Oct. 31, 2013. Output from shale deposits including the Marcellus has surged 10-fold since 2005 to account for a third of the countrys gas production, government data show. The increase in production is bringing development to an economically depressed region that lies atop the Marcellus shale, a rock formation that produces more natural gas than Saudi Arabia. Photographer: Ty Wright/Bloomberg via Getty Images

La mayor contribución de producción vendrá de los Estados Unidos gracias al petróleo no convencional de la industria del fracking. Fuente: Revistaei.cl, 8 de marzo de 2017.


La Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé un cambio radical de escenario en el mercado de petróleo a medio plazo. Cuando la OPEP intenta absorber el exceso de oferta del mercado con recortes de producción, el organismo dice que hay un riesgo severo de que la actual situación desemboque en una escasez de suministro por el fuerte repunte de la demanda a partir de 2020. La falta de inversiones de estos dos últimos años puede restar capacidad adicional de bombeo que terminará con una brusca subida de precios l La OPEP ha hecho del fracking una industria casi invencible.

El organismo dependiente de la OCDE ha alertado sobre problemas de suministro de petróleo para cubrir la demanda a partir de 2020, que puede desembocar en un fuerte repunte de los precios. El barril de petróleo podría volver a cotizar por encima de los cien dólares. Estos argumentos son las principales conclusiones de la AIE en su informe de previsiones a medio plazo.
Mal comienzo de las inversiones en 2017

La agencia comenta que para los próximos años la situación del mercado es cómoda, pero los productores tienen que aprovechar los siguientes ejercicios para revertir la falta de inversiones. Apunta directamente a la producción de Estados Unidos, Canadá y Brasil y otros países de producción convencional. “Mientras que las inversiones en esquisto de Estados Unidos se están recuperando fuertemente, los primeros indicios de gasto mundial para 2017 no son alentadores”, subraya.

En cualquier caso, las grandes petroleras del sector sí recogen en sus presentaciones anuales ambiciosos planes de inversión a corto y medio plazo. Desde 2014, las compañías habían reducido drásticamente los costes para capear los bajos precios del petróleo.

A pesar de que el barril se mantiene en 50 dólares, Shell, ExxonMobil, Chevron, BP, Total, Statoil y ENI planean elevar la producción un 15% en los próximos quince años gracias a estas inversiones, lo que supone agregar casi 3 millones de barriles al día a su producción conjunta, según cálculos de Reuters.

Previsiones de demanda

La demanda de petróleo aumentará en los próximos cinco años, pasando de 100 millones de barriles diarios en 2019 hasta alcanzar los 104 millones en 2022, según la AIE. El caso es que el aumento de producción de las majors será insuficiente para cubrir el crecimiento de la demanda que vendrá de los países en desarrollo, principalmente, de Asia con India a la cabeza, superando a China.

“Estamos presenciando una segunda ola de crecimiento de la oferta de Estados Unidos, y su tamaño dependerá de la evolución de los precios” ha afirmado Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, durante la presentación. “Pero este no es momento para la complacencia, a menos que las inversiones a nivel mundial se recuperen de forma pronunciada, un nuevo período de volatilidad de los precios asoma en el horizonte”, ha advertido.

La mayor contribución de producción vendrá de los Estados Unidos gracias al petróleo no convencional de la industria del fracking. La AIE prevé que la producción estadounidense de shale oil crezca 1,4 millones en 2022 si los precios se mantienen alrededor de 60 dólares. “Las expectativas del shale oil son superiores a las previsiones del año pasado gracias a unas ganancias de productividad impresionantes”, destaca el informe.

EEUU, el país que mejor se adapta a los cambios

Según la AIE, Estados Unidos responde más rápidamente a las señales de precios que otros productores. Si los precios suben a 80 dólares la producción estadounidense del crudo del fracking podría crecer en tres millones de barriles día en cinco años. Alternativamente, si los precios son de 50 dólares, podría declinar a partir de principios de 2020.

Dentro de la OPEP, la mayor parte de la nueva oferta provendrá de los principales productores de Oriente Medio de bajo coste como Arabia Saudí, Irak, Irán y los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo Nigeria, Argelia y Venezuela disminuirán la producción. Por su parte, la producción de Rusia se prevé que permanezca estable durante los próximos cinco años.

El informe también pone de relieve los cambios en los flujos de petróleo de comercio internacional y las inversiones en la infraestructura de almacenamiento. “Asia tendrá que mirar más allá de Oriente Medio para satisfacer sus necesidades de importación”, señala, lo que abre la puerta a demandar crudo de productores poco habituales.

Comments are closed.