Uno de cada cuatro niños muere por algún tipo de contaminación

Dos informes presentados ayer por la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejan de manifiesto una realidad que, con matices, afecta de manera transversal la salud de los más pequeños. Fuente: El Mercurio, 7 de marzo de 2017.


Más de 1,7 millones de niños menores de cinco años mueren anualmente en el planeta a causa de condiciones insalubres del entorno. Es decir, alrededor de la cuarta parte del total de defunciones infantiles se debe a factores como la contaminación del aire en espacios cerrados y en el exterior, la exposición al humo del tabaco o a productos químicos, deficiencias en el suministro o saneamiento del agua y la falta de una higiene adecuada de viviendas o sitios públicos.

Dos informes presentados ayer por la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejan de manifiesto una realidad que, con matices, afecta de manera transversal la salud de los más pequeños.

“La insalubridad del medio ambiente puede ser letal, especialmente para los niños pequeños, que son más vulnerables a la contaminación del aire y el agua debido a que sus órganos y su sistema inmunitario se están desarrollando”, dijo la doctora Margaret Chan, directora general del organismo.

En detalle, las infecciones respiratorias (32%), los distintos tipos de diarreas (22%), las afecciones neonatales (15%) y las enfermedades transmitidas por vectores o parásitos (12%) son las principales causas de los fallecimientos en la niñez causados por factores medioambientales.

Según uno de los informes, al menos 570 mil niños mueren cada año por enfermedades respiratorias, la gran mayoría por casos de neumonía, provocada y agravada por la contaminación del aire, tanto fuera como dentro del domicilio.

Asimismo, la polución del aire y la exposición al humo “aumentan el riesgo de padecer patologías cardíacas, derrames cerebrales, cáncer o enfermedades respiratorias crónicas, como el asma”, explica María Neira, directora del Departamento de Salud Pública de la OMS.

De hecho, el 44% de los casos de asma en niños mayores de cinco años es una consecuencia directa de la contaminación atmosférica.

Desde el vientre

La polución, a largo plazo, también aumenta las posibilidades de enfermedades cardíacas, infartos y cáncer, destaca el informe.

“La exposición a contaminantes ambientales puede comenzar durante la gestación, y eso implica un mayor riesgo de prematurez o malformaciones congénitas que, a su vez, hacen más vulnerables a esos niños a futuro a cualquier tipo de contaminación”, comenta la doctora Nelly Alvarado, académica y coordinadora de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Diego Portales.

En Chile, según datos del Ministerio de Salud, en 2013 fallecieron 454 niños menores de 9 años. “Las causas más frecuentes tienen que ver con accidentes en el hogar o de tránsito, ahogos por inmersión; enfermedades respiratorias asociadas a la contaminación del aire, y quemaduras. Todos, problemas que tienen que ver con el entorno”, precisa Alvarado.

En el informe de la OMS, se consigna que, a nivel global, 200 mil menores de cinco años pierden la vida por culpa de caídas, accidentes de tráfico, envenenamientos por varias sustancias, incendios o por ahogamiento.

“Se trata de datos muy certeros sobre las diferentes realidades según el nivel de pobreza de los países”, comenta la doctora Alvarado.

Por ejemplo, la mayoría de los fallecimientos causados por factores medioambientales se producen en los países en vías de desarrollo, donde, por ejemplo, la polución ambiental causa más de la mitad de las infecciones respiratorias en los más pequeños.

Otro factor de riesgo es la exposición a desechos peligrosos, que pueden afectar las funciones cerebrales. Una tendencia preocupante para la OMS, que prevé que la producción de residuos eléctricos y electrónicos aumente y llegue a la cifra de 50 toneladas métricas en 2018, lo que supone un aumento del 19% en comparación con 2014.

Para los expertos, junto con aplicar medidas para corregir la contaminación del aire, agua y suelo, se debe seguir insistiendo en la educación y prevención en términos de higiene desde pequeños.

570 mil niños menores de cinco años fallecen como consecuencia de infecciones respiratorias (como neumonías) causadas por la contaminación del aire y la exposición al humo de tabaco.

361 mil niños mueren antes de los cinco años a causa de enfermedades diarreicas debidas al acceso insuficiente a agua limpia, saneamiento e higiene.

270 mil niños fallecen en el primer mes de vida por diversas causas -como prematurez- que podrían prevenirse proporcionando acceso a agua potable y a saneamiento en los centros de salud.

200 mil niños menores de cinco años mueren a causa de lesiones o traumatismos involuntarios relacionados con el medio ambiente, como envenenamientos, caídas y ahogamientos.

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